Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Leyes Justas e Injustas
Selección de ContraPeso.info
1 mayo 2013
Sección: LEYES, Sección: AmaYi
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Es conocida como “La Carta de la Cárcel de la Ciudad de Birminghan”. La escribió Martin Luther King en 1963. La escribió en respuesta a una declaración de varios clérigos que pedían suspender las protestas en contra de la discriminación racial en el lugar.

King había sido encarcelado por participar en ellas. La defensa de su actuación es un argumento moral, sustentado en la diferencia entre leyes justas e injustas. Es el tema de la disyuntiva entre el respeto a la ley y la desobediencia civil.

La idea fue encontrada en Bennett, W. J. (1993). The Book of Virtues: A Treasury of Great Moral Stories (1 ed.). Simon & Schuster, pp. 258-262.

En la primera parte, King describe su situación en ese momento. Está en Birmingham por causa de una injusticia en el lugar, fuera de su ciudad. Lo hace porque siente obligación de llevar el “evangelio de la libertad” a otras partes.

No puede quedarse en Atlanta sin hacer nada porque la injusticia en un lugar es una amenaza a la justicia en todas partes. Lo que afecta a unos directamente en un lugar afecta indirectamente a otros en otros lugares.

Considera que las protestas son desafortunadas, pero aún más lo son las circunstancias que las provocan. No había alternativa para la comunidad negra en probablemente la ciudad más segregada de los EEUU.

A partir de allí, entra al tema.

Es en verdad un motivo de preocupación el violar la ley. Más aún, ¿Cómo es que el mismo King que ha pedido el respeto a la ley pide ahora violarla? En 1954 pidió respetar la decisión de la Suprema Corte prohibiendo la segregación y en 1963 viola una disposición legal.

La razón de eso que parece una conducta paradójica es la existencia de leyes justas y leyes injustas. Lleva esto al problema de saber distinguir entre ambas. Su definición es directa y no tiene ambigüedades.

• Una ley justa es una ley humana que coincide con la ley moral o la ley de Dios.

• Una ley injusta, por el contrario, es una ley que está “fuera de la armonía” de la ley moral.

Y acude a Santo Tomás para justificarse: una ley injusta es esa que no tiene raíces en la ley eterna y en la ley natural. No es la primera vez que acude a ideas de otros.

En la carta, antes ha hablado de San Agustín, de San Pablo, de los Evangelios. Refina King su idea: las leyes justas elevan a los humanos, las injustas los degradan.

La segregación racial es injusta porque altera el alma y lastima la personalidad. La segregación no tiene sentido económico, ni político, no sociológico, tampoco tiene sentido moral. Ella es moralmente mala y pecaminosa.

Esta es la razón por la que pidió respetar la decisión de la Suprema Corte desegregando escuelas en 1954, la misma por la que pide desobedecer las leyes de Birmingham en 1963.

Hay injusticia en la ley que aprueba una mayoría obligando a una minoría a cumplir con ella, sin que la ley obligue también a la mayoría. En esta aprobación, la diferencia se hace legal.

Del otro lado, hay justicia en una ley que aprueba una mayoría y que obliga a la minoría a cumplirla, pero que también aplica a esa mayoría. En esta aprobación, la igualdad se hace legal.

Más aún, es injusta una ley que se aplica a una minoría que no pudo participar en su elaboración porque se le ha negado el derecho al voto. La legislatura de Alabama que emitió esas leyes no fue elegida democráticamente.

Hay, también, leyes que son justas, pero que se aplican injustamente. Dice King que fue arrestado por desfilar sin permiso, una ley que él aprueba, pero que es injusta cuando sólo se aplica para propósitos segregacionistas.

Lo anterior es lo que le lleva a concluir que no propone ni evadir ni desafiar a las leyes, como lo haría algún segregacionista alocado, porque hacerlo conduciría a la anarquía. Quien sea que quiera violar una ley injusta, debe hacerlo sin ocultarse, con disposición para aceptar el castigo, y de esa manera hacer ver al resto la injusticia en esa ley y, también mostrar su más alto respeto a la ley.

Ser por lo anterior calificado como un extremista no es el punto. Lo importante es saber qué tipo de extremista se quiere ser.

¿Extremista por amor o extremista por odio?, es la pregunta que hacia el final plantea King. ¿Extremistas por el mantenimiento de la injusticia o extremistas por la aplicación de la justicia?

Martin Luther King logra en lo anterior una gran claridad en la comprensión de lo que diferencia a las leyes injustas de las injustas. Una distinción que puede disgustar a muchos, la que provee una ley moral superior a la ley y con la que ésta debe coincidir.

Visto de otra manera, la ley humana tiene límites, los marcados por principios mayores de más jerarquía y que se basan en la naturaleza humana.

La colección completa de resúmenes de AmaYi en tres partes, puede encontrarse aquí:

Ideas Económicas

Ideas Políticas

Ideas Culturales

La sección AmaYi de ContraPeso.info fue fundada en septiembre de 1995 y desde entonces publica un resumen mensual de grandes ideas encontradas en diferentes publicaciones.





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