Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Un Arco y Una Bienal
Eduardo García Gaspar
8 diciembre 2005
Sección: ARTE, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Hay un monumento nuevo en París. Es La Grande Arche de la Défense, uno de los proyectos de Pompidou. Es enorme, alto, llamativo y triste. Es una especie de cubo abierto, con una altura de unos 40 pisos y tapizado de mármol.

Fue diseñado por von Spreckelsen, un danés, arquitecto. La verdad es que impresiona por lo grande, pero no dice nada. Unas líneas rectas, muy armónicas, y ya. Dentro del edificio está la Fundación Internacional de Derechos Humanos y se habla con orgullo de que dentro del arco cabe por entero la Catedral de Notre Dame.

Prefiero a la catedral, porque ella habla, porque es alegre, porque tiene algo qué decir.

La Grande Arche es un monumento mudo y taciturno, sin gozo. Los dos edificios son proezas humanas, pero de entre los dos, visito sin duda primero a la catedral. Recordé a La Grande Arche cuando acudí a la VII Bienal Monterrey FEMSA, exhibida en el Centro de las Artes del Parque Fundidora en esa ciudad.

No creo nunca haber visto una colección tan variada de obras mudas, muchas de ellas carentes de belleza y, lo peor, sin sentido. La única excepción fue una pintura, de una calle con intenso movimiento, muy agradable a la mente.

Cuando escucho hablar de arte a quienes sí son expertos, oigo eso que me parece una frase hecha, la de “lo que el artista quiso decir”. Y reacciono como Gombrich, el crítico de arte, quien dijo que muchos artistas realmente tienen cosas muy poco interesantes que decir.

Entiendo que posterior a los impresionistas, la pintura tiene que reinventarse, y que para ello tiene que experimentar. El reto está en distinguir los experimentos fallidos de los exitosos… una tarea difícil y presionada por cuestiones comerciales.

¿Puede ser arte la exhibición realista de genitales humanos como en esa bienal? Lo dudo mucho. ¿Qué quiso decir el artista con eso? No me importa en lo absoluto. Allá él y sus ideas. Y es que al arte, creo firmemente, es algo para elevar la mente, para ser gozado con sensaciones que tienen una difícil traducción verbal o escrita.

¿Cómo describir el sentirse parte de Las Meninas, de Velázquez, o el sonreír viendo la la familia real pintada por Goya, o el sentirse volar al ver paisajes de Velasco?

Sea visual o auditivo, el arte está para eso, para elevarnos, para levantarnos y hacernos sentir la belleza. ¿Cómo definir el escuchar la Rapsodia en Azul de Gershwin, o la emoción de escuchar a Mozart? Creo que ésa es la real diferencia. Cuando se está frente a la obra de algún artista real, hay algo dentro de uno que se conmueve y se rinde ante ella.

Lo demás no es arte, quizá sea simplemente una obra, un intento de arte. La inclinación está allí, dentro de todo ser humano, como la conciencia, pero necesita ser pulida y educada. En mis alumnos sucede esto, demasiados de ellos con una cultura literaria primitiva, pero muchos con inquietudes. Me piden consejo sobre qué leer y se los doy bajo un principio, el de comenzar con sencillez, por los cuentos.

Que lean las Crónicas de Narnia, los cuentos de Allan Poe, los de Maupassant; novelas de Balzac. Que no se compliquen la vida con lo admirado por los críticos académicos y que no caigan en la compra de los más vendidos. Ellos necesitan ser guiados y si no lo son, creerán que es arte lo de esa bienal, y saldrán con una idea equivocada.

El arte de la actualidad quizá esté en crisis de experimentación, cuando explorando su esencia puede ser exitoso, pero también puede tener fracasos estrepitosos. La bienal que vi es un ejemplo de ese malogro. La Grande Arche es, me parece, la manifestación de otra característica de lo moderno, la vaciedad. Es un cubo vacío.

Bonito, armónico, llamativo, grandioso, pero hueco y eso es preocupante. Recuerda la vieja idea mía de una cultura moderna que no eleva, sino sumerge y ciega. No es una visión pesimista la mía, aunque lo parezca. Es la oportunidad de que al ver esas obras, la persona se rebele y diga que no, que ella está destinada a algo muy superior a ese vacío y esos fracasados experimentos.

Sí, es una especie de rebelión contra lo hueco, lo que nada dice, lo que reduce al ser humano. Darse cuenta de esos fracasos es una experiencia útil si es que ella es aprovechada.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras