¿Qué es estado de bienestar? Su definición es la del llamado también welfare state. Características, funciones, responsabilidades y esencia.

Estado de bienestar, definición

La expresión describe a un gobierno grande y costoso, responsable de brindar todos o casi todos los servicios para atender las necesidades de sus gobernados.

El estado de bienestar incluye servicios de educación, salud, pensiones, habitación, energía, desempleo y demás a la población a la que gobierna. Esta responsabilidades son adicionales a las consideradas básicas para un gobierno básico.

Funciones centrales de un gobierno básico

En una visión básica de las funciones de un gobierno, ellas incluirían responsabilidades de protección a la persona y sus propiedades. Todo dentro de una estructura de gobierno de poder dividido en ejecutivo, legislativo y judicial.

El propósito central de un gobierno básico es la protección de la persona, sus derechos, sus posesiones e intereses. Eso y nada más, por medio de los leyes, servicios de seguridad y judiciales.

Funciones del gobierno en un estado de bienestar

Además de las funciones de un gobierno básico, el estado de bienestar tiene a un gobierno que también es responsable de atender y satisfacer otras necesidades varias de la población.

Esas otras necesidades las califica como «derechos» y asume la responsabilidad de satisfacerlos. Derechos de seguridad social, como pensiones, la salud, empleo y desempleo. Más educación, cultura, diversión.

Muchos de esas necesidades o todas podrían ser satisfechas por empresas particulares. Sin embargo, en el estado de bienestar, es el gobierno quien lo hace, generalmente como monopolio, o al menos como proveedor muy dominante.

Filosofía del estado de bienestar

El estado de bienestar manifiesta su modo de pensar al darse a sí mismo la responsabilidad del cuidado total del ciudadano «desde que nace hasta que muere». Esta es la frase que quizá más identifica al welfare state: cuidar al ciudadano desde la cuna hasta el lecho de muerte.

Es una filosofía paternalista hacia el ciudadano, al que considera como un menor de edad y al que debe cuidar el gobierno por medio de la burocracia.

Un estado de bienestar no sólo quiere tener la responsabilidad básica de un gobierno que protege los derechos y libertades de sus ciudadanos (un estado de derecho).

Quiere también la responsabilidad de brindarle servicios adicionales como seguridad social, vivienda, educación y otros, como pensiones, energía, diversión pública, transporte, guarderías infantiles y otros más. Si objetivo es elevar la calidad de vida de las personas.

Consecuencias del estado de bienestar

Varias son los efectos del establecimiento de un estado de bienestar.

Un gobierno más grande y costoso

Una consecuencia de la ampliación de las responsabilidades gubernamentales es la ampliación significativa del número de burócratas.

También, se eleva la cantidad de recursos que necesita para implantar la variedad de acciones que propone. Más dinero para pensiones, educación, salud, vivienda, diversión, cultura, transporte, empleo y demás.

Propensión a un gasto ineficiente

El tipo de gasto que realiza el estado de bienestar tiene la consecuencia de ser mal usado. Usa dinero de desconocidos para satisfacer necesidades de desconocidos, como apuntaron los Friedman.

El estado de bienestar no tiene estímulos fuertes para usar fondos recolectados sin esfuerzo personal. Ni los incentivos para cuidar la efectividad del gasto. La burocracia que es pagada sin importar la calidad del servicio que presta, naturalmente, atiende de mala manera al ciudadano.

Mayores impuestos

Para pagar los sueldos de la burocracia y cubrir los gastos de sus programas de bienestar, el gobierno se financia con impuestos mayores. Ellos son usualmente pagados recursos que dejan de usarse en consumo e inversión.

Lo anterior presenta un riesgo de pérdida de dinamismo económico que alterará las perspectivas de prosperidad. Las posibilidades de desarrollo sufrirán.

Gobierno poderoso y excedido

El estado de bienestar tiene otra consecuencia. Se convierte en un tipo de gobierno de poder muy concentrado y muy grande. Demasiado grande, más de lo conveniente. Por eso, los riesgos de abuso de poder son mayores.

Los gobiernos de bienestar poseen más poder que los que no lo son por los mayores impuestos que reciben y por ser los principales o únicos oferentes de servicios que piensan son primordiales.

Ciudadanos débiles y dependientes

Una consecuencia del estado de bienestar es la formación de ciudadanos dependientes y débiles.

Es la crítica que señala la anulación de la responsabilidad personal en el ciudadano. Él exige al gobierno la satisfacción de necesidades que él debía satisfacer por esfuerzos propios y que al final de cuentas salen de los bolsillos de ellos mismos.

Se afirma, con buena razón, que un estado de bienestar crea ciudadanos inmaduros, irresponsables e incapaces de esfuerzos personales. Personas que se vuelven para todo dependientes de la burocracia.

Estado de bienestar con dosis variables

Claramente, hay diversos grados de bienestar proveído por los gobiernos.

En el mayor de los extremos se estaría en presencia de un estado socialista cuyo gobierno es el único responsable de esos servicios. Pero existen casos menos intensos.

En México, por ejemplo, el estado es el mayor proveedor de educación pública y servicios de salud, pero no prohibe que esos servicios sean ofrecidos por otros. Aunque recientes sucesos (2019) sugieren que se intensificará notablemente.

Estado de bienestar, motivos y crítica

La crítica liberal de esa práctica de servicios concentrados en el gobierno, señala que sin competencia los proveedores tienen escasos incentivos para dar buen servicio y que por tanto los ciudadanos no mejorarán su bienestar como era la intención original.

Buenos ejemplos de esta crítica es la baja calidad de la educación pública en México, de los servicios de salud en el Reino Unido y en Suecia. Lo mismo puede decirse del servicio de salud en el Reino Unido.

Los motivos centrales del estado de bienestar son altruistas, pero poco realistas. Desea lograr que los ciudadanos a los que se gobierna posean un mínimo aceptable de bienestar personal material y en esto es igual a cualquier otro tipo de gobierno democrático.

Pero difiere grandemente de los sistemas liberales por las estrategias que emplea. Ellas están basadas en la acumulación de poder y recursos que redistribuye a su criterio por medio de los servicios proveídos.

Un gobierno liberal haría lo opuesto, dejar que los ciudadanos tengan la libertad y la responsabilidad de esos servicios.

En resumen

Para entender al Estado de Bienestar, ayuda el comprender la idea de un gobierno preocupado por el bienestar de sus ciudadanos. Que por eso opta por tomar un papel activo en la oferta de servicios que interpreta como derechos la persona, por ejemplo, la atención médica o la educación.

Sin embargo, esa preocupación resulta en impuestos altos y servicios de mala calidad.

Además el estado de bienestar anula la libertad del ciudadano, creando dependencia y conformismo. Otorgando. además, servicios mediocres y malos.

Otro defecto notable es la consecuencia en la economía, la que se estanca dejando de avanzar, como ha sucedido en Europa donde la innovación ha sido frenada.

El punto crucial es distinguir entre las dos decisiones que un gobierno puede tomar al respecto.

Manifestando dos gobiernos su preocupación por el progreso de sus ciudadanos, uno de ellos puede optar por dejar a la iniciativa personal la oferta de servicios de todo tipo, mientras que el otro gobierno puede decidir ofrecer él mismo esos servicios considerados como vitales.

Por último

Uno de los ejemplos más usados sobre el estado de bienestar en México, es el de la educación pública y sus resultados académicos de muy baja calidad. Eso efectos no intencionales indeseables, como la creación de un sindicato demasiado poderoso que busca su beneficio por cualquier vía antes que comprometerse a elevar la calidad de la enseñanza.

La manera más fácil de entender la razón por la que un estado de bienestar suele dar malos servicios es ver el sistema de pago. Los ciudadanos pagan anticipadamente por la vía de impuestos el servicio, de educación por ejemplo. Pagando por anticipado, no puede exigirse calidad. No existe competencia a la que pueda acudirse.

Y existe más material sobre el tema general en ContraPeso.info: Estado de Bienestar.

Una de las críticas más severas al estado de bienestar es la generación de efectos colaterales indeseables, como producir más madres solteras.