Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Al Final, la Propiedad
Eduardo García Gaspar
14 noviembre 2012
Sección: PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


“No hay atajos hacia la prosperidad. Si realmente queremos reducir el déficit, debemos combinar recortes de gastos con ingresos y eso significa pedirle a los estadounidenses más ricos que paguen un poco más impuestos” B. Obama

La cuestión es en verdad simple. Es un asunto de mero sentido común.

Hablo de los derechos de propiedad, de la propiedad privada. Sólo basta pensar en algo muy básico.

Sin el derecho a poseer bienes, los demás derechos desaparecen.

No hay manera de realizarlos sin propiedad.

¿Suena demasiado abstracto? Por supuesto. Es una de esas ideas que suelen pasarse por alto. Piense usted en esto.

Ahora mismo en los EEUU se habla de aumentar los impuestos, especialmente a los de mayores ingresos. La razón de ese aumento de impuestos es reducir el déficit fiscal. El gobierno ha gastado de más y para cubrir el faltante toma recursos de terceros.

El problema es que esos recursos de terceros son propiedad de ellos y conforme disminuyen, también se reducen sus otros derechos. Ir al extremo ayuda a comprender el mecanismo.

Suponga usted que los impuestos son del 100%, es decir, nadie puede poseer nada. Lo que cada quien gane con su trabajo va al gobierno. Bajo este sistema no hay posibilidad de propiedad privada.

Me imagino que es claro que en esa situación resulta imposible ejercer otros derechos, como libertad de expresión, libertad educativa y el resto. En este caso, ni siquiera podrá haber venta

de bienes. Las casas tendrán que ser dadas por el gobierno a cada uno. Los periódicos y la televisión tendrán que ser propiedad gubernamental. Igual que las escuelas. Todo eso sucede porque no hay propiedad personal.

Esto lleva a una realidad innegable: la pérdida de derechos de propiedad es también la pérdida del resto de los demás derechos. ¿Cómo puede tener derechos quien no tiene posibilidad de ser propietario de algo?

Esto no es cuestión de opiniones ni de ideologías. Es la realidad. Sin derechos de propiedad, las personas son esclavas de la voluntad de quienes los poseen.

De aquí la importancia de defender los derechos de propiedad y hacerlo con gran celo. Para todos, ricos y pobres y los de en medio. Esto me lleva a ver bajo otra óptica las políticas económicas de redistribución aplicadas por gobiernos de izquierda.

Su funcionamiento es sencillo: el gobierno toma recursos de los que los poseen en cierta cantidad y los traslada a los que no los poseen en esa cantidad.

Hacer eso, se nos dice, es un asunto de justicia social. En realidad no lo es.

• A los que tienen recursos se les quitan partes de ellos y sus demás derechos se debilitan. No es una acción positiva quitarle propiedades a nadie, sean rico o no.

• Y quienes reciben esos recursos no se vuelven en realidad propietarios de nada, pues son simples receptores de favores gubernamentales. Sin propiedades tampoco estos podrán ejercer sus derechos por sí mismos.

Un buen ejemplo actual es la declaración de Obama. Una vez reelecto, se reportó que él

“invitó ayer a los republicanos a dialogar para un acuerdo que reduzca la abultada deuda y evite el riesgo de un abrupto ajuste fiscal a partir de enero, pero también afirmó que no aceptará un plan que no incluya aumentos de impuestos a los más ricos”.

Esas es la mentalidad a la que me refiero. No es Obama el único en pensar así. Los gobiernos de todas partes están repletos de gente que piensa igual. Piensa que quitar recursos a los que más tienen mejorará la situación de lo que menos tienen, si el gobierno actúa como agente redistribuidor.

El problema es que eso lastima a todos, los de arriba y los de abajo. El único beneficiado es el gobernante que termina con más poder.

• Esos que pagan impuestos para resolver un gasto desmedido del gobierno sufren una pérdida de propiedades. Los impuestos afectan sus derechos de propiedad y al resto de sus derechos.

• Los que reciben los recursos no se convierten en realidad en propietarios, sino en dependientes de favores gubernamentales. Sin propiedades, ellos no pueden realmente gozar del resto de sus derechos.

Y todos terminan peor que antes. Los que tienen propiedades, acaban con sus derechos afectados y los que no las tienen, tampoco llegarán a ser propietarios y, por eso, tampoco tendrán el resto de sus derechos.

En otras palabras, usted no puede construir una economía que progrese y ayude a los pobres con una política de impuestos distributivos.

Post Scriptum

La propiedad lograda por medio del trabajo y del esfuerzo es la propiedad que debe defenderse, así sea de grandes riquezas. La única propiedad realmente cuestionable es la adquirida por medios como el robo, el engaño y el fraude. Entre esos medios cuestionables están los favores gubernamentales, como el proteccionismo.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Al Final, la Propiedad”
  1. Dr. Eduardo Sousa Dijo:

    Buena reflexión, sin embargo faltaría considerar no sólo los “favores gubernamentales”, sino también, la forma de obtención de las fortunas “legales” de los que más tienen: me refiero a la explotación del trabajo Otro y a la evasión de los impuestos, entre otras cosas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras