Hay necesidad de un nuevo diccionario, uno que admita palabras necesarias, nuevas. Esto es, términos que no existen para así nombrar objetos, acciones e ideas que hasta ahora no poseen un apelativo propio. Para remediar esa falta del idioma, se ofrecen algunas de esas nuevas palabras.

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Bolusín

Término necesitado y requerido para así nombrar a los cúmulos de pelusa, hilos y otros sobrantes y desechos de procedencia muy variada desconocida que se acumulan dentro de los bolsillos de pantalones y otras prendas de vestir.

Ludwig Heinrich von Pfaffpfaff, el conocido científico que ha dedicado su vida a esperar el Premio Nobel por sus teorías acerca del bolusín, ha clasificado a los materiales más comunes en él contenidos: pequeños fragmentos textiles, hilos de distintos orígenes pero mayoritariamente claros, trozos minúsculos de papel, restos de tabaco generalmente molido, polvo atmosférico, cabellos humanos y animales, restos vegetales diversos, fragmentos plásticos y una sustancia desconocida a la que Pfaffpfaff llamó IGZX-303.

IGZX-303, según los estudios realizados, es una sustancia compuesta que causa que el bolusín se mueva a las esquinas de los bolsillos donde puede permanecer durante meses sin ser molestado, incluso años. Ha sido adelantada la teoría de que IGZX-303 contiene un gen de conservación bio-genética posiblemente un producto de la evolución del bolusín desde tiempos inmemoriales, cuando por primera vez se usó un bolso cercano al cuerpo humano o animal.

Fue notable y reportado ampliamente en los medios, el descubrimiento de un bolusín en el lago de Kagarsee, en Alemania. Los pantalones que había dejado a la orilla un hombre para bañarse en el lago, fueron sustraídos por Pfaffpfaff y analizados en su laboratorio secreto localizado bajo una pirámide en Chalputepetltongo.

Fue así que Pfaffpfaff descubrió que el bolusín estudiado contenía fragmentos que originalmente procedían de la tumba del faraón Hetepsejemuysept, quien había reinado hacia el año 2800 a.C., con lo que probaba su teoría acerca del IGZX-303.

Fue recientemente que una sociedad protectora de especies en extinción decretó que el IGZX-303 era uno de los casos más extremos que podía atender y logró que su gobierno decretara la Ley Protectora del IGZX-303 Conexos y Similares, de acuerdo con la que queda estrictamente prohibido mandar ropa a la tintorería, lo que podría matar al IGZX-303.

Boliego

Este término de reciente cuño se aplica a los juegos y movimientos de manos que las personas realizan con instrumentos de escritura, como lápices, bolígrafos, plumas fuente y similares, y que por lo general muestran cierta destreza manual.

El más común de los boliegos, según, el filósofo Adrastos Papadopulusnidiskakos, es el de la «retroacción táctilo-digital vertical u horizontal de faceta instrumentalista móvil burgosocial dentro de una continuidad sistemático-frecuencial alta», es decir, el apretar continuamente el botón de los bolígrafos retráctiles.

Debe decirse que existe un seria rivalidad entre los filósofos Arietaleanizbeazcoechea y Papadopulusnidiskakos acerca de los boliegos y su ontología epistemológica, lo que ha ocasionado serias discusiones acerca de su dimensión heteronómica y que a muy pocos ha interesado dada la dificultad para citar los apellidos de ambos personajes.

Lo anterior ocasionó la intervención de otro filósofo, Otto Wolfeschlegelsteinhausenbergerdorff, quien sugirió que aquellos dos hicieran lo mismo que él y adoptaran un seudónimo; este hombre simplemente es conocido ahora como Otto Wolfy. Aquellos dos podían simplemente ser llamados Arieta y Papado.

Como anécdota curiosa, Ludwig Wittgenstein nunca aceptó la idea de llamarse Ludwig Witti que le propuso varias veces el mismo Wolfy.

Por otro lado, se sabe que el boliego más rápido del mundo fue realizado durante una conferencia titulada «Planos y facetas sociofetichistas del arquetipo reptiliano-burgués: un enfoque de proyección terapéutica colectiva». A partir del minuto 125 en el que el conferencista seguía en su introducción, uno de los asistentes pudo operar un bolígrafo retráctil a una velocidad de 0.299 segundos por movimiento.

Del otro lado, los boliegos de alto estatus y gran lujo, sirven a muchas personas para exhibir el gran gasto que han realizado al adquirir algún instrumento de precio elevado, como el Graf von Faber-Castell Perfect Pencil.

Prefuchas

Dentro de la sociedad moderna es un suceso muy común la presentación de personas, es decir, continuamente los hombres y mujeres de hoy conocen a personas nuevas, a personas que antes eran totales desconocidas.

Dentro de esta situación se acostumbra realizar presentaciones de personas; por ejemplo, la persona A está en un restaurante, comiendo con su amigo, la persona B, cuando llega C un amigo de B que A no conoce, se acerca para saludar y B presenta a A con C.

Para realizar este acto es necesario que B conozca el nombre de A y de C, para mencionarlo en la presentación y decir algo como «Hola, C, mira te presento a A, A, te presento a C«.

Pues bien, dentro de estas presentaciones es común que se den confusiones, pues los nombres son mencionados con extrema rapidez y a veces con voces demasiado bajas para ser escuchadas.

La palabra del nuevo diccionario

Estas confusiones en las presentaciones reciben el nombre de prefuchas y son las que ocasionan situaciones de nombres mal entendidos, como lo muestran los siguientes ejemplos tomados de un artículo del Review of Social Habits and other Anomalies que edita el Karnal Institute, de la India.

– Mucho gusto, Gilberto… perdón, Alberto, digo Adalberto.
– Encantada, Laurencia. ¿Qué? Encantada, Lorenza.
– Bien, gracias, José Enrique. ¡Uy!, digo, Enrique José.
– Perdón, ¿cuál es tu nombre? ¿Eduardo? Ah, Edgardo…¿no? ¿qué? Está, bien, Gildardo

Cubrúteo

Formada por los elementos ‘cubrir’ y ‘glúteo’, la nueva palabra formada ‘cubrúteo’ describe la acción femenina, y en ocasiones masculina, de jalar hacia abajo la parte inferior posterior del traje de baño para evitar mostrar en demasía esa parte de su cuerpo.

Habla el experto

Según las observaciones de Luigi Salvatore Difenestinini, el cubrúteo tuvo su época de oro en los años 50 del siglo pasado e incluso a principios de los 60, momento a partir del cual comienza su descenso y caso total desaparición

Esa desaparición coincide con la popularización de los bañadores de una y dos piezas que dejan sin ocultar las partes posteriores inferiores a las que el cubrúteo defendía con tanto celo. Tanto que se forma un movimiento antitético, el ‘showglúteo’, el que se caracteriza por un empeño total en mostrar lo que antes se ocultaba.

Cubrúteo, sus inventigaciones

Difenestinini realizó sus observaciones durante décadas en diferentes playas y piscinas del mundo, poniendo en ello gran celo y atención, incluso realizando mediciones milimétricas de las partes mostradas (lo que le significó varias cachetadas, puñetazos de maridos celosos y varios ardientes affairs que lo colocaron en el segmento de las celebridades sin mérito).

Reacción feminista

Por otra parte, varias feministas han protestado con vehemencia en contra del cubrúteo como una opresión machista que obligaba a las mujeres a no mostrar su piel en total libertad y sin agresiones sexistas.

En una de esas protestas, sus participantes dejaron al descubierto esas partes de su anatomía provocando que, por motivos estéticos, la Comisión Nacional de Cultura arrestara a las manifestantes.

Afanito

Un término en extremo necesario y que se da a las terminaciones que tienen en sus dos extremos las agujetas o cordones con los que se amarran los zapatos.

La función central del afanito, descubierta por el famoso físico japonés, Boguslaw Boguslawsky, se refiere a la facilidad que permite para meterlas en los agujeros de los zapatos destinados a ese mismo propósito. Y, un segundo uso, el evitar que las agujetas se deshilen en sus extremos.

Es desafortunado que se ignore el nombre del diseñador del afanito, quien lo usó por primera vez, supuestamente en el siglo 11 de acuerdo con la leyenda que contiene una estatua en la plaza central de la ciudad de Innsksburgerber.

Antecedentes

El monumento está destinado a honrar a un zapatero local de ese época, quien cumplió con los deseos del noble local, Barón de Gryshynsky, el que en varias ocasiones estuvo a punto de perecer durante sus partidas de caza debido a agujetas desechas o rotas y la imposibilidad de reemplazarlas de inmediato.

Y como es de sobra conocido, existe otra leyenda con cierto fundamento histórico, la pequeña ciudad de Onnsksburgerber, eterna rival de Innsksburgerber.

Esta segunda leyenda asegura que el inventor del afanito fue un primo segundo del Barón de Gryshynsky, con quien tenía una gran rivalidad, la que produjo al final, en ese mismo siglo 11, la Guerra de los Afanitos y que terminó cuando el rey Ostrarberto III decretó que había sido él el inventor del afanito.

Las cosas no terminaron allí pues luego hubo otro conflicto en el que ambas ciudades se disputaban la invención del afanito en colores variados y que produjo la Guerra de los Colores. Terminó el conflicto cuando, otra vez, el rey Ostrarberto III, decretó que él los había inventado castigando con pena de muerte a quien dijera lo contrario.

Al siglo siguiente, las esposas de los nobles de Onnsksburgerber se burlaron de las esposas de los nobles de Innsksburgerber, porque estas últimas llevaban afanitos de colores pasados de moda. Esto ocasionó que se declarara otro conflicto, que se hubiera llamado la Guerra de los Afanitos de Colores, pero que el rey Ostrarberto V pudo evitar mandando a la horca a las instigadoras del conflicto y decretando que todas las esposas de todos los nobles se vistieran de gris.

Existe en el museo de arte de Onnsksburgerber una pintura en la que una noble viste un vestido azul con tocado azul, abrigo azul, zapatos azules, pero sus afanitos son verdes. La pintura es obra de Johaan vaan der Haahaan, quien la pintó por encargo de campesinos locales los que así se vengaron del robo que las tropas les habían hecho de un burro confiscado para transportar armas.

Según el historiador Hilhem von Harakikito, el afanito tuvo un impacto importante en la historia humana. Después de diversos estudios y arduos cálculos, reveló la evidencia que de no haberse inventado el afanito y tenerse las consecuencias de ahorro de tiempo y material, el mundo estaría atrasado en su avance unos tres meses y medio.

Cuestiota

Con el término ‘cuestiota’ se hace referencia al común suceso de presentar interrogantes que hacen escaso o nulo uso de las neuronas. Es decir, preguntas tontas.

En efecto, ‘cuestiota’ es aplicable a la pregunta de carácter tonto o estúpido cuya respuesta es obvia. Friedrich Freudjung, el célebre lingüista psicotrópico, ha usado un ejemplo durante toda su vida para ilustrar a la cuestiota. En sus propias palabras:

«Preguntar a la persona que se encuentra en un ascensor y que se ve al abrirse la puerta, si el ascensor sube cuando todo esto sucede en el último sótano de un edificio. Espero haberme explicado».

A esta categoría pertenece la pregunta «¿Ya llegaste?» dirigida a la persona que se encuentra presente. Hay más preguntas tontas en todo campo.

O bien «¿Crees que lloverá hoy?» hecha a la persona que viste una gabardina y tiene un paraguas en la mano. «¿Quiere que le muestre mi pasaporte?» preguntó un turista al guardia de control de inmigración en un aeropuerto.

En el campo económico, las cuestiotas son comunes, como «¿Crees que la inflación aumente si mando subir el salario mínimo un 20 o 30%?». O también, «¿Crees que se producirá una crisis económica si ordeno bajar las tasas de interés?». Y también, «¿Crees que aumentarán los precios si mando cerrar las fronteras a las importaciones?».

Cuestiota, idiotez y leyes

Para el filósofo Thahiel Thomás Truehmanh, la cuestiota no es sino una manifestación de las varias que existen, y que es evidencia de la escasa inteligencia humana y que se rige por los principios siguientes:

  • No importa que tanta inteligencia se tenga, siempre se dirá alguna idiotez en algún momento y esto no será infrecuente.
  • La inteligencia no se calcula mejor midiendo aciertos sino estimando idioteces potenciales no cometidas, de forma que el más inteligente en un cierto período es aquel que menos idioteces dice o comete.
  • La inteligencia, por tanto, es un esfuerzo constante y vigoroso que a cada instante debe realizarse para evitar cometer o decir una idiotez.

Queda claro que el término ‘cuestiota’ deriva del agrupamiento de los términos ‘cuestionamiento’ e ‘idiota’, de lo que también podría derivarse la aceptación del término ‘preguntambécil’.

Acuinta

Es la palabra que describe a un fenómeno curioso, generalmente sucedido en el interior de los automóviles.

Hace referencia al movimiento inmediato y espontáneo que la persona realiza tratando de protegerse de la ola de agua que arroja otro automóvil al pasar al lado de aquel en el que la persona se encuentra. A pesar de llevar las ventanas cerradas y no correr el riesgo de mojarse, las personas reaccionan con ese movimiento automático y casi inevitable.

El origen del termino es un tanto oscuro, pero quizá se remonte a las bromas que el conde Louis Grandeux-sur-le-Ponteneuf-Marchand hacia a su esposa haciéndole creer que el arrojaría un balde de agua que solamente tenía recortes de papel. El día que tuvo agua, la condesa pidió el divorcio y un cambio de amante.

De allí, la palabra permaneció en el anonimato, dentro de los diarios del conde, hasta que fueron descubiertos por promotores de parques temáticos de diversión en el medio oriente. La propuesta no tuvo éxito a pesar de que la acuinta se realizaría con petróleo en lugar de agua.

De la acuinta se han derivado otros términos de nuevo cuño, como la insecuinta y que describe una reacción humana inmediata, el brinco de espanto que sucede cuando se hace creer a la persona que se le arroja un insecto ponzoñoso, o, por extensión, un murciélago.

Esto ha derivado en el descubrimiento de que el sufijo ‘-cuinta’ tiene la utilidad lingüística de hacer referencia a la reacción jocosa de miedo, acompañada de un brinco, que las personas realizan al sentir que se les arroja un objeto cualquiera.

Así, por ejemplo, existe la ‘balocuinta’ usada para hacer referencia a situaciones en las que se arroja un balón o cualquier objeto esférico; y no debe ser confundida con la ‘balacuinta’, a veces usada como sinónimo de arrojar una bala, es decir, disparar un arma.

En círculos académicos es usual la tizacuinta, cuando los profesores desesperados hacen el engaño de arrojar tizas a alumnos.

Clipiñique

Describe la acción manual que juega con los clips destinados a unir papeles, y los doblan y retuercen hasta romperlos y desmembrarlos; admitiendo la posibilidad aceptada pero no recomendada de utilizar el verbo ‘clipiñicar’ que se conjuga como regular.

Aunque no hay datos históricos sobre el comienzo del clipiñique, un filósofo francés J. J. B. de Lebabontoux ha especulado que posiblemente se inició unos segundos después de la aparición del clip a finales del siglo 19 en los EEUU y que Lebabontoux desconstruye obteniendo una perspectiva icónica que deja ver un salvaje ataque capitalista sobre la indefensa masa de clips resignados a un destino cruento.

Posteriormente Lebabontoux en su ensayo más reciente «Écrit pour défendre l’inclusion du clip dans les références sous-jacentes aux droits de l’homme des septième et huitième générations» sugiere la urgencia de la intervención de la ONU para defender a los clips de «les tortures médiévales» que sufren sin merecimiento.

Los libros y obras que Lebabontoux ha dedicado al tema, sin embargo, y a pasar de contener hermosos textos llenos de pasión emocional que ocasionalmente hacen que el lector rompa en llanto ante el dolor de los clips, llamaron poco la atención de los intelectuales hasta que Lebabontoux forjó el concepto de «le combat sociale du clip».

A partir de ese momento, Lebabontoux se consideró un ídolo del posmodernismo ecoicónico materialista que ha inspirado las marchas de protesta frente a las fábricas del clips y la demanda de leyes para quienes los destruyan retorciendo sus partes.

Por otra parte, en México, el gobierno actual ha diseñado una nueva ceremonia con raíces indígenas, mediante la cual se pide a la madre tierra el permiso de sacrificar clips durante el equinoccio de otoño en las ruinas de Dzibilchaltún.

Aguazo

Este es el nombre dado a lo que le sucede a una persona cuando abre la llave de agua de un lavabo cualquiera, pone las manos debajo del tubo del que espera que salga el líquido y este sale con tal presión que moja su ropa.

Viene, posteriormente, la reacción de pena y vergüenza que la persona tiene al contemplar que su ropa esta notoriamente mojada y que se incrementa dependiendo del lugar en el que ella ha sido manchada por el agua.

Este fenómeno ha sido estudiado con gran profundidad por Atotozintli Ayahuitlixco, quien propuso que esta nueva palabra evita situaciones de discriminación social y fomenta actitudes de inclusión y multiculturalidad ya que aclara que se trata de un accidente del que la persona carece de culpa.

Ayahuitlixco tuvo esa idea al ser él mismo una víctima del aguazo durante una conferencia en la que él era el expositor principal. Momentos antes de subir a dar la conferencia sufrió el aguazo en la zona inferior frontal de la cintura del pantalón.

Eso le dio la idea de atarse una toalla alrededor de la cintura y dar su conferencia acerca de la necesidad de llegar a la meta de mil derechos sociales aprobados por la ONU, la que modificó a 1001 derechos, incluyendo el derecho a la presión correcta del agua en las tuberías.

Ayahuitlixco, entrevistado por los medios al final de su conferencia, añadió un nuevo derecho a su larga lista, el derecho 1002 y que reclama el respeto a toda persona que sale a la calle vestido con una toalla atada alrededor de la cintura.

Chorrisgo

Una nueva palabra, útil y necesaria, que ayuda a la ampliación de vocabulario describiendo a la mancha que es producida por los pequeños chorros y gotas de gasolina o diesel que caen en la pintura de los automóviles, justo abajo de la apertura por donde es vertido el combustible.

Cierto que el chorrisgo ha sido corregido con el uso de tecnología de «apunta bien», así como por bombas de combustible mejoradas y diseños de entrada de combustible que evitan el chorrisgo.

Sin embargo, sigue siendo un suceso que molesta a muchos automovilistas, especialmente a quienes coleccionan automóviles viejos y que carecen de esas mejoras.

Fue hace ya tiempo que se fundó una empresa que produjo Miracle Gaspot Remover, una pasta que tallada sobre el chorrisgo, restauraba la pintura a su estado original y que en su compra, incluía un Miracle Gaspot Cloth para ser usado en conjunto con la pasta.

Cayendo la necesidad de usar el Miracle Gaspot Remover, dados los adelantos mencionados, la fábrica estuvo a punto de quebrar, hasta que sus propietarios cabildearon con su gobierno. Lograron que la producción de esa pasta fuera considerada un asunto de soberanía nacional y se le asignaran subsidios que garantizaran los empleos que de otra manera se hubieran perdido.

La fábrica sigue existiendo y produce la pasta, de la que tiene inventarios crecientes que muy pocos compran. Los empleos se han mantenido y los subsidios han sustituido a las ganancias. Los intentos de suspenderlos han encontrado férrea resistencia por suponer que el Miracle Gaspot Remover es un asunto de soberanía económica estratégica.

Cefalte

Una palabra nueva, útil y necesaria, para dar nombre a una de las costumbres más emblemáticas de los conductores de automóviles.

La costumbre o hábito, seguramente inconsciente, que hace que el conductor incline su cabeza notoriamente hacia el lado al que da vuela. Es decir, si el conductor gira a la derecha, su masa encefálica se inclinará hacia ese lado, de manera proporcional a la velocidad con la que lo haga; y viceversa, hacia la izquierda.

El cefalte puede ser apenas notorio en algunos casos, aunque se sabe de casos en los que el conductor inclina su cabeza comenzando a los 10 o 15 k/h.

Los observadores

Según Wilhem von Pfaffpfaff es muy posible que el cefalte haya sido creado por un proceso evolutivo largo iniciado desde la primera vez que algún hombre montó un animal de carga y como reacción que facilita la conservación de la especie. Según esta teoría, quienes realizaron el cefalte tuvieron mayor probabilidad de sobrevivir y transmitieron este gene a su prole, es decir, a la humanidad actual.

Quien primero apuntó este fenómeno fue el Marqués de la Rosière Ecaillon sur Hibaret, cuando huía del palacio de La Babinais, una noble que confiaba en que su marido llegaría otro día y había invitado a su amante, el marqués, a disfrutar sus encantos físicos. Ella, mejor conocida como La Babinais, era la Duquesa de Labarthe d’Asterac e Le Grand Replomb.

Huyendo a toda prisa, el marqués en su carruaje, del marido de la duquesa, se dio cuenta de que inclinaba su cabeza hacia el lado el que giraba el carruaje y haciendo una nota de esto, posteriormente publicó sus memorias, dedicando unas pocas líneas a lo que más tarde se llamaría ‘cefalte’.

Una cita de «Mémoires d’un Marquis dissolut» y que no son famosas por la calidad de su lenguaje.

«Ce fut une journée mouvementée lorsqu’il partit en toute hâte du palais des La Babinais. Soudainement j’ai réalisé que ma tête se déplaçait d’un endroit à l’autre. Ce n’était pas mon amour qui m’inquiétait de ce que cela faisait, mais le mouvement de la voiture et dans un moment de lumière mentale je me suis rendu compte que si elle vole vers la gauche, ma tête inclinée vers la gauche et l’inverse. Mais assez de cela, revenons à décrire les charmes de La Babinais…»

Otras precisiones

El cefalto ha sido analizado numerosas veces en distintas ramas del saber. Se sabe que F. Nietzsche comenzó un libro sobre el tema y que no terminó y en el que acusaba a sus pocos amigos de intentar hacer un «supercefalte indigno de ellos».

Es especialmente notable la contribución que hizo F.J. Szcheinzchidtler, el físico austriaco, acerca del cefalte y los juegos de bolos y boliche, cuando el jugador que tira la bola inclina la cabeza hacia el lado al que desea que ella se dirija, sin que este ademán, hasta donde se sabe, pueda cambiar el derrotero de ella. Él escribió:

«Die Memoiren von einem liederlichen marques war das Buch, in dem ich das Konzept von Cefalte fand und ich konnte sehen, dass mein Freund Fritz dasselbe tat, als er Bowling spielte, aber das Beste an diesem Buch war die Beschreibung von La Babinais …».

Dósfera

Para quienes son aficionados a los juegos de mesa, la dósfera juega un papel principal. Ya ha sido dicho innumerables veces y puede repetirse una vez más que sin la dósfera, millones de horas de diversión habrían sido un imposible existencial.

Gracias a esa pequeña media esfera de metal que tienen las piezas de dominó es posible hacer que ellas sean revueltas de manera aleatoria y que resbalen sin dificultad en la mesa de juego. Pero no para allí la utilidad sin igual de la dósfera pues también ella permite que las fichas serán levantadas con facilidad incluso después de la ingestión de varios tragos.

Dicho de otra manera si la dósfera el dominó no sería lo que hoy es. Gracias a la adición de tan insignificante aditamento físico este juego constituye hoy uno de los más populares entretenimientos en cantinas, bares y casas de amigos.

El estudioso

Pero la cuestión no queda allí pues a la dósfera, según ha señalado el inminente estudioso de estos fenómenos, don Hernando Rodillo y de Bustemante, se le debe estar agradecido también porque ella hace posible el giro rápido de las fichas, lo que es una costumbre muy arraigada entre prácticamente todos los jugadores.

Imaginé elector la escena clásica cerca del término de un juego de dominó, cuando uno de los jugadores tienen solo una o dos fichas e instintivamente comienza a girarlas precisamente sobre la dósfera. Estos giros de fichas a velocidades impresionantes son una parte autóctona y esencial del juego. Es decir sin la dósfera simplemente no existiría este maravilloso juego como lo ha dicho otro gran estudioso, Wilhen Von Pfaffpfaff.

Existen dósferas de varios tipos, desde luego siendo el más valioso uno desarrollado por la Universidad de Brazatortas, en España, que está fabricado con una mezcla de titanio recubierta con materiales plásticos, similares a los usados en el espacio. Esta feliz combinación de materiales permite girar las fichas a grandes velocidades sin que sufran calentamiento alguno.

Desgraciadamente, las dósferas hechas de goma fracasaron pues ellas rebotaban en las mesas haciendo que las fichas voltearán sus caras lo que hacía imposible la “sopa”. Por otro lado existen dósferas de lujo diseñados por Louis Gargagnac, la famosa firma europea de diseño especializada en satisfacer los gustos de los nuevos ricos y que son vistas con desprecio en lo general por el verdadero fanático del dominó.

Fueron precisamente los diseñadores de Louis Gargagnac los que lanzaron al mercado juegos de dominó hecho de diferentes materiales en extremo caros con exquisitas piedras preciosas y que se han vendido mucho en buena parte de Medio Oriente.

Caflillo

Nuevo término, necesario y útil, de posible uso frecuente entre bebedores de café en taza y que sirve para designar al líquido que usualmente es derramado por la pared externa de la taza formando un hilo muy notorio y que puede llegar hasta el plato.

Caflillo es, pues, ese pequeño escurrimiento de café que va desde la orilla superior hacia abajo y que es especialmente notorio en tazas de color claro. Una situación que con agudeza aprovechó Wilsoninho do Alves do Nascimento Peraesousa y Carvahlopereira para inventar la taza a prueba de caflillos: una taza del mismo color que el café.

Los remedios

No ha sido esa la única innovación para tomar café sin el molesto caflillo. Wilhem von Pfaffpfaff propuso que para evitar ese molesto escurrimiento se dejara de tomar café y fuese este sustituido por té, sin que diera respuesta al posible fenómeno consecuente, el del teflillo.

El caflillo no ha atraído la atención de inversionistas interesados en sufragar los gastos necesarios para su investigación y remedio, excepto por la adición de tapas plásticas a vasos que portan café y que son usados para ventas a la calle de muchas cafeterías.

El único evento reciente digno de mencionar al respecto es la protesta de un grupo de feministas que pidieron la intervención de las autoridades de Río Sipapo en Venezuela para que emitieran una disposición que obligara a escribir «caflill@» en lugar de «caflillo», puesto que debía haber «más inclusión y diversidad lingüística, semántica y semiótica». Las autoridades no han respondido a esta petición.

Finalmente, debe apuntarse que el caflillo ha sido clasificado en diversas categorías dependiendo de su intensidad, yendo desde categoría 1 hasta categoría 5. En la categoría 1 están clasificados los caflillos de baja intensidad y que no llegan al plato, mientras que los de categoría 5 son aquellos que llegan hasta el vestido de la persona que toma café.

Boteca

Un término necesario y requerido para designar y nombrar al pequeño y a veces invisible conjunto de restos minúsculos de tela e hilos que se forma y acumula en el ombligo humano, posiblemente producido por el desgaste natural de ropa cercana a dicha parte de la anatomía.

Lo que hasta ahora se sabe de este poco atendido fenómeno es la especulación al respecto de varios gobernantes latinoamericanos que mandaron hacer estudios al respecto para con ellos justificar el mandato que obligaría a los fabricantes de ropa interior a desarrollar materiales que evitaran este gran daño a los ciudadanos de su país.

Según esos estudios, la boteca está formada primariamente por residuos de algodón y restos de franela. Su circunferencia, una vez comprimida la boteca, suele registrar entre 1 y 0.3 milímetros, aunque se han encontrado botecas de hasta 4 cm.

Los demás resultados de los estudios tuvieron que ser censurados ya que los políticos que los solicitaron y pagaron con fondos públicos ordenaron que los estudios se repitieran en su presencia utilizando modelos y bailarinas con ropa escasísima para preguntar porqué en ellas no se registran casos de botecas.

Actualmente se tiene una interesante confrontación dentro del seno de la ONU. La UNESCO ha solicitado que la boteca sea elevada a categoría de patrimonio universal de la humanidad, mientras que la OMS, por su parte, intenta clasificar a la boteca como una pandemia que amenaza a la humanidad.

Hasta donde se sabe, esta discusión ha obligado a la realización de más estudios que presentarán resultados en varios años y que ahora sí, incluyen a esas modelos de ropa interior y bailarinas parisinas ya contratadas por los políticos latinoamericanos, a los que que han unido colegas europeos.

Caetín

Consiste en esa propiedad del calcetín que le hace perder forma y sujeción a la piel, lo que provoca que sea llevado hacia el interior del zapato provocando molestias inimaginables a quien padece un caetín. Un claro caso de desplazamiento del calcetín que se mueve de su lugar correcto hacia posiciones incorrectas,

No hay estudios que demuestren si el caetín del pie derecho es más o menos probable que el del izquierdo, aunque evidencia anecdótica sugiere que el pie izquierdo es ligeramente más común en turistas que caminan por Venecia, especialmente aquellos que se pierden y tratan de usar mapas localizando nombres de calles.

El observador

Por su parte, Wilhemm von Pfaffpfaff ha dicho que «El caaetín es un fenómeno notable de falta de vínculo, unión y trabazón entre el pie y el calcetín; es decir, un defecto de acoplamiento, ligadura y retención, cuyos orígenes pueden ser descritos en términos de atadura, compromiso e incluso constreñimiento».

Declaraciones que causaron escasa reacción, pero que sirvieron para la declaración de principios de una ONG consagrada al combate en contra del caetín. Dada la escasez de causas dignas de ser la razón de existir de las ONGs, esta nueva organización no pudo sino seleccionar al caetín y tomar las declaraciones de Pfaffpfaff.

Esta ONG, LoveSocks, asegura que el caetín no es más que un reflejo submaterial y sociobiológico que apunta a fenómenos de dominio, influencia, yugo y abuso del 1% de la población que no sufre caetín y ante lo que no hay más remedio que el avasallamiento subordinado y jerárquico que el imperialismo produce y que fue causa central de la caída de la URSS y la situación venezolana.

La ONG ha declarado que

«Según nuestra declaración de principios en su inciso 78-B,14, creemos que no obstante los órganos competentes universales deben actuar planeando anticipadamente, tal anticipación debe estar en concordancia y solidaridad social con todos los niveles de garantías psicosociales tanto estáticas como dinámicas, sin menosprecio institucional y con amplio sentido neo-dialéctico y con consistencia semántico-pluralista que evite develaciones hegemónicas con declaraciones estatales anti-imperialistas con falsa simbología semiótica que alumbre irreflexivamente el drama del caetín».

Botosión

Otra palabra requerida y muy necesaria que designa al fenómeno humano tan común de confusión el pulsar botones que controlan equipo usualmente electrónico.

Sin duda, producto de la fusión gramatical de los términos ‘botón’ y ‘confusión’, la botosión es un fenómeno cotidiano originado, en un principio, cuando los ascensores dejaron de tener conductor al que se le solicitada el piso al que se deseaba ir.

Después de eso, las personas debían ellas mismas apretar el botón del piso deseado. Queriendo ir a la planta 6, por ejemplo, no era infrecuente que las personas pulsaran el botón que los llevaba a la planta 7 o cualquier otra.

Incluso peor aún, se registraron numerosos casos de botosión intencional, mediante lo cual alguna persona bromista pulsaba dentro del elevador, todos los botones de todos los pisos y quien entraba en él se veía obligado a detenerse en cada planta.

El experto

Fue Wilhem von Pfaffpfaff quien declaró que esa botosión intencional era un fenómeno cuya gravedad se intensificaba en proporción al número de plantas del edificio en cuestión; siendo especialmente problemático en construcciones como los rascacielos.

Por extensión natural, la botosión se usa actualmente aplicada a todo aparato electrónico, entre los que destacan los controles remotos y los teléfonos inteligentes, así como las tabletas. En esos aparatos hay una gran cantidad de botones con símbolos y letras que son incomprensibles y producen buena cantidad de errores al pulsarlos.

Fue también Wilhem von Pfaffpfaff que declaró que la gravedad y frecuencia de la botosión se eleva proporcionalmente y en relación directa dependiendo del número de botones entre los que la persona debe decidir y pulsar el correcto.

Un caso extremo de número de botones se produjo en el control remoto de una televisión fabricada en China, el que tenía 122 botones, la mayoría con funciones múltiples, siendo el 53% de ellos un misterio desconocido incluso por el mismo fabricante.

La Agencia Internacional Para la Protección de Consumidores Tontos ha trabajado arduamente con otros organismos internacionales para crear una ordenanza mundial que limite los botones de esos aparatos a solamente el de apagado y encendido, con el objeto de evitar la propagación de frustraciones psicológicas que en los últimos cinco años han causado un intento de suicidio y varios millones de riñas matrimoniales.

Aregrafía

Dentro del género del arte efímero, la aregrafia ocupa un lugar muy escasamente destacado. Se trata de la escritura hecha sobre arena o tierra, generalmente realizada con una vara que hace las veces de lápiz o instrumento de escritura. Aunque también puede realizarse con uno o varios dedos.

Las raíces etimológicas de esta nueva palabra, sin embargo, suelen engañar al ignorante, pues se llega a creer que ella se refiere exclusivamente a la escritura en arena, cuando por extensión también se incluye a la escritura en todo tipo de tierra o suelos que se presten a este objetivo, incluyendo ejidos campesinos y tierras sujetas a reformas agrarias de cualquier tipo.

Este punto ha sido aclarado más de una vez en una serie de artículos muy extensos en la revista Horizontes Culturales Post-Post Modernos de la Universidad de Teocaltiche, Campus Teocaltiche.

En uno de esos artículos, la doctora en teoría de género, Mixtlicaltl Xocoyoconamitzitalpan ha propuesto el derecho a la aregrafía, el que impone en los gobiernos la obligación de proveer tierras y playas a las personas para que «ellas puedan ejercer sus derechos histórico-socio-culturales de autoexpresión».

Alicción

Nombre dado a la acción de succionar con los labios y la boca para que el aire pase a presión entre los dientes y eso permita retirar fragmentos de comida o alimento que se han atorado y causan una molestia pequeña pero continua e inquieta.

Por lo general, la alicción va acompañada de un movimiento muy característico de los labios, los que son torcidos de un lado y, al succionar el aire, produce un chasquido con seseo. Por supuesto, conforme la fuerza con la que el resto de comida haya sido adherido se producirán alicciones mayores y frecuentes.

En un tratado de lingüística avanzada se considera a la alicción como un sustituto post-moderno del palillo que se usa con el mismo propósito y que tiene el efecto colateral indeseable de una toma de decisión sobre qué hacer con ese resto de comida que ha sido liberado de entre los dientes.

El tratado

Noamhna Choskygz, autora del tratado La transgresión de los labios y la boca: en rumbo a una hermenéutica transformativa de la costumbre social cuántica, afirma que existen dos decisiones posibles que la persona enfrenta y que dependiendo de sus inclinaciones políticas decidirá entre arrojar el resto al suelo en una actitud de desprecio socio-cultural-imperialista, o bien se lo tragará, mostrando así una postura progresista post-post moderna de avanzada.

O como lo expresa ella misma:

«No obstante, en un plano medio de conciencia epistemológica cuando el órgano competente, es decir, la boca y los labios (sin considerar a los dientes) para la alicción terminal diferencial somático-social, la alicción decisiva del objeto permanente y temporal debe ser posterior a la alicción dubitativa inherente al acuerdo mental del Zeitgeist imperante en la comunidad y fijada en concordancia etimo-sociológica de la fuerza succionadora aplicada en el acto mismo pre o post de la alicción liberadora».

Del otro lado, en Tinhuindín, una ciudad mexicana, se realizan campeonatos anuales de alicción y que consisten en dentistas que con cemento dental atoran piezas de comida en los dientes de los concursantes, ganando aquellos que se liberen de ellos en el menor tiempo y los arrojen a la mayor distancia posibles.

Y, finalmente, la alacción fue parte de un tratado de las buenas costumbres en el momento de comer kokotxas en salsa verde, escrito por Ainhoa Araztimiñogoitia de Chinchurretas, condesa de Calzalargaita, quien en 1924 sugirió que la alacción era «una fea costumbre propia de gentuza primitiva y de maquetos».

Botastáculo

Palabra requerida y necesitada para designar a la serie de objetos que, principalmente en el centro de una mesa para comer, obstaculizan la visión entre los allí sentados, o bien impiden que se sirvan los platillos pedidos.

Los botastáculos se clasifican en (1) decorativos y (2) culinarios,

Los botastáculos decorativos son principalmente encontrados en mesas de eventos como bodas y otras celebraciones similares, en las que las ansias de poner adornos y gastar dinero lleva a la colocación de arreglos florales y similares, de tal tamaño que resulta imposible ver a las personas que se encuentran del otro lado de la mesa, mucho menos conversar con ellas.

El caso más famoso reportado de este tipo de botastáculos o tapastáculos fue el de una población en la isla de Bongo, en Filipinas, en un banquete de bodas, cuando los asistentes al salir reportaron que desconocían totalmente con quiénes habían compartido su mesa, pues el arreglo del centro había impedido ver incluso a quien estaba al lado.

Los botastáculos culinarios son todos esos objetos que se colocan en la mesa y que ocupan tanto lugar que resulta en extremo difícil encontrar sitio para colocar los platos con la comida solicitada por los comensales.

Una instancia célebre de este tipo de botastáculo es el que se presenta a diario en Taco’s Grill & Bar & Spa, un restaurante de las Islas Malpelo, en Colombia, en el que la mesa es ocupada por las 22 variedades de salsas picantes que son la especialidad del lugar. Esto es lo que hace imposible pedir comida y platos de tamaño normal y obliga al restaurante a especializarse en servir mini enchiladas mexicanas servidas en platos de tazas para café.

Una regulación de la Unión Europea, después de dos años de estudio con un costo de 6,560,000 euros, permitió emitir la regulación número 567-980-312-AV-675 que limitaba a dos objetos los permitidos dentro de mesas de restaurantes, con posible extensión a cuatro si se contaba con un permiso especial y obligatoria a todos los miembros de la Unión.

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Más de cuatro décadas de escribir columnas de opinión y análisis políticos en periódicos y en línea. Autor de tres libros.