dinero

¿Qué es inflación? Su definición, características, comprensión y entendimiento simple y directo. Un fenómeno monetario de pérdida de valor adquisitivo del dinero.

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Pero antes una vieja historia

El emperador Diocleciano, emitió un decreto de esos para combatir una situación de gran elevación de precios —un fenómeno que tenía como causa principal a la devaluación de la moneda, Eso fue en el siglo III.

«A finales de la república y principio del imperio, la moneda patrón de Roma era el denario de plata; el valor de esa moneda se había ido reduciendo gradualmente hasta que, en los años antes de Diocleciano, los emperadores emitían moneda de cobre y hojalata que seguían llamándose “denarios”. Por supuesto, actuó la ley de Gresham: las monedas de plata y oro se atesoraron naturalmente y ya no se encontraron en circulación. Durante el periodo de cincuenta años que acabó con el gobierno de Claudio Victorino en el año 268, el contenido en plata de la moneda romana cayó a un cincomilésimo de su nivel original» miseshispano.org

Para resolver el problema, el emperador creó un denario nuevo, solo de cobre —lo que no resolvió del todo el problema de precios altos. La solución simple era controlar los precios y hacerlo por órdenes imperiales, incluso con posible pena de muerte e incluyendo a cientos de artículos.

¿Qué sucede en realidad?

Acudo a una breve idea escrita por J. Heath (Filthy Lucre: Economics for People Who Hate Capitalism)

La idea es que las personas se olvidan del dinero y no le ponen atención porque no es su objetivo de compra o consumo, toda su preocupación está colocada en eso que quieren comprar —y hacen una comparación que va en la dirección del dinero hacia el bien comprado.

Heath usa el ejemplo de «cuatro zlotys por kilo de zanahorias» —la moneda polaca o cualquiera otra se pone de lado y las zanahorias o cualquier otro bien recibe la atención entera. El precio del kilo de zanahorias ha sido expresado en zlotys.

Pero hay otra manera de pensar en eso: el precio de los zlotys expresado en zanahorias: necesita darse un kilo de zanahoria para obtener cierta cantidad de dinero. Y si tiene que dar muy pocas zanahorias por una gran cantidad de dinero, eso significa que el dinero está barato, que hay mucho dinero, dinero en exceso.

📌 Considerado desde este nuevo punto de vista, es correcto pensar en que quien sea que fabrica el dinero haya producido mucho —algo que no es diferente a los momentos en los que la oferta de muchas naranjas produce una reducción de su precio: tienen que darse muchas naranjas para obtener un poco de dinero.

Aprender de la lección de Diocleciano y los zlotys

Ahora, por simple observación, puede llegarse a intuir qué es inflación:

«Decir que la inflación es un fenómeno monetario no es de izquierda, ni de derecha, ni de ortodoxos ni heterodoxos, no es otra cosa que demanda y oferta aplicado al bien dinero. Las leyes de la economía, igual que las leyes de la física, no entienden de desacuerdos políticos e ideológicos». opinion.infobae.com

De la visión de cuánto dinero debe darse por un kilo de zanahorias trasladarse la visión de cuántas zanahorias deben darse para obtener una cierta cantidad de dinero.

Añadiendo esa visión adicional es que podría entenderse que el problema bien puede ser la producción excesiva de dinero —y eso permite poner la atención en la responsabilidad que tiene quien está a cargo de su emisión.

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Qué es inflación, las definiciones

La inflación puede ser fácilmente comprendida como algo que sucede en un país:

«La inflación es el aumento generalizado y sostenido de los precios de bienes y servicios en un país». economía.com.mx

La clave está en eso de un aumento generalizado de precios:

«La inflación es un aumento generalizado en los precios de los bienes y servicios de una economía durante un periodo de tiempo». economipedia.com

El problema de la inflación: las personas pierden poder adquisitivo y con el tiempo necesitan más dinero para comprar lo mismo que antes —porque sus ingresos no se elevan en la misma proporción que suben los precios.

Más definiciones

Esta definición sigue el mismo patrón:

«La inflación es una medida económica que indica el crecimiento generalizado de los precios de bienes, servicios y factores productivos dentro de una economía en un periodo determinado. Para su cuantificación se usa el “índice de precios al consumo”». debitoor.es

Aún mejor es esta definición:

«La inflación es el aumento sostenido y generalizado de los precios de los bienes y servicios de una economía a lo largo del tiempo. El aumento de un sólo bien o servicio no se considera como inflación. Si todos los precios de la economía aumentan tan solo una vez tampoco eso es inflación». banxico.org.mx

Puede ya comprenderse el fenómeno de la inflación como ese «el aumento sostenido y generalizado de los precios de los bienes y servicios».

Y también puede entenderse su causa: la expansión de la base monetaria, un fenómeno monetario —es decir, la introducción de más dinero en la economía.

¿Quién puede introducir más dinero en la economía de un país? Eso solamente puede hacerlo quien lo controla— el responsable de la inflación es quien tiene poder sobre la oferta monetaria y, por eso, tiene facultades para emitir más dinero y moneda.

Es de esta manera sencillo encontrar al culpable de la inflación: ese quien controla al dinero, su creación o emisión —que es casi siempre un banco central o un gobierno, en una posición de control exclusivo de esas funciones.

La solución

Si quien causa la inflación es el que tiene el monopolio de la emisión de dinero, el remedio ya puede encontrarse —por ejemplo:

«Hayek argumenta que la inflación puede ser evitada si el poder monopolista de emisión de dinero es retirado del gobierno y las autoridades estatales, y la función dada a la industria privada para promover la competencia entre monedas». The Essence of Hayek

Esta propuesta siempre genera reacciones que apuntan a su imposibilidad. Pensar que, por ejemplo, tres o cuatro bancos emitan moneda y que la gente seleccione la que más estabilidad de poder de compra les produzca, es un escenario que resulta ser inaudito en la actualidad.

Sin embargo, eso sucedía cuando los bancos centrales aún no se creaban y sucede en varias partes —y no producen el supuesto caos monetario.

Adicionalmente, existe la realidad de selección de monedas cuando en algún país se prefiere usar precios en otras monedas —por ejemplo, bienes raíces.

La responsabilidad de la inflación radica en la autoridad que tiene el monopolio del dinero y que la solución a un monopolio es la ruptura de ese monopolio permitiendo la intervención de empresas independientes.

La propuesta podrá ser vista como radical e imposible, pero eso no le retira su poder para solucionar el problema terrible que la inflación crea en un país —y tampoco le retira el poder de lógica que ella tiene.

Quien sea que no acepte la idea de Hayek, al menos debe aceptar que la responsabilidad de la inflación se debe a una estructura monopólica que como mínimo debe ser vigilada con extremo cuidado, asignándole como responsabilidad central y única el mantener la estabilidad del poder de compra del dinero.

«El principal objetivo de todo banco central es el de mantener la estabilidad de precios a través del control en el tipo de inflación. En los países desarrollados el objetivo de inflación es mantenerlo entre el 2% y el 3 %. Un objetivo del 0% no es habitual ya que aumenta el riesgo de deflación que puede ser perjudicial para la economía». economipedia.com

Asignarles otro objetivo, como el del crecimiento económico, sería construir la disyuntiva inevitable posterior —¿será bueno aceptar un aumento inflacionario porque así la economía crecerá? La pregunta más suicida que un banco central pueda hacerse.

Otras historias

Tomo datos de MacGregor, N. (2011). History of the World in 100 Objects.

Las monedas de oro de Creso ilustran una idea básica. Estas monedas son de alrededor del siglo 6 A.C. Gozaron de mucha confianza. Su usaban fuera del territorio en el que fueron acuñadas. Lidia, en Turquía.

Esta historia de confianza cobra brillo cuando se compara con otro acontecimiento.

Durante la dinastía Ming, en China, se usaron billetes de papel. Suponían representar una cantidad fija de cobre que podía ser recuperada. Esto es alrededor del siglo 15 de nuestra era.

Una interesante tentación se presentó y sufrió: imprimir más dinero. El resultado fue natural. El billete de mil llegó a valer solo 250.

Todo lo opuesto a la famosa moneda de plata, la de ocho reales, que fue usada internacionalmente en el siglo 16.

Estas y otras historias similares muestran siempre un aspecto central de toda moneda. Ella vale de acuerdo con la confianza que en ella se tenga. Y la confianza es una percepción subjetiva que se pierde con facilidad y se adquiere con esfuerzo.

La moneda es como un depósito de valor que la persona hace sin darse mucha cuenta de ello.

Un billete de cien pesos en una billetera es en realidad un ahorro portátil que la persona lleva consigo, confiando que con él pueda adquirir en cualquier momento futuro lo que hoy compraría.

Es una posesión personal en la que se confía que no reducirá su valor. Una moneda en la que no se confía será rechazada, o bien usada de inmediato en lo que sea.

De allí que la moneda cuyo valor está atado a algo produzca más confianza. De aquí la confianza implícita que se tiene en el oro y la plata. Una moneda de esos metales producirá más confianza que una que no lo es.

Solo podría perder valor si se reduce la cantidad de esos metales que contiene. Eso hicieron gobiernos que con la misma apariencia acuñaron monedas con menos oro o plata.

Conclusiones

La inflación, entonces, es un suceso económico que hace referencia a la elevación de los precios de mercancías, de bienes, de servicios. Pero no cualquier aumento, sino uno generalizado, amplio, sostenido, que se tiene en un período largo de tiempo.

Tener inflación es malo, daña al estándar de vida —lo que puede entenderse mejor desde el otro punto de vista, el de nuestro ingreso.

La inflación vista desde la posición personal es igual a una disminución generalizada y sostenida de los ingresos a lo largo del tiempo. Su efecto es igual al de la existencia de un nuevo impuesto, más o menos igual para todos, y que reduce el dinero que llega a los bolsillos.

Cuando las cosas suben de esa manera, eso se comunica en un índice de precios, incluso con pronósticos, como uno hace tiempo sobre Venezuela:

«El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó que Venezuela tendrá una tasa de inflación de 720%. Le seguiría al 275% que —estima— marcó en 2015». CNN Expansión

Eso significa que, por ejemplo, algo que costaba 10 pesos ahora nos 20, o 40, o 70. Eso quiere decir que se gana menos, que se tienen menos ingresos.

Entonces la inflación no es realmente una elevación generalizada y sostenida de precios, sino una disminución generalizada y sostenida de ingresos; al menos desde el punto de vista personal —y con una faceta curiosa.

En apariencia se puede estar recibiendo la misma cantidad de ingresos, en valor nominal, por ejemplo, 18,000 pesos mensuales, o lo que sea. Lo que sucede es que ese ingreso tiene una apariencia que no es real, porque compra menos —tiene menos valor adquisitivo.

Esto es lo que engaña a demasiados que se quejan de que «las cosas han subido de precio». En realidad no, lo que ha sucedido es que el dinero ha reducido su valor, incluso aunque se reciba la misma cantidad (o incluso algo más). El detalle tiene su importancia porque hace girar la mirada a otra parte.

Cuando las personas entienden a la inflación como una subida de precios, su mirada se dirige de inmediato a los comerciantes y fabricantes. Esto es lo que da origen a visiones extraviadas como la que cito:

«La codicia es la adicción al dinero y a las posesiones.. Davida Sapp dice que “la inflación no es nada más que el producto pernicioso de la codicia competitiva”. Todos los problemas del necesidad de dinero y presiones salariales pueden reducirse al lo siguiente: cuando la codicia de los obreros, de los empresarios y de los gobernantes compiten la una con la otra, el resultado es la inflación».

Voltear del lado erróneo produce ideas como esa, pero si contempla la reducción de los ingresos, es decir, a la baja del poder adquisitivo, ya no se ve eso, sino a quien sea que se ha puesto a cargo del dinero. De la política monetaria, como se dice técnicamente.

Y la conclusión es esa en la que natural. Sí, la autoridad monetaria, el gobierno, es ese a quien usted puede culpar de lo que sucede con sus ingresos.

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Y unas cosas más solamente…

Ideas relacionadas:

Para el lector curioso, en la página de Banco de México hay una admirable explicación de la inflación.

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Las experiencias

El monarca acuña monedas, las que sean, y ellas tienen valor por contener una cierta cantidad de oro, por ejemplo, que es un metal que todos reconocen con valor propio. Pero el rey tiene problemas de falta de dinero, necesita más y recurre a un truco: pone menos oro en cada moneda y así tiene muchas más monedas.

Entonces, el problema es de percepción de la gente —con menos oro en cada moneda, necesitan más de ellas para tener la misma cantidad de oro. La consecuencia es la lógica, pues ahora se necesitarán más monedas para comprar lo mismo que en la situación anterior.

El valor de la moneda se ha depreciado. Hay inflación.

También otro fenómeno, adicional a la reducción del valor del contenido de oro en las monedas (o de plata). Si en un momento llega una gran cantidad del metal al reino, también se tendrá esa elevación generalizada de precios.

Simplemente porque ahora hay más oro, o plata, que fue lo que sucedió en España y Europa por la llegada de grandes cantidades de esos metales provenientes de América.

En conclusión, puede decirse que la elevación generalizada de los precios es un fenómeno cuya causa se encuentra en la cantidad de dinero que existe: a más dinero más inflación.

Un caso conocido

Europa se hizo rica porque se llevó oro y plata de América. Esta es la usual narrativa de explotación imperialista, y tiene datos duros.

«Así, entre 1580 y 1626 más de 11 millones de kilos de metales preciosos [de América] fueron importados a Sevilla; 2,5 millones de kilos llegaron a los Países Bajos y 800,000 fueron a Italia». Thomas, Hugh. World Without End: Spain, Philip II, and the First Global Empire (Kindle Locations 4115-4116). Random House Publishing Group. Mi traducción. 

Es un buen caso de datos fuertes y ciertos. Las cantidades son impresionantes y alimentan una idea económica obvia: el país al que se llevan esos metales se convierte en rico y el otro en pobre. Muy mercantilista el argumento, pero atractivo y posible de entender por parte de cualquiera.

Decir que España se volvió rica es algo demasiado vago y poco útil —afortunadamente, hay evidencias del efecto de ese traslado de riquezas.

«En 1937, el historiador económico italiano Luigi Einaudi realizó el asombroso cálculo de que alrededor del 300% del aumento total de los precios del 627% entre 1571 y 1598 podría atribuirse a la llegada de metales preciosos». Ibídem, (Kindle Locations 4160-4162).

Hubo en el siglo 16 un aumento general de precios, eso que se conoce como inflación y que afectó a todos los países con los que España tenía contacto —causada por el aumento de la cantidad de metales preciosos disponibles. Un aumento de la demanda sin el correspondiente aumento de la oferta.

En el libro citado, se mencionan personas que en ese tiempo apuntaron a esa explicación; más otro libro, el de Earl J. Hamilton de 1934, American Treasure and the Price Revolution in Spain, 1501–1650.

El asunto se ve ahora más claro. 

Primero, la impresión inmediata es muy llamativa, millones de kilos de oro y plata van de un lugar a otro creando la ilusión de una consecuencia inmediata. El lugar que recibe esos metales es ahora rico y eso es bueno.

Segundo, la primera impresión es solo eso. El rico ya no es tan rico como se pensaba —sufre inflación y contagia la inflación a otros. Su riqueza fue solo momentánea y la situación que se pensaba era ideal no lo es tanto en realidad.

Con un dato adicional fascinante. Las deudas de Carlos V sumaban 7 millones de ducados en 1558, pero para 1574 Felipe II tenía deudas por 80 millones, mucho de ello causado por los salarios de funcionarios. Los metales preciosos, en otras palabras, no eran suficientes y se contrató deuda adicional.

La lección es obvia. Tener más dinero en el bolsillo es bueno, al menos en una primera impresión. Y lo es realmente, mientras los precios no se eleven — si usted tiene 100% más de dinero y los precios suben 100%, usted estará en la misma posición anterior.

Tener más monedas de oro y plata crea una percepción de riqueza. Y pensará ser aún más rico si como paso siguiente se rebaja la cantidad de oro o de plata que tengan las monedas.

O, en tiempos modernos, imprimir más billetes o crear más depósitos en bancos, es lo mismo. Se llama elevar la oferta monetaria y causa inflación.

Si la pobreza pudiera ser remediada con un aumento de dinero en manos de la gente, hace muchos siglos la pobreza habría sido resuelta y todos viviríamos espléndidamente.

El cálculo de fantasía

Pienso en la serie de películas de The Hobbit (2) y en el tesoro acumulado en la montaña.

Hay un cálculo, imagino que muy inexacto, pero que da idea para el ejercicio mental del lector: si ese tesoro saliera al mercado en el universo creado por Tolkien, qué sucedería.