Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Qué No Hacer en la Crisis
Leonardo Girondella Mora
5 marzo 2009
Sección: ECONOMIA, Sección: Listas
Catalogado en: ,


La siguiente es una lista de qué no hacer para remediar una crisis económica como la actual. Esta sustentada en el entendimiento de que la crisis está conectada causalmente con el período de expansión anterior: el boom económico es la etapa anterior a la etapa siguiente, la de la recesión o depresión económica.

La lista que sigue está tomada de la obra de Rothbard, Murray N. America’s Great Depression. BN Publishing, 2009, pp 26. Es admirable cómo la lista de lo que no debe hacerse para remediar la crisis describe exactamente lo que que se está haciendo —no son buenas noticias por indicar una prolongación innecesaria del problema.

A la lista original he hecho agregados personales que son mi responsabilidad.

1. No debe evitarse la liquidación o quiebra de empresas.

Es un error mantener vivas a empresas inviables. Ella toman recursos que necesitan los negocios sólidos y con buenas bases de crecimiento. Los llamados a que los bancos presten de nuevo con facilidad deben evitarse también.

Es necesario entender que se está en un momento de ajuste y regreso a la realidad —un momento en el que no conviene mantener las misma políticas que crearon la expansión irreal anterior a la crisis. Es una etapa de corrección que no debe retirar fondos disponibles a empresas sólidas.

El ejemplo de AIG indica qué es eso que no debe hacerse:

AIG will receive access to another $30 billion from the [TARP], for a total of up to $70 billion, and on better terms. The New York Fed will also reduce the rate it charges AIG on a revolving credit line, and forgive some of AIG’s debt in exchange for interests of up to $26 billion in two AIG life insurance subsidiaries. The New York Fed will also loan up to $8.5 billion to vehicles holding pools of AIG life insurance policies. (WSJ, 3 marzo 2009)

2. No debe provocarse más inflación, ni crear más dinero.

Hacerlo impediría la mejor opción de dejar que los precios bajen y la economía se ajuste. Impedir que los precios se reduzcan, prolongará la depresión. Si se mantiene la expansión del crédito, seguirán tomándose malas decisiones de inversión, que fue lo que ocasionó la crisis. Más dinero fácil es un error.

El remedio no puede venir de las mismas políticas previas, las que causaron la expansión —eso sería no comprender la naturaleza real de la recesión o depresión: no puede apagarse el fuego con la misma gasolina que lo produjo.

3. No deben mantenerse altos los salarios, mucho menos elevarlos.

Hacerlo provocará desempleo sustancial y masivo. Si los precios bajan también, el poder adquisitivo no se altera significativamente. Esto es lo más difícil de hacer entender a los gobernantes.

Si las medidas gubernamentales elevan los salarios, el precio del trabajo sufrirá una disminución de su cantidad demandada —eso se llama desempleo provocado y sistémico, que fue lo que se hizo en la Gran Depresión y lo que hizo López Portillo en 1982. Lo mejor que puede pasar es dejar flexibles los sueldos durante el tiempo que tome el ajuste —y que será menor a lo que sucedería si se hace lo opuesto.

4. No elevar los precios.

Hacerlo creará excesos de inventarios. Esto es un trauma sentimental para muchos —es el temor a la deflación, es decir, la reducción generalizada de precios. La verdad es que más que deflación debía llamársele un regreso a la realidad.

Ir en contra del regreso a la realidad es no entender la naturaleza de lo que creó la crisis y que fue la creación de una situación artificial económica que necesita corregirse.

5. No estimular el consumo y no penalizar el ahorro.

Hacerlo sería ir en contra de lo que debe hacerse para remediar con velocidad el ajuste al reducir la cantidad de ahorro y capital. Por eso, elevar los impuestos a los ingresos es indebido, porque desestimula la inversión y el gobierno gastará sus ingresos en consumo.

En tiempos de crisis se comete uno de los errores más serios, el de creer que el ahorro es negativo porque significa una disminución de la demanda, pues se cree que ella es la que crea a la oferta —la realidad es la opuesta y el estímulo artificial de la demanda, por ejemplo a través de un gasto gubernamental, es en realidad volver a hacer lo mismo que antes, cuando se creó la expansión irreal.

6. No subsidiar el desempleo.

Hacerlo, prolongaría al desempleo, retirando incentivos a la búsqueda y aceptación de empleos disponibles. Es otro de los temas más emotivos que hace que las mejores intenciones compasivas produzcan daños sustanciales a las personas.

Además, esos planes de ayuda al desempleo, parten de la misma promesa falsa que cree que lo que debe hacerse es estimular el consumo —no debe hacerse si es que se quiere tener un remedio a la crisis, rápido y de fondo.

De lo anterior saco una conclusión que creo que arroja luz en el entendimiento del por qué no se hace lo que debe hacerse y se hace lo que no debe hacerse.

La lista de las seis cosas que no deben hacerse para resolver una depresión económica es también otra lista, la de las cosas que sí deben hacerse para que el gobernante cree una buena imagen ante la mayoría de los ciudadanos —la imagen positiva de Roosevelt en estos tiempos es una prueba de esto: el gobernante estará inclinado a hacer lo opuesto de lo que debe hacer si ello le produce una buena imagen y esa imagen será sostenida por muchos ciudadanos.

La lista de los ‘nos’, de Rothbard, contiene dos facetas interesantes. Por un lado, es una lista racional de cosas que deben evitarse y de esa manera abreviar la crisis —y por el otro, es una lista de medidas con una apariencia de dureza y frialdad, como la que tiene el médico que en verdad quiere sanar a su paciente.

Post Scriptum

Debo dar las gracias al editor por hacerme disponible el libro mencionado.

También debo añadir otra nota. Si se toma al Dow Jones como un índice de medición aproximada de confianza, lo sucedido hasta ahora, en las semanas del gobierno de Obama, da indicaciones más o menos claras.

• Al tomar Obama posesión, ese índice estaba en 9000 puntos; el 2 de marzo registró unos 6700.

• La percepción de los efectos de las medidas del actual gobierno en los EEUU, de acuerdo con eso, no son positivas y podría con facilidad opinarse que han creado más incertidumbre. Ya Bush no tiene tanto el papel de chivo expiatorio.

Lo anterior contrasta con lo reportado el día 3 de marzo de 2009:

NEWS ALERT from The Wall Street Journal March 3, 2009— President Barack Obama is more popular than ever, Americans are hopeful about his leadership, and opposition Republicans are getting drubbed in public opinion, a new Wall Street Journal/NBC News poll finds. The poll shows a sharp jump in the proportion of Americans who say the nation is “generally headed in the right direction” since Mr. Obama’s January inauguration, a period when economic indicators and financial markets have suggested the opposite. The survey shows that 41% of Americans say the country is headed in the right direction, slightly below the 44% who say the country is on the wrong track.

Apunto otra idea: el principio de la recuperación se dará en el momento en el que se perciba que se está en el fondo de la recesión —es decir, aún no se percibe que se ha llegado al punto más bajo y podría ser que eso se deba a que las medidas de Obama son entendidas como las equivocadas.


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