Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Deterioro de la Propiedad Privada
Eduardo García Gaspar
12 noviembre 2003
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en:


Uno de los movimientos actuales es el que ataca al uso del tabaco por medio de la prohibición de fumar en lugares públicos.

Es un movimiento muy popular en los Estados Unidos, por ejemplo, con California, Nueva York y Delaware estableciendo prohibiciones en restaurantes, bares, boliches y otros. Reglas similares existen en Maine, en algunas ciudades de Arizona, Oregon y otras partes.

El argumento de esas prohibiciones es fuerte, pues se habla de la afectación en los demás por causa del humo secundario, lo que es especialmente emocional cuando se mencionan a los niños que pueden respirar un aire no puro.

El argumento, digo, es fuerte, pero tiene problemas, pues puede ser usado para prohibir también el uso de automóviles, aviones, camiones, barcos y muchos aparatos más. También existen problemas con el argumento de que esa prohibición evita riesgos de trabajo para los empleados de los establecimientos.

Es imposible quitar riesgos asociados de trabajo, como el de los pilotos fumigadores, el de los limpia vidrios de edificios y demás. En todo trabajo existen riesgos, muchos de ellos mayores a los que puede representar el humo secundario del cigarro.

En todo este movimiento hay ideas que no se sostienen. Si la idea es proteger a los niños, entonces también el gobierno tendría que regular el tiempo que ven la TV, el tipo de comida que ingieren, los estudios que realizan.

Y esto es lo peligroso de ese movimiento en contra del tabaco. Me explico. No se trata de negar que el tabaco tiene efectos negativos. Demos eso por un hecho.

Lo peligroso del asunto es la intromisión gubernamental en la vida de los ciudadanos y la erosión del concepto de propiedad privada que ello causa. Digamos que usted tiene un restaurante, el que sea, pues ahora ya no pueden fumar ahí sus clientes, aunque ellos lo quieran y usted lo desee.

Su propiedad se ha visto afectada. Son acciones que alteran las libertades humanas. Hubiera sido infinitamente mejor dejar la decisión a las personas mismas sobre la existencia de establecimientos en los que se pueda o no fumar.

Por simples movimientos de oferta y demanda, los clientes hubieran satisfecho sus gustos sin necesidad de imponer la creencia de unos sobre el resto. Digo, porque si yo impusiera mis gustos sobre los demás, quizá prohibiera toda la música excepto la de Mozart, alegando que eso es bueno para todos. Hay dos formas de atacar ese problema del daño del humo secundario.

Una es la del gobierno imponiendo su voluntad en los ciudadanos, todos por igual, y en ningún restaurante ni bar puede fumarse. La otra es la de dejar que los ciudadanos decidan por sí mismos ir o no a los sitios en los que se fuma y todos contentos, los que fuman y los que no fuman.

Sin duda es superior esta solución a la imposición de los deseos de unos sobre el resto. Para mí sería mejor que todos escucharan a Mozart, pero tengo que aceptar que todos seremos más felices si oímos la música que cada uno de nosotros quiere.

A lo que debe añadirse otra razón para justificar la idea de que es mejor dejar que los ciudadanos decidan y que es la enferma mentalidad de los gobiernos que creen que deben cuidar a sus ciudadanos de las malas decisiones que ellos pueden tomar.

Si desean cuidar a los niños y a los empleados del humo secundario, me parece que sería mucho más lógico que antes se les cuidara de comer demasiadas grasas, de ver programas de televisión que no aportan nada positivo, de salir a la calle abrigados en tiempos de frío, de no invertir sus ahorros en proyectos demasiado riesgosos.

Antes de que me critiquen diciendo que soy fumador, le digo que eso es lo de menos. Lo que peleo es que ese movimiento tiene tintes dictatoriales por sustituir la voluntad del ciudadano, lo que es un ataque a su libertad y una limitación a sus propiedades.

Eso es lo que preocupa, que el gobierno entre a la esfera de responsabilidades propias de la persona y tome decisiones que no le corresponden.

Es mucho mejor el mundo en el que las personas son libres que otro mundo en el que las personas son obligadas a hacer lo que el gobierno quiere, así sea que la intención del gobierno persiga el bienestar de las personas.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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