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Inmigración en EEUU
Selección de ContraPeso.info
28 febrero 2008
Sección: Sección: Asuntos, SOCIEDAD
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ContraPeso.info presenta una idea de Ramón Parellada. Agradecemos a HACER el amable permiso de publicación. El autor es director del Centro de Estudios Economicos y Sociales (CEES) de la Universidad Francisco Marroquin (UFM) de Guatemala. La idea central del escrito es salirse de la caja del pensamiento gubernamental y plantear que hay otra solución mejor, una basada en las decisiones de las personas no de los burócratas. El tema es vital porque forma parte de las plataformas de los candidatos políticos en los EEUU y ello significa motivos de polarización, no de acuerdos.

Para nadie es un secreto entender que la mayoría de inmigrantes dejan y arriesgan todo en sus países de origen por el deseo de mejores oportunidades y sobretodo mayores ingresos económicos. Los inmigrantes son personas admirables que llevan dentro de sí ese espíritu de libertad en el que son capaces de arriesgar lo poco que tienen por un futuro mejor.

Los inmigrantes son creadores de riqueza. Trabajan duro en cualquier empleo que otros no quieren hacer disminuyendo así el costo de las empresas que los contratan mientras aumentan la producción de las mismas. Como en todas partes, los trabajadores americanos se quejan de la competencia y posiblemente este sea uno de los grupos opositores a la inmigración más poderoso que cabildea en contra de la misma.

Las empresas estadounidenses necesitan esa mano de obra que muchas veces es temporal, especialmente en agricultura. Con los trabajadores inmigrantes las empresas pueden ser más competitivas y vender sus productos a menores precios. El destacado profesor Julian Simon solía decir que los inmigrantes crean más riqueza que la que consumen y esto beneficiaba tanto a los que los acogen como a ellos mismos.

Los inmigrantes no son únicamente trabajadores que proveen mano de obra barata. También hay inmigrantes muy bien preparados, con grandes conocimientos y también los hay capitalistas que llegan a realizar grandes inversiones en un país que protege la propiedad privada como ningún otro. La historia de Estados Unidos es la de los inmigrantes que llegaron, en la mayoría de casos, sin un centavo.

Desde el punto de vista económico no hay por qué rechazar la inmigración. El economista Benjamin Powell, en una presentación que hizo el 30 de abril del 2005 a la Philadelphia Society titulada “Inmigración, Crecimiento Económico y Estado Benefactor”, afirmaba que la inmigración tiene un impacto positivo no sólo para los inmigrantes sino para la economía americana y que el problema de la inmigración provienen del la economía intervencionista mixta de Estados Unidos y del sistema actual de leyes de inmigración.

Considera que para resolver el problema de la inmigración hay que atacar la raíz del mismo que es ese exceso de leyes de seguridad social, educación, y otras tantas que brindan servicios gratuitos a los inmigrantes y que molesta, con razón, a los americanos que pagan. Opina que Estados Unidos debe permitir la libre inmigración de cualquiera que quiera ir a vivir a ese país siempre y cuando no sea criminal, esté libre de enfermedades contagiosas y que alguien en lo privado esté dispuesto a proveerle un lugar para vivir.

Comparto el pensamiento del profesor Powell pero políticamente existen grandes debates en Estados Unidos sobre este tema en el que nadie se pone de acuerdo. El resultado es un endurecimiento de las políticas de visas e inmigración además de mayor control fronterizo.

Razones hay muchas, desde conceptos económicos equivocados, la competencia extranjera por empleos locales, factores culturales y hasta terrorismo.

A raíz de ello, las políticas de otorgar visas a inmigrantes se ha endurecido con lo que quedan muchos sin la oportunidad de ir legalmente a Estados Unidos por lo que optan por la informalidad o ilegalidad. Arriesgan incluso hasta sus vidas con tal de llegar a ese gran país. La inmigración ilegal ha ido en aumento además porque Estados Unidos tiene una economía libre en crecimiento mientras que sus vecinos del sur y otros países siguen sumidos en economías intervencionistas y populistas que carecen de nuevas y mejores oportunidades.

Es por ello que me parece que la propuesta de crear visas de trabajo de la Vernon K. Krieble Foundation tiene un gran potencial de resolver de inmediato el problema de los inmigrantes ilegales.

Veo esta propuesta muy práctica porque reconoce que la mayoría de inmigrantes son personas deseosas de obtener un trabajo, incrementar sus ingresos y algún día regresar a sus países de origen sin que tengan la intención de volverse ciudadanos americanos. A esta gente debería dárseles una visa de trabajo y de esta forma estarían legalmente en el país sin tener necesidad de solicitar el estatus de residente o ciudadano americano.

Las visas de trabajo estarían manejadas por empresas privadas que actuarían de intermediarios entre las empresas que requieren mano de obra abundante y los trabajadores de otros países que están deseosos de conseguir mejores oportunidades de empleo que las del propio país. Las visas implicarían una investigación de la persona y cualquiera que no sea un criminal o tenga alguna enfermedad contagiosa sería aceptado de inmediato. No habría restricción en el número de visas sino que la demanda de trabajo determinaría, en cada época, la cantidad de visas necesarias para satisfacer esa demanda.

Así, oferta y demanda de trabajo regularían libremente la cantidad de visas a emitir.

La propuesta simplifica el otorgamiento de un estatus legal a los trabajadores extranjeros a la vez que velaría por la seguridad del país. Los trabajadores tendrían que indicar el lugar del trabajo. Al estar involucradas agencias privadas el proceso se aceleraría y en vez de tomar meses como en la actualidad puede resultar las visas se entregarían en menos de una semana. Mientras se otorgan las visas temporales de trabajo también se propone un mayor control fronterizo con más tecnología y personal.

La propuesta de visas temporales de trabajo y seguridad fronteriza de la fundación Vernon K. Krieble es una solución inmediata al problema de la inmigración mientras los políticos sigan discutiendo el tema y no se pongan de acuerdo en una solución definitiva. El día que se cierren las puertas de Estados Unidos a los inmigrantes será triste porque perderá ese espíritu libertario y creador de riqueza que lo ha engrandecido.

Nota del Editor

Aunque es conocida la propuesta de la Fundación Vernon K. Krieble, el autor de la columna señala una perspectiva original: bajo la propuesta de visas de trabajo generadas por las empresas mismas, el número de contratados extranjeros se ajustaría a la demanda de sus servicios para beneficio de todos.

Es especialmente recomendable el texto de Alejandro Chafuén, Migración Global.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información  para lectores que buscan ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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