Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Misifús me Demanda
Eduardo García Gaspar
16 marzo 2010
Sección: DERECHOS, Sección: Una Segunda Opinión
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La noticia fue una curiosidad. De esas que sirven de tema para una conversación breve, muy breve. Pero en realidad, hay más en ella de lo que puede verse en la primera impresión. El gran tema es el de los derechos. Sí, el tema que es tan obsesionante para tantos.

Pero no de derechos cualquiera. No, se trata de derechos de los animales. La BBC reportó (7 marzo 2010) que en Suiza, los ciudadanos rechazaron una propuesta interesante, la de que en ese país se estableciera una red nacional de abogados pagados por el gobierno y dedicados a representar a los animales. Lo que no se aclara es cómo Misifús seleccionará a su abogado para exponer su caso.

La idea de un sistema nacional de abogados de animales fue propuesta por activistas de derechos de animales. La justificación fue la existencia de casos de crueldad contra animales y que no son castigados. Se pudo a votación la idea y el 70% de los suizos que votaron la rechazaron. Se reportó que el rechazo pudo deberse al costo de hacerlo.

Hubo oposición de los granjeros, los que ahora enfrentan subsidios reducidos y precios bajos de la leche. Entre las cosas propuestas estaban cursos de capacitación para que las personas supieran cómo tratar a sus mascotas y animales. No se sabrá si Misifús me hubiera dejado de maullar al negarme a ir a ese curso.

Más allá de la curiosidad y gracia que tiene la noticia, hay aspectos dignos de comentar. El más claro de ellos es el del activismo gubernamental sustentado en otro activismo, el de ONGs y similares. Todo es activismo: cada grupo escoge una bandera, la que sea, por ejemplo, derechos animales, la vuelve una rama nueva de la teología y acude al gobierno para que la implante por la fuerza.

Digamos que usted y yo estamos convencidos de que los espárragos tienen derechos. Formamos una ONG a la que afiliamos a otros que no deben tener mucho qué hacer. Hacemos marchas y logramos que el gobierno acepte crear una ley de protección al espárrago. Si sale ley, nos quejamos de que no es suficiente, de que hay que hacer más y a eso nos dedicamos. De seguro en la ONU crearán el día internacional del espárrago.

Y así, con la presión de activismos de diversas ONGs, los gobiernos emiten más y más leyes, todas destinadas a satisfacer el sueño de cada grupo. Terminaremos con casos como el de Suiza, en el que la petición de abogados para mascotas ya es parte de la normalidad y llega a ser una cosa como cualquier otra.

El aspecto más difícil es el de fondo, por lo que siempre es el menos atendido. Requiere demasiado esfuerzo hacerlo. Se trataría de realmente examinar si los animales tienen derechos, o no. El problema es que para hacer esto deberá estudiarse la naturaleza humana y llegar a acuerdos sobre ella, para compararla a la naturaleza animal y sacar conclusiones.

Por ejemplo, decidir si es un genocidio el matar gran número de animales, cuantos y de qué especie. Misifús estaría feliz de matar pulgas, pero si las pulgas tienen derechos, abogados de pulgas podrían demandar en La Haya a Misifús por genocidio.

No es broma. Hay una declaración universal de derechos de animales (que no se aclara si incluyen a los choferes de autobuses urbanos). Uno de esos derechos animales es el de una vez muerto ser tratado con respeto. En serio. El ratón que había en la casa y que murió gracias a la ratonera que le rompió el cuello… ¿cómo me deshago de él? ¿Tengo que hacerle un funeral?

El efecto colateral de esto es lo que preocupa. Los humanos somos una especie única, tanto que somos los únicos a quienes se les ocurre eso de los derechos animales. Misifús no ha pensado en eso, hasta donde yo sé. Y lo de los derechos animales oscurece esa posición tan especial humana y que es en verdad al final de cuentas una compleja: tenemos dos responsabilidades a las que no podemos renunciar.

Una de ellas es la que en el Cristianismo se conoce como el ser co-creadores del mundo, es decir, las cosas del mundo han sido puestas a nuestro servicio para nuestra vida. La otra es que tenemos poderes delegados en el cuidado de ese mundo. La responsabilidad es nuestra. Crear derechos animales oscurece esa responsabilidad humana.

No hay derechos animales, hay responsabilidades humanas. No puede tener derechos quien no tiene responsabilidades. Misifús no ha maullado quejándose de tener responsabilidades.

El rechazo a la creación de una red de abogados de mascotas es acertado, pero por la razón equivocada. No es por costo que la propuesta debía rechazarse, sino porque es filosóficamente un desatino.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.


1 comentario en “Misifús me Demanda”
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