Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Alternativa Violenta
Eduardo García Gaspar
5 agosto 2005
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
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Una de las tesis que esta columna ha sostenido es la de considerar al terrorismo como el resultado de una opción estratégica de grupos que intentan implantar una agenda política. Esta tesis tiene repercusiones serias y quizá la más obvia de ellas es dejar de considerar a bin Laden como el mayor de los peligros que enfrenta nuestra civilización.

La suya es solamente una de las organizaciones que preocupan. Hay muchas más, quizá algunas informalmente conectadas, pero sin duda con buen nivel de independencia mutua. Los nuestros son tiempos en lo que grupos de muy diversos tipos enfrentan un mundo interconectado, que requiere tolerancia y en el que sus expectativas no necesariamente coinciden con la realidad.

Frente a esta confrontación de ideas es evidente que puede optarse por actuar dentro del sistema de libertades. Pero, desde luego, también es obvio que se tiene la opción de seleccionar la opción violenta, la del terrorismo.

La reciente declaración del Ejército Republicano Irlandés de abandonar la opción violenta es una demostración de lo que aquí he sostenido. Las negociaciones entre el gobierno español y ETA demuestran lo mismo: realizar actos terroristas es una decisión de un grupo que persigue sus objetivos. Y esto lleva a la otra conclusión menos clara.

Cualquiera en cualquier parte puede organizar un grupo con ideas que lleven a la opción violenta, lo que significa que esos grupos no necesariamente son parte de redes internacionales perfectamente organizadas que reciben instrucciones bajo un esquema jerárquico ordenado.

Entre ellos puede haber simpatías y comunidad de ideales, pero hasta allí. Por ejemplo, hay evidencias de que los ataques en Madrid del 3/11 fueron más una iniciativa independiente. Esas son buenas y malas noticias. Buenas en el sentido de que no se trata de una organización grande, llena de recursos y perfectamente organizada al estilo de las que enfrentaba James Bond.

Malas en el sentido de que es un enemigo fraccionado, difícil de encontrar y capaz de surgir en cualquier parte. Es más una guerra de guerrillas que una guerra formal. De allí, por simple lógica, otra conclusión cae por su propio peso.

El terrorismo será más probable en aquellas personas que por alguna razón se inclinan por la violencia y de ellas hay muchas. Se tiene un claro ejemplo en el Che Guevara, un hombre de naturaleza violenta causante de muchos asesinatos, al que es difícil imaginarse viviendo en una democracia.

Los dirigentes de Sendero Luminoso presentan perfiles similares en los que la opción violenta es una parte natural de lo que hacen.

Es decir, hay inclinación a la violencia en algunas formas de pensar, como en el marxismo y sus tesis de destrucción del sistema de libertades. Igualmente, puede haber esa misma inclinación en algunas creencias religiosas interpretadas igual que el marxismo, como lucha violenta.

Es decir, con solo tener simpatías fuertes hacia creencias como ésas, un grupo puede realizar un atentado en Londres y otro grupo diferente otro ataque en Londres también o en cualquier otro lugar.

Se trata, por tanto, de un fenómeno de iniciativas independientes que puede reproducirse en casi cualquier parte y con diferentes manifestaciones,, incluyendo la pintoresca estrategia de los neozapatistas en Chiapas para tornarse una causa de simpatía mundial por medio de internet entre grupos de simpatizantes de izquierda. La cuestión de dónde atacarán esos grupos es un asunto relacionado con los grupos y sus creencias.

Por esta razón, hay más terrorismo marxista y de izquierda en América Latina, porque en la región lo que predomina es ese tipo de dogma que da pie a movimientos de liberación que renuncian a participar en política de la manera tradicional.

Y serán más probables los ataques de grupos islámicos donde existan más personas de ese tipo en un ambiente que deseen dañar. Cuando se ve al terrorismo como una opción estratégica se entiende mejor también que ella es ajena a las religiones… pero que sí puede usar argumentos religiosos para justificarse y que incluso grupos religiosos prediquen la violencia en sus reinterpretaciones.

En fin, lo que intento con esta segunda opinión es entender al terrorismo. No tengo duda de que el terrorismo es real y es un problema serio, quizá el más prioritario en el mundo, incluso para los no afectados hasta ahora. Con un buen entendimiento se podrá combatirlo mejor.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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