Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Es la Política, Desde Luego
Eduardo García Gaspar
24 noviembre 2003
Sección: PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Hace tiempo, mucho tiempo, una persona me preguntó en tono muy filosófico y sin esperar respuesta, “¿cuál es la razón por la que nuestros países están tan subdesarrollados?”

Sin embargo, igual de filosóficamente, le contesté con mucha brevedad, “porque tenemos malas ideas, ideas que no generan progreso, envidias, errores, pasiones y desviaciones que producen pobreza”.

La persona me miró con dudas, se despidió de mí y salió de la sala en la que estábamos.

Ése es mi gran punto en esta segunda opinión: los países se desarrollan en la medida en la que en ellos predominan nociones y conceptos que conducen al progreso y viceversa.

Por eso Europa y los Estados Unidos en los siglos 18 y 19 progresaron a niveles que los llevaron a ser potenciales mundiales; por eso Hong Kong, Japón y otros países similares progresaron en el siglo 20. Y lo siguen haciendo en cuanto a que en ellos se aprovecha lo que esas ideas crearon y siguen creando.

Pero déjeme ser muy claro, poniendo un ejemplo, reciente de por qué América Latina es una región pobre.

No hay que ir muy lejos, tan solo a Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, el día 14 de noviembre, a la 13 Cumbre Latinoamericana y escuchar lo que allí dijo uno de los oradores.

Ese orador fue Carlos Eduardo Medina, un representante indígena de ese país, a quien se le dio la oportunidad de hablar. Lo que dijo es un buen resumen de por qué nuestros países son subdesarrollados.

Medina dijo que está en contra de las políticas liberales, en contra del libre comercio, en contra de la explotación de los recursos naturales y a favor del desarrollo sustentable, de la identidad de los pueblos, de las conquistas sociales y de los derechos humanos.

Esa posición en su totalidad explica la razón de la miseria de esa parte del continente y, sobre todo, cuando lo dicho por Medina fue aplaudido por Hugo Chávez de Venezuela, Lula da Silva de Brasil, Carlos Lagos de Cuba y Mireya Moscoso de Panamá.

Debo aclarar que Medina habló en ese evento a cambio de no llevar hasta él protestas de sus representados.

En otras palabras, chantajeó el evento con amenazas de violencia si no le dejaban hablar.

Es importante también mencionar que Medina arreó con contra de la conquista española y que lo hizo frente a Aznar, el jefe de gobierno español y Juan Carlos I, rey de ese país. En fin, sigamos con un breve análisis de lo dicho por ese representante indígena.

Sabemos que los países más desarrollados lo son porque siguieron políticas liberales, de libre comercio, de mercados libres, de propiedad privada y de democracia. Medina está en contra de todo eso.

El sistema liberal es aquél en el que por definición se respetan los derechos humanos, pero Medina está en contra de ese sistema al mismo tiempo que desea respeto de los derechos humanos.

Medina quiere desarrollo sustentable, de lo que no existe una definición aceptada, pero se sabe que el desarrollo y el respeto a la ecología son mayores en los países liberales, que es lo que no quiere.

Y, finalmente, Medina quiere identidad de los pueblos, lo que sólo puede lograrse con progreso y el progreso se logra con mercados libres y un sistema político liberales, a los que él aborrece.

Se ve muy claramente, por tanto, en este caso, las causas del subdesarrollo de nuestra región: en ella prevalecen ideas equivocadas, contrarias a las que sí causan progreso. Muchos ciudadanos comunes en América latina y muchos de sus gobernantes sostienen nociones que no llevan al crecimiento.

Es lógico, por tanto, que no se progrese cuando las ideas que predominan son las equivocadas.

Con eso se explica la razón central del subdesarrollo latinoamericano y de otras partes del mundo. Lo que me lleva a una declaración de prensa hecha el mismo día por el expresidente Zedillo en Nueva York.

Dijo él que la economía de México no funciona porque la política no funciona, porque damos mayormente respuestas populistas a problemas económicos.

Estoy de acuerdo con Zedillo. México y el resto de América Latina tienen la posición actual porque las ideas que en esos países prevalecen son las ideas equivocadas.

Son ideas que hicieron crecer a los gobiernos, que cerraron fronteras, que minaron a la propiedad privada, que atacaron a la iniciativa personal, que impidieron sistemas democráticos, que arremetieron contra la libertad de educación y expresión. No es la economía la que está mal, es la política y más vale que entendamos esto.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras