Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Eso que Anda Mal
Eduardo García Gaspar
31 octubre 2012
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La frase es muy conocida. Tan conocida como cínica y atroz.

Es de un economista famoso. De J. M. Keynes.

La versión popular de la frase dice que en el largo plazo todos estaremos muertos.

Es cierto, todos moriremos tarde o temprano. No ha habido excepciones. Pero detrás de esa verdad hay algo horrendo.

Lo expresó muy bien una persona que no hace mucho dijo esa frase como si fuese ella un remedio. “En el plazo largo, todos estaremos muertos”, dijo y recolectó en ella y su actitud mucho de lo que anda mal en nuestros tiempos de demasiada televisión y escasa razón.

Significó un “nada realmente importa”.

Y fue así que la repetición de esa frase causó una breve discusión. Podía significar realmente eso, eso de que nada importa al final de cuentas. Hagamos lo que hagamos, digamos lo que digamos, nada tiene sentido porque en el largo plazo moriremos.

Este es el sentido con el que usualmente se cita. Un sentido que, pienso, ilustra muy bien una opinión de muchos, que es buena parte de lo que está mal en nuestro mundo.

Cuando se encuentra consuelo en el que todos moriremos en el largo plazo, sucede algo inevitable, pensar que nada realmente importa. Es, al final de cuentas, una pérdida de esperanza. Es la pérdida de ilusiones y eso es, en términos económicos, cancelar incentivos.

¿Qué me puede mover a mejorarme si en el largo plazo moriré? Nada, por supuesto. Cuando mucho, me dedicaré a vivirla lo mejor posible.

Es ese “nada importa” lo que alimenta los males de nuestros días. Cuando nada importa, la idea de la verdad sale por la ventana y todos tienen razón, no importa lo que digan.

Si en el largo plazo morimos, todo lo que vale es un plazo corto en el que no hay esperanza y hacer cosas pierde sentido. Y no hay idea alguna sobre la vida con un destino. Todo es deriva y azar.

Creo que esto es lo que está sucediendo en nuestros tiempos y pocos han capturado eso como la frase de Keynes. Es una erosión paulatina y lenta, que descompone todo hasta que llega el punto en el que nos preguntamos por qué.

En México, por ejemplo, dada la situación política y la alta criminalidad, la respuesta estándar es decir “nos faltan valores” y surge la reacción usual, dar cursos de valores.

Por supuesto, se han perdido valores y virtudes. Se alaban los vicios y las bondades son objeto de mofa. Pero eso es lo que se ve. Un síntoma de algo más profundo, que es la pérdida del sentido de la vida.

Si nada somos y pronto moriremos, no tiene sentido nada excepto gozar al máximo la corta vida que tenemos. La mentalidad está muy bien expresada en Imagine la canción de J. Lennon. Nada vale la pena.

Y cuando nada importa, todo aturde. ¿Qué hacer con nuestra vida? No se sabe exactamente.

Unos dicen que más educación, pero nada de formación. Otros dicen que solidaridad social y se limitan a quitarle el dinero a unos para dárselo a sus amigos. Los hay que hablan de empresas, pero construyen sus negocios con favores gubernamentales.

Y, lo peor, gobernantes que se erigen en dictadores del bienestar ajeno, creyendo que ellos saben más. Es lo que el Rev. R. Sirico llama el creer que la burocracia del gobierno es el Buen Samaritano.

Todo basado en una de las ideas más destructoras de todos los tiempos: la verdad no existe. Si no hay verdad y pronto moriremos, nada tiene sentido. No debe sorprender que haya criminalidad, ni corrupción, ni abortos, ni hijos ilegítimos, ni divorcios.

Saber qué es lo que está mal, es el primer paso para corregirlo. Conocer una situación tan mala como la actual, es ya un adelanto.

No aludo a una crisis de deuda en Europa y EEUU, ni a falta de reformas en México, ni a las malas decisiones de Chávez o Kirchner. Me refiero a algo más grave, esa idea de que el presente no importa porque el futuro es la muerte.

Sirico, hablando de esto, dice: “La teocracia es la destrucción de la libertad humana en el nombre de Dios. El libertinaje es la destrucción de las normas morales en nombre de la libertad. Ninguna de ellas funciona”.

Y, en buena parte, esta es la crisis de nuestros tiempos.

No funciona ninguna de las dos opciones que vivimos en estos tiempos. Si queremos ser libres, tendremos que tener reglas morales y para tener reglas morales debemos recuperar la esperanza en nuestra vida.

Post Scriptum

Para la columnna usé material y cité a Sirico, R. A. (2012). Defending the Free Market: The Moral Case for a Free Economy. Regnery Publishing, un libro muy recomendable.

Lo anterior, en mi opinión, puede ayudar a comprender el genio de Cristianismo al pedir tener fe en una vida futura eterna. Comprender que se tiene un alma inmortal cancela la frase de Keynes. No, en el largo plazo, no moriremos, seguiremos vivos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras