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Es común, en muchas partes, constatar un cambio en el vocabulario —una sustitución de palabras por la Por ejemplo, el caso en el que a un alumno se le preguntaba antes su sexo, ahora se le pregunta su género. Incluso en conversaciones cotidianas se ha realizado ese cambio. En lo que sigue intento establecer la definición de sexo y la definición de género, dentro del contexto de esa modificación de vocabulario. &&&&&• Sexo, en su definición relativa a “género” es una variable biológica y genética que divide a los seres humanos en dos posibilidades solamente: mujer u hombre. La diferencia entre ambos es fácilmente reconocible y se encuentra en los genitales y el aparato reproductor. Bajo esta perspectiva, sexo es una variable meramente física, producida biológicamente, que tiene un resultado predeterminado en una de dos categorías, el hombre o la mujer. • Género, por otro lado, se define de otra manera, una que da más de las dos únicas alternativas de sexo. Genero es definido como la manera en la que la persona ejerce su sexualidad y que se presupone puede ser diversa. El género es como una variable de opción múltiple que contrasta con el sexo que sólo tiene dos opciones. Esas opciones múltiples de género, se dice, son roles sociales que la persona desarrolla desde su infancia y que definen a lo masculino y a lo femenino dentro de una sociedad. No tiene el género una definición fácil, tendiendo a ser comprendido como una estado personal dentro de la sociedad y que identifica a la persona ante las leyes y ante los demás, como hombre o mujer —pero que dentro de la persona no necesariamente coincide con sus propias ideas. Entra en este momento, una expresión frecuente, la de “orientación sexual”, que aclara la idea de género. Cada persona, se dice, posee un género, pero también, una identidad de género. El género identifica a la persona ante la sociedad como hombre o como mujer, partiendo de rasgos biológicos obvios. Pero la idea de hablar de género y no de sexo, permite decir que cada persona tiene su propia identidad de género y que en el fondo es la manera en la que se ejerce la sexualidad abriendo la posibilidad de variantes sexuales: lesbianismo, homosexualidad y demás, llamadas en general transgénero. &&&&&De lo anterior se desprende una consecuencia práctica de la utilización del concepto de género: el sexo determinado biológicamente no necesariamente coincide con el concepto de género —y de allí se desprenden las opciones sexuales múltiples. Esas opciones sexuales múltiples es lo que se llama la orientación sexual de la persona —y abre la puerta a alternativas (bisexual, homosexual, lesbiana, heterosexual, transexual, etc.) a las que que, se dice, deben respetarse y considerarse parte de la diversidad natural. Cuando se entiende que el género es lo que se aprende en la sociedad que es lo masculino y lo femenino, es irremediable concluir que eso que se aprende puede variar y cambiar —lo que da pie a que lo femenino y lo masculino social no correspondan con el sexo biológico. La exposición anterior muestra una forma de razonar que justifica la existencia de diversas conductas sexuales a las que da aprobación moral inmediata que no justifica expresamente. Sin embargo, debe hacerse notar que hay otras formas de razonar que son opuestas y contienen argumentos bien construidos. He mostrado las diferencias entre sexo y género, enfatizando el entendimiento de la postura que da origen a la petición de aprobación de conductas como la homosexualidad y la bisexualidad. Y, señalo, no es la única postura sobre el tema —hay otras escuelas de pensamiento que, como el derecho natural, sostienen ideas opuestas. Quien tenga interés en este tema general del ejercicio de la sexualidad humana, hará bien en estudiar y conocer lo que dicen aquellos que sostienen el concepto de género —harán también bien, al considerar ideas distintas que darán una visión general y completa del tema. Lo que trato de hacer es prevenir al interesado en el “sesgo de la moda” —el que toma como válida la postura que más escucha y más cobertura recibe. En el fondo, este es un tema de naturaleza humana, no sólo de sexualidad —y las teorías y pensamientos que contemplan a la totalidad humana deben considerarse. Estoy en contra de aceptar una idea, la que sea, por el simple hecho de haberse convertido en algo políticamente correcto. Es frecuente que a jóvenes y adolescentes se les diga que frente a sí tienen una multitud de opciones sexuales, todas igualmente válidas y respetables —lo que no se les dice es que esa es sólo una opinión de las varias que existen y que hay otras que dicen lo opuesto con argumentos muy sólidos. Esos jóvenes se les está negando la posibilidad de una visión integral del tema.
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que “género” suplanta a “sexo”.








