Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Tonterías Extraordinarias
Eduardo García Gaspar
14 agosto 2008
Sección: NEGOCIOS, Sección: Una Segunda Opinión
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La idea de “ganancias extraordinarias” ha vuelto a salir a la superficie produciendo lo de siempre, ambición gubernamental. Un conductor de noticieros en Fox News ha declarado que son indebidas y deben ser limitadas. Obama piensa igual, que existe algo que se llama ganancias extraordinarias y que el gobierno debe expropiarlas.

Estos pensamientos, tan políticamente correctos y económicamente tan erróneos, son imposibles de dejar pasar. Es irresistible la tentación de ponerlos sobre la mesa y examinarlos sin ideas preconcebidas. La más dura prueba de que todo es un rollo populista es que no existe una definición precisa de qué necesita tener una utilidad de empresa para que pase de ser ordinaria a ser extraordinaria.

Hay otra prueba en contra del concepto: el gobierno está más que dispuesto a calificar a algo como utilidades extraordinarias porque ello le presenta la oportunidad de, primero, declarar una situación inmoral, y más tarde apropiarse esas utilidades indebidas. A las autoridades les agrada hablar de utilidades extraordinarias para hacerse de más dinero.

Sin duda, la reciente vuelta a la popularidad de la idea de que existen beneficios extraordinarios en las empresas se debe a los precios del petróleo y los reportes financieros de las petroleras. La reacción ante utilidades récord es una invitación gubernamental a intervenir sin mucho pensarlo. Pero seamos organizados y razonables.

Las utilidades tienen una buena medida de proporción en su margen, es decir, como un porcentaje de ventas. Para examinar esto, conviene tener unos datos que pongan en perspectiva el asunto. Exxon, que reportó ganancias récord tiene un margen de 10% sobre ventas, un punto arriba de la industria manufacturera en los EEUU sin considerar autos.

Sigo con los datos de márgenes sobre ventas que vienen del WSJ (4 agosto 2008): industria aerospacial, 8%; química, 13; computadoras, 14; electrónica 14; farmacéutica, 18; bebidas y tabaco, 19. Visto así, las utilidades extraordinarias del petróleo no lo parecen ya tanto. Google ganó menos que Exxon, pero su margen fue de 25%.

¿Cómo podrían justificarse impuestos especiales a utilidades extraordinarias a las petroleras que tienen un margen promedio, o incluso inferior a otras industrias? No hay manera de hacerlo porque no hay forma de definir qué es tener una ganancia extraordinaria. Porque además, existe otro problema.

Ver los resultados de un año es ver resultados muy limitados. Tendría que verse el desempeño de las empresas a través de mucho tiempo y ver las tendencias. Pueden existir años malos, con pérdidas, que se compensan en el futuro con utilidades mayores. No es nada parecido al inversionista que con muy escaso riesgo invierte en depósitos bancarios. El riesgo del empresario necesita ser compensado con tasas mayores de rendimiento.

Otra parte del error de hablar de beneficios extraordinarios es la creencia de que los precios de los bienes deben estar determinados por los costos de producción. No lo están. Los determina la valoración que el comprador hace de ellos. Por eso pueden fracasar las empresas que producen bienes que los clientes no valoran; por eso se elevan las ventas cuando hay rebajas.

Al comprador le tiene muy sin cuidado lo que costó fabricar un producto. Lo que le importa es el servicio que le dará. Si la empresa gana mucho o pierde mucho, eso no mueve al consumidor. Y el productor que sabe esto maneja sus costos para dar al consumidor lo que éste desea.

El tema bien vale una segunda opinión por una causa, la de señalar la facilidad con la que muchos pueden caer en las trampas del discurso político y apoyar ideas que serán dañinas: un impuesto extraordinario a las petroleras seguramente tendrá un efecto negativo en la oferta futura de gasolina, lo que elevaría su precio y dañaría al que apoyó al político que decretó esos impuestos que a tantos parecieron tan justos.

Y si usted desea bajar los márgenes de las empresas, hay otro camino mejor: abra los mercados y deje que la competencia se sienta atraída a esos sectores en los que los márgenes son más altos. No hay mejor manera de poner a las empresas en guardia y hacerles pensar en tener mejores productos a mejores precios.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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