¿Qué es la Ley del Talión? Definición y elementos de un concepto que en su fondo pide proporcionalidad de penas y castigos.

La Ley del Talión, definición

Se repite con frecuencia. Seguramente sin mucho pensarla. Ha sido resumida como un refrán. Las personas hablan de “ojo por ojo y diente por diente”.

La idea usual

En la imaginación general, la connotación de la Ley del Talión es esa, como se ha expresado:

«En el Código de Hammurabi (Babilonia, siglo XVIII a. C.) el principio de reciprocidad exacta se utiliza con gran claridad. Por ejemplo: la Ley 195 establecía que si un hijo había golpeado al padre, se le cortarían las manos; la 196 que si un hombre libre vaciaba el ojo de un hijo de otro hombre libre, se vaciaría su ojo en retorno; la Ley 197 que si quebraba un hueso de un hombre, se quebraría el hueso del agresor […]». es.wikipedia.org

Es una connotación de crueldad en el castigo, loq ue hace que se escape su otra idea, la de la proporcionalidad entre crimen y castigo.

La proporcionalidad

La Ley del Talión establece una forma de responder ante un acto de agresión general. Esa forma de respuesta es la de la proporcionalidad.

Determina que la respuesta ante la agresión debe ser igual que la agresión misma.

Es lo que se conoce como represalia, retaliación, ajuste de cuentas. Palabras que le suelen dar una connotación negativa entre la mayoría de la gente que cree que eso de ojo por ojo y diente por diente es algo indebido.

No está del todo mal

La Ley del Talión es simplemente una idea que establece que el castigo dado a una persona que ha dañado a otra debe ser un castigo proporcional al daño que ha causado.

No es algo irracional del todo. Merece ser examinado al menos.

Aunque puede ser interpretada literalmente, la idea esencial que defiende es la de proporcionalidad entre penas legales y faltas cometidas.

Una regla que remedia problemas posibles

Esta ley tiene sentido para evitar dos posibles situaciones indeseables.

• Será indeseable aplicar un castigo desproporcionadamente severo ante una falta menor.

Sería exagerado, por ejemplo, castigar con pena de muerte a quien ha cazado un ciervo en el bosque propiedad del rey. O condenar a diez años de cárcel a quien ha robado una barra de pan por primera vez.

• Será igualmente indeseable tener un castigo desproporcionadamente pequeño ante una falta grave.

Sería demasiado benévolo, por ejemplo, el castigar a un funcionario público con cinco años de impedimentos para ocupan puestos públicos después de haberse demostrado culpable de corrupción por varios millones.

O castigar con tres meses de prisión a quien ha violado a una menor.

¿Castigo idéntico a falta?

Tampoco debe ser interpretada la Ley Del Talión como una represalia idéntica a la falta.

Quien por descuido atropella a un peatón, no podría ser condenado a ser atropellado por otro conductor descuidado.

Esta interpretación literal de la Ley Del Talión suele considerarse totalmente indebida.

El papel del juez y el tribunal

La Ley del Talión es suavizada mediante un proceso que impide que la persona dañada sea la que castigue al culpable. Eso podría crear sentimientos indebidos de venganza que llevarían a represalias de mayor monto que el daño recibido.

El proceso suavizador de penas es el de un juicio legal, en el que primero se determina la culpabilidad y posteriormente un juez aplica el castigo correspondiente en concordancia con lo que establece la ley.

En esa ley está contenido el principio de la proporcionalidad del castigo.

El papel de la justicia

El peligro de la interpretación literal de la Ley Del Talión se evita también aplicando un criterio de justicia.

Según este criterio, debe haber una retribución debida, es decir, esa proporcionalidad en el castigo, sin que eso conduzca a penalizaciones excesivas y crueles.

La represalias debe bastar para castigar con justicia al culpable, pero también para servir de ejemplo a otros evitando que ellos cometan la misma falta.

Ley del Talión, otras precisiones

Ella es un principio legal razonable, pero que representa un peligro real cuando se implanta fuera del terreno legal en las relaciones humanas cotidianas.

Cuando el afectado es el que define el daño recibido y emite el juicio de culpabilidad, el castigo que decidirá estará más alimentado por el deseo de venganza que por una ambición de justicia.

Ante esta posibilidad, existe otro principio que es su opuesto. Parte de la idea de que jamás es deseable cometer una injusticia, de lo que se concluye que no debe realizarse un acto injusto incluso como una represalia a otro acto injusto.

Es decir, nunca debe dañarse a otra persona porque eso sería injusto, incluso cuando se tratara de una represalia.

Incluso quien ha cometido una injusticia debe ser tratado con justicia, lo que hace a la interpretación literal de la Ley Del Talión una posibilidad totalmente indeseable.

Pero también inspira a una conducta personal benevolente y comprensiva ante los demás no importa quiénes sean.

Concluyendo

Es conveniente quitarle a la Ley Del Talión la connotación popular de crueldad que tiene y que es inexacta.

Se trata de un sano principio general de proporcionalidad entre falta y castigo. Un principio que no debe ser tomado literalmente y que debe ser balanceado con la idea general de justicia benevolente, pero no ingenua.

Y una cosa más…

En esta otra columna se complemente el significado de la Ley del Talión, El Sentido De Las Penas Legales.