Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Eso Que Está Mal
Eduardo García Gaspar
12 junio 2013
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIEDAD
Catalogado en: ,


Cada uno la tenemos. Me refiero a una idea. La idea de cuál sería un mundo bueno, quizá ideal.

Puede ser como un sueño. O como una ambición. La de cómo sería una buena vida, para uno mismo y para el resto.

No es que sean ilusiones utópicas tanto como ideales posibles de tener.

Es la idea de mejorar la realidad.

No sé usted, pero esto me parece ser una gran cosa. Una que muestra que hay algo ya escrito dentro de nuestras neuronas y que nos lleva a querer mejorar. No está nada mal.

Es algo que nos separa drásticamente del resto de los animales. No me imagino a un chimpancé fundando una ONG para ayudar a congéneres enfermos.

Muy bien, tenemos en nuestro cerebro algo que nos reclama corregir lo que está mal. Por ejemplo, hacer desaparecer a la esclavitud, combatir la criminalidad, ayudar a quienes tienen menos y demás.

O, también, reprobar el materialismo consumista, o la vanidad excesiva que lleva a mujeres jóvenes a operaciones estéticas, o la violencia de los gobiernos sobre sus ciudadanos.

En resumen, parece más o manos evidente que tenemos una buena idea de las cosas que están mal. De eso que no debe ser en un mundo mejor. No es una lista breve.

Nuestro mundo está lleno de imperfecciones que merecen ser atendidas. Es cierto que jamás será un mundo ideal, pero eso no debe detenernos al intentar mejorar nuestro mundo.

¿Aburrido el asunto? Sí, hasta que sucede algo que es curioso. Hasta que llegamos a la idea de un inglés, el escritor G. K. Chesterton (1874-1936), el creador de las aventuras del Padre Brown (un cura católico que actúa como detective).

El bueno de Chesterton escribió que tenemos una buena idea de las cosas que están mal, pero no de las cosas que están bien.

Si recuerdo bien, Chesterton pone un ejemplo médico para explicar su punto. Un médico opera a la pierna de paciente. Hay algo malo en la pierna y el doctor lo extirpa. Sabe que hay algo malo, pero también que hay algo bueno: el cómo debe quedar el paciente.

No con tres piernas, no con una, ni con una sóla rótula. El médico sabe cuál es el estado bueno de su paciente y hacia él se dirige.

En cambio, al parecer, tenemos ideas bastante acertadas sobre las cosas que andan mal en el mundo. Por ejemplo, las personas en Yucatán, México, sabrán intuitivamente que es mala la tendencia del número de hijos nacidos fuera del matrimonio en este estado:

“El 27% de todos los niños nacidos y registrados en Yucatán en 2010 son producto de uniones fuera del matrimonio, de acuerdo con un estudio del Inegi. Este porcentaje supera al de hace 25 años, cuando los niños nacidos y registrados fuera del matrimonio ascendían al 11% del total”, Línea Recta, 13 febrero 2013.

Este dato ilustra bien la idea de Chesterton. Sabemos que eso es malo, reconocemos que es un problema que existan hijos cuando no hay matrimonio, peor aún que su número crezca. Son familias incompletas y esos hijos nacen en ambientes que no son propicios para su desarrollo sano.

Muy bien, sabemos que eso está mal.

¿Sabemos lo que está bien? En realidad no, o por lo menos no estamos de acuerdo en eso.

Para unos, lo que está bien es dar más condones, más pastillas anticonceptivas, más educación sexual. Para otros, en cambio, lo bueno es promover la castidad previa al matrimonio, la enseñanza de mandatos morales que exigen control propio de emociones e instintos.

Esto es un caso de lo que digo, el poder reconocer lo que está mal, pero no saber qué es lo que está bien. ¿

Está bien reducir el número de hijos fuera del matrimonio por medio del reparto de condones y abortos, por ejemplo, o es mejor volver a enfatizar la abstinencia sexual antes del matrimonio?

Es la misma decisión del médico sobre si es mejor que el paciente tenga tres piernas o dos.

Lo mismo se repite en otros casos, como en el de la ausencia del padre en una proporción importante:

“… en el país [México] 25 millones 400 mil mujeres viven con sus hijos y sólo 20 millones 100 mil hombres ejercen su rol de padre, lo que significa que hay por lo menos 5 millones 300 mil madres cuyos descendientes tienen un progenitor ausente o que se “comparte” con otra familia” El Universal, 17 junio 2007.

Conozco un poco de historia. Sé que hace años y siglos, no había muchas dudas acerca de lo que está mal y lo que está bien. En un transcurso lento de ideas hemos llegado a estos tiempos en los que no hemos perdido la noción de lo que está mal, pero la noción de lo que está bien.

Post Scriptum

Será interesante para el lector acudir al libro de Chesterton, G. K. (2006). Lo que está mal en el mundo. Madrid: Ciudadela. Es un autor divertido, poco común.

Quizá pueda verse el tema de manera esquemática:

• Hay desacuerdos, pero no muchos en la determinación de lo que está mal. De allí que no haya grandes conflictos en el acordar combatir la pobreza, los hijos bastardos, la discriminación, y demás.

• Hay desacuerdos, muchos y profundos, en la determinación de lo que está bien. Esto es lo que está en el fondo de las llamadas guerras culturales: no hay consenso razonable sobre lo que es el bien.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras