Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Impuestos y Más Impuestos
Eduardo García Gaspar
10 diciembre 2003
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Hay en los gobernantes una mentalidad que les impide pensar en otras cosas que no sea el emitir leyes, elevar la burocracia y, desde luego, decretar impuestos para poder hacer todo eso que se proponen realizar para salvar a la sociedad y a los tontos ciudadanos.

No tienen imaginación para pensar en nada más que eso, pero debemos reconocer que dentro de esas limitaciones su chispa es tremenda.

Fueron los gobernantes quienes inventaron el conocido ejemplo de los impuestos a las ventanas exteriores de las casas, aquí y en otros países, lo que dio como resultado construcciones con escasas ventanas a la calle y numerosas ventanas a patios interiores.

También ha habido impuestos a perros y a animales propiedad de los ciudadanos.

Se pagan impuestos por gastar dinero, como el IVA y por ganar dinero, como el ISR; incluso se pagan impuestos por ahorrar. No hay en la mentalidad del gobernante posibilidad de pensar en limitar su gasto, y dados sus sueños mesiánicos, lo que ellos quieren es gastar más.

Todo, porque el gasto es una medida de la preocupación gubernamental; no importa que el gasto sea ineficiente ni que se desperdicien los dineros.

Gastar es signo de buen gobierno. Voy ahora a mi punto en esta segunda opinión. Ya que los gobernantes, en especial los legisladores, tienen esa ansia de imponer impuestos en los ciudadanos, se me ocurre que debemos establecer una posición de simetría fiscal e imponerles nosotros impuestos a los gobernantes.

Todo es una cuestión de justicia fiscal. Ellos no producen, pero tasan a los que lo hacen, por lo que ahora es turno de los que producen ponerles impuestos a esos que no lo hacen.

Lo que sigue es una serie de ideas para impuestos especiales a los gobernantes, sin que ninguna de ellas tenga un fundamento desvariado. Son ideas perfectamente lógicas y capaces de ser aplicadas.

La primera es la más obvia: cero financiamiento a partidos políticos. Ellos deben conseguir sus fondos sin tocar los montos recolectados por la vía fiscal. Quien simpatice con un partido o sea miembro de él, que le dé dinero, tanto como quiera.

Luego está el impuesto sobre los días de retraso para el logro de acuerdos. Unos 5 mil pesos por legislador que falte a cada sesión más otro tanto por día de retraso en logro de acuerdos, más 100 mil de multa por negarse a aceptar propuestas sin mediar un análisis serio de esa propuesta. Con 3 millones de multa diarios al partido cuyo integrante organice marchas violentas de protesta en rechazo o apoyo de alguna medida.

Aplicación especial de una tasa impositiva del doble de la aplicada al causante común para todos sus ingresos, ahorros y gastos. Es decir, si el IVA es de 15, el gobernante pagará 30 por ciento. Si el ISR de personas es de 30, el legislador pagará 60 por ciento. Sin posibilidad de tener negocios por fuera.

Además, penas fiscales por leyes emitidas que no logren los resultados esperados, digamos retención del 10 por ciento adicional sobre sus ingresos por ese concepto. Más una multa severa de 500 mil pesos a diputados si emiten leyes en los últimos 10 días del tiempo de la sesión de congreso.

Más ISAN del doble en todo carro que sea adquirido por ellos. Por cada impuesto que no sea igual para todos los ciudadanos, los legisladores verán retenidos todos sus ingresos. Y si acaso llega a existir un déficit fiscal, la totalidad de su sueldos será retenida, incluyendo los gastos de viajes y oficina.

En caso de contratación de deuda gubernamental, las propiedades de los gobernantes se darán como garantía colateral en caso de no pago.

Todo lo que se persigue con estas ideas es integrar el concepto de responsabilidad en el desempeño de los gobernantes mexicanos, un algo jamás hecho y por eso muy revolucionario.

Más la idea de hacer que ellos sientan con intensidad lo que el ciudadano común percibe cuando tiene que cumplir con las idioteces que los legisladores producen. Por ejemplo, si existe un Impuesto sobre Automóviles Nuevos, no veo por qué no exista un Impuesto sobre Legisladores Incapaces.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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