Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Impuesto Parejo, Obligado
Leonardo Girondella Mora
28 septiembre 2005
Sección: GOBIERNO, Sección: Asuntos
Catalogado en:


Por estas fechas, en los EEUU se podrá tener un duelo interesante de ideas entre los proponentes del flat tax y los partidarios de dejar las cosas igual de complicadas. Algo similar se vive en México cuando se habla de la simplificación fiscal.

La noción central es muy sencilla: los regímenes de impuestos son una (des)ventaja competitiva de los países.

Un impuesto parejo es una de las causas de un mayor progreso en un mundo globalizado. Los gobiernos de muchos países tienen frente a sí la oportunidad para tirar a la basura sus leyes fiscales y comenzar de cero, con un impuesto parejo, simple y sencillo. Los sistemas fiscales actuales son complejos y difíciles.

Recientemente se calculó, de acuerdo con el Sistema de Atención Tributaria, en México que cada contribuyente tiene un costo adicional de 12,000 pesos por cumplir sus obligaciones fiscales personales —la cifra, de acuerdo a mi experiencia es muy baja, pero aún así, eso significa al año unos 24 mil millones desperdiciados (si los contribuyentes son 20 millones). Es absurdo.

Las cifras de los EEUU me parecen más realistas. Una columna reciente de Steven Forbes en el Wall Street Journal, dice que en ese país se gastan 200 mil millones de dólares y 6 mil millones de horas llenado formas de pago de impuestos.

Es ridículo. Y ésa es la parte menos negativa de los sistemas fiscales tradicionales. Están los gastos en burocracia y sistemas que la autoridad usa para verificar y exigir el pago de impuestos, más la serie de personas que pudiendo dedicarse a menesteres productivos se especializan en estudiar los impuestos para encontrar agujeros fiscales —lo que sigue siendo sólo la punta del iceberg.

Lo que hace un sistema tradicional de impuestos es distorsionar a la economía, colocando incentivos en unas áreas y obstáculos en otras.

Los grupos de presión pelean para que sus sectores sean vistos favorablemente y logren ventajas fiscales, mientras que otros sufren las consecuencias de tratamientos absurdos —no me podido confirmarlo, pero se me ha dicho repetidamente que las bebidas alcohólicas producidas en México pagan un impuesto adicional al que no están sujetas las bebidas importadas del mismo tipo, lo que de ser cierto, coloca a ese sector mexicano en desventaja.

Todo por la distorsión que ocasiona un sistema sin lógica y caro. La idea central es establecer una tasa fija, de por ejemplo, 15% sobre ingresos personales, a partir de una base mínima de ingreso, digamos de 10,000 pesos mensuales. Lo que supere ese ingreso paga 15% y ya —aunque alguien quizá quisiera añadir algún crédito fiscal por hijos dependientes.

Ningún otro impuesto personal. Las empresas, todas sin excepción, pagarían la misma tasa sobre sus utilidades —sin tratamientos preferentes, ni exenciones, ni subsidios; nada más que esa tasa igual para todas. ¿Por qué hacer esto?

Por una razón muy sencilla. Hacerlo desataría un avance económico espectacular. Forbes en su artículo señala lo mismo y lo llama “estupendous.” Trabajar con el sistema fiscal actual de tasas múltiples es igual a querer correr con una bola de acero atada a los pies —quitarse la cadena permitiría despegar.

Después de todo, si los avances tecnológicos han sido impresionantes en nuestros tiempos, no hay razón por la que deban mantenerse sistemas atrasados e ineficientes. La más primitiva de las lecciones de economía dice que las reducciones de precio causan elevaciones de las cantidades demandadas.

Si el precio de los impuestos se reduce, las cantidades de impuestos se elevarán y los gobiernos gozarán de mayores ingresos, con una población que tiene mayores incentivos para trabajar y ganar más.

Los cálculos en los EEUU indican que un impuesto parejo de tasa única elevaría en 56 mil millones de dólares los ingresos gubernamentales en 10 años, con un efecto adicional: la creación de 6 billones en activos y 3.5 millones de nuevos empleos.

Lituania, Latvia, Estonia, Ucrania, Eslovaquia, Serbia, Georgia, Rumania y Rusia tienen este tipo de impuesto, lo que sugiere una idea: es más fácil implantar el impuesto de tasa única donde no existe el sistema de tasas múltiples.

Y esto lleva a otra consideración, la de las causas por las que el impuesto parejo tiene dificultades de implantación —las siguientes son algunas de las causas de eso:

• los legisladores, en buena parte, no saben de economía, ni de cómo funciona una empresa; la acusación no es nueva y la hizo F. Hayek hace mucho tiempo.

• los grupos de presión actuarán en contra porque el nuevo impuesto les dañará y lo que persiguen es su beneficio, no el del resto del país.

• los intelectuales de izquierda, que tampoco saben de economía, clamarán al cielo y se rasgarán las vestiduras diciendo que el nuevo impuesto beneficiará sólo a los ricos.

• los políticos de mente estrecha no se comprometerán con una posición clara al respecto e irán en favor de la corriente actual.

• los partidos de izquierda se opondrán por cuestiones ideológicas que es la enfermedad que han padecido por décadas. La oportunidad está frente a los gobiernos de las naciones del mundo. Unos la han aprovechado ya y otros se han quedado detrás. No es un problema de economía, es uno de voluntad política y de mentalidad de estadista.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Impuesto Parejo, Obligado”
  1. Contrapeso » Impuesto Parejo o Flat Tax




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