Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Efecto Hollywood
Eduardo García Gaspar
1 septiembre 2003
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Las cosas tienen su gracia y mucha más cuando en ellas intervienen los gobiernos.

Los gobernantes de todas las latitudes, en verdad, sin importar signo político, cometen una serie de actos por los que serían despedidos de la más relajada de las empresas privadas.

Tuvimos en México nuestras buenas crisis, todas derivadas de malos manejos de las finanzas públicas, con muestras desde Echeverría hasta nuestros días.

No estuvimos solos, pues por crisis recientes han pasado Rusia, Argentina y su efecto “tango”. También Brasil, con el efecto “samba”. El efecto de México fue llamado, “tequila”. Se une a estas crisis de irresponsabilidad financiera, con grandes medallas, el estado americano de California.

Ese estado sería, si fuese considerado un país, la quinta economía del mundo según se cuenta una y otra vez. La famosa California americana se nos ha ido al tercer mundo, con el efecto “Hollywood”.

La historia está más o menos así. Gray Davis del partido demócrata es el gobernador. Fue elegido por segunda vez en el 2002 con una ventaja de 5 puntos en las elecciones.

La vez anterior su ventaja había sido de 20 puntos. Puede afirmarse que la principal causa de su caída en preferencia electoral se derivó de la crisis eléctrica que California vivió en enero del 2001.

Con todo y crisis de electricidad, la reelección de Davis inició con la revelación de un déficit gubernamental de 35 mil millones de dólares, a lo que no ha ayudado la recesión americana.

Sobre esa situación, desafortunadamente, se le ha dado difusión a lo más espectacular y no a lo importante. El lanzamiento de la candidatura de Arnold Schwarzenegger para sustituir a Davis ha operado como una cortina de humo.

La cuestión real es que el desempeño de Davis ha sido de tal manera percibido que se ha propuesto que deje su posición y sea ocupada por otro. Esa es la causa por la que dentro de un tiempo los californianos votarán seleccionado la opción de si Davis debe quedarse y en caso de respuesta negativa, quién debe quedarse en su lugar.

Si nos vamos al fondo, todo tiene que ver con el estado de las finanzas públicas en ese estado. De esto podemos derivar una conclusión clara: la irresponsabilidad financiera gubernamental no es un rasgo único del tercermundismo.

La pueden padecer los países ricos y los pobres, los de izquierda y los de derecha, los democráticos y los autoritarios. La idiotez, por lo visto, le pega a todos… o mejor dicho, la irresponsabilidad.

Seamos prácticos. Si yo tuviera una empresa cualquiera ella no podría perder ni siquiera 50 mil dólares, por la sencilla razón de que no los tengo y si los tuviera, antes de perderlos habría tomado medidas drásticas para evitarlo.

Esto sucede en las empresas privadas en las que las pérdidas son vistas como signo de fracaso y le pegan al patrimonio de los dueños.

Pero eso no sucede en los gobiernos, pues si ellos pierden, esos déficits no le pegan a los patrimonios de los gobernantes, los que siguen cobrando como si nada pasara. Nadie tiene dentro de un gobierno el incentivo de detener un déficit porque a nadie de ellos afecta en lo personal.

Un director general que perdiera lo que Davis ha perdido habría sido despedido antes de que llegara a la décima parte de ese monto. Pero dentro de la política, incluso con esos resultados ridículos, existe la posibilidad de que Davis se mantenga en suposición de gobernador.

Le digo, los incentivos son muy diferentes en un lado y en el otro. Mucho tiene esto que ver con el diseño de todo impuesto. La autoridad cobra dinero a los ciudadanos y lo hace bajo la amenaza de usar la fuerza. Dentro de ese diseño, no hay razones por las que usted se preocupe de las finanzas gubernamentales.

Usted va a cobrar, lo quieran o no los contribuyentes. Muy distinta esta situación a la del propietario de cualquier empresa, quien tiene que convencer a sus clientes de comprarle a él, no a otro, y de hacerlo repetidamente.

Sea pues bienvenida California al club de los efectos y crisis económicas, como una muestra de que en verdad no importa de qué signo es un gobierno, lo que importa es que se comporte de manera responsable en las finanzas públicas.

La responsabilidad es la clave de la buena selección de los gobernantes, un aspecto que mucho me temo ha sido ignorado en este efecto “Hollywood”.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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