Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Datos Fríos, Impresiones Calientes
Eduardo García Gaspar
11 enero 2006
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Hace poco escribí un artículo Muy ricos y muy pobres que hablaba de la mayoría de la gente que no es ni uno ni otro, dando cifras de diversas fuentes, que trataban de probar que la situación no es tan extrema como nos lo imaginamos: que hay una buena cantidad de personas en los estratos de ingresos medios, que hay evidencias de reducción de pobreza, que las crisis económicas elevan el número de pobres. Todo, repito, fundamentado en datos e información.

Por lo dicho allí, una amable lectora me envió un correo. Uno de los más interesantes que he recibido en buen tiempo porque presenta uno de los problemas de más fondo que tenemos los humanos.

Ella me pregunta “si, más allá de las estadísticas, ha tenido tiempo para caminar por las calles de Chiapas y Oaxaca por ejemplo (obviamente no sólo Tuxtla Gutierrez o la ciudad de Oaxaca), hablar con la gente y cotejar los datos estadísticos o de las Agencias de Investigación, con lo que Ud. ve”.

Agrega, “porque hay más que ver al respecto en muchos otros lugares a donde, yo me imagino, dichos investigadores no voltearon ni ensuciaron sus zapatos. No soy de ningún partido, sólo tengo la oportunidad de viajar y por eso describo lo que veo”.

Lo que ella plantea es en extremo importante, en serio, y una de las facetas más fascinantes del conocimiento humano. Primero, aclaro que sí, que he estado en lugares como los que ella describe, pero eso no es tan importante.

Lo vital es distinguir entre dos tipos de conocimiento, ambos legítimos. Puedo, por ejemplo, ver la pobreza visitando algunos lugares (recuerdo uno particularmente dramático en el que las personas vivían en cuevas bajo la pobreza visible más grande que haya visto). Ver de primera mano una situación es útil, quizá similar a la de un químico que mezcla dos sustancias y ve una reacción, o a la del médico que ve una rotura de peroné.

La capacidad de ver es una manera de captar la realidad, no diferente a la de escuchar, oler y el resto de las experiencias personales. Tal vez no haya conocimiento que no entre por los sentidos. Pero los humanos tenemos además de los sentidos otras facultades. Podemos razonar, analizar, sistematizar, encontrar causas y demás.

Es lo que nos permite, por ejemplo, construir aviones. Los vemos volar, pero ese mero conocimiento no permite construir aviones: deben descubrirse las leyes que lo permiten. El caso más obvio es la anécdota, posiblemente falsa, de la manzana de Newton: veo que las manzanas caen, pero descubrir principios físicos que no se ven es otra cosa.

La muy amable lectora pone frente a nosotros dos piezas de información. Por un lado la realidad que se ve y que no puede negarse, por el otro lado la información de varios estudios que alteran en algún grado lo que vemos. Vemos con los ojos algo y luego leemos que lo que nos imaginamos con nuestros ojos no es tan cierto, o es diferente. Es una dualidad presente en toda nuestra existencia. No vemos a las leyes de la termodinámica, pero ellas existen.

Tampoco vemos las leyes de Oferta y Demanda, pero también existen. Y las manifestaciones de esas leyes pueden verse. La crítica que dice que “dichos investigadores no voltearon ni ensuciaron sus zapatos” es común. Puede ser cierto o no. Lo importante es aceptar que lo que captamos con los sentidos es una realidad a la que nosotros ordenamos para entender y que necesitamos sistematizar nuestro conocimiento más allá de lo que ven los ojos.

No pueden desecharse las investigaciones serias usando como base sólo la experiencia sensorial, especialmente cuando ella no es completa, o razonablemente extensa. Puede ser que la investigación sea errónea, pero puede ser que no. Una investigación de fuentes creíbles que muestra lo mismo que otras investigaciones también serias, constituyen evidencias dignas de considerar incluso a pesar de contradecir lo que creemos ver.

Esto es especialmente cierto en las ciencias sociales, donde suele decirse que la tasa de inflación es irreal porque no coincide con lo que uno percibe. Puede ser, pero allí se coloca un estudio sistemático contra una apreciación personal sin mediciones. ¿Qué hacer ante el dilema que plantea la amable lectora?

Ninguno de los dos extremos es aconsejable. No es conveniente hacer caso único de sólo lo que capto y sobre eso imagino, descartando todas las evidencias adicionales en favor o en contra. Hacer eso impediría el avance. Tampoco es conveniente poner todas las canicas en los estudios e investigaciones, creyendo todo lo que dicen. La solución está en una cosa que llamamos sentido común.

POST SCRIPTUM

El asunto puede aclararse más comparando a la observación sistemática de la observación casual. Para profundizar el conocimiento es necesario profundizar el conocimiento yendo más allá de lo observado sin método, entendiendo que los métodos no son infalibles. La carta completa de la amable lectora es la siguiente,

“Por recomendación de mi hijo he estado en estos últimos meses pendiente de sus escritos, la mayoría de los cuales me parecen interesantes y acertados. Este último me deja preguntándome y por eso deseando preguntarle si, más allá de las estadísticas, ha tenido tiempo para caminar por las calles de Chiapas y Oaxaca por ejemplo (obviamente no sólo Tuxtla Gutierrez o La ciudad de Oaxaca), hablar con la gente y cotejar los datos estadísticos o de las Agencias de Investigación, con lo que ud. ve.

“Esto digamos, por lo menos, porque hay más que ver al respecto en muchos otros lugares a donde, yo me imagino, dichos investigadores no voltearon ni ensuciaron sus zapatos. No soy de ningún partido, sólo tengo la oportunidad de viajar y por eso describo lo que veo. Además tengo una serie de sentimientos y emociones hacia este mi pais: me duele. Es la primera vez que me atrevo a escribirle y es con todo respeto e interés de retroalimentar y enriquecer como ud. lo hace conmigo al poder leerlo. Con mis mejores deseos: Sinceramente”.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras