Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Dinero: un Repaso Básico
Leonardo Girondella Mora
11 noviembre 2013
Sección: ECONOMIA, Sección: Asuntos, Y MATERIAL ACADEMICO
Catalogado en:


El dinero —esos papeles y monedas— que se tienen en los bolsillos son un suceso básico para poder prosperar. El dinero es algo con lo que no puede jugarse sin sentido de responsabilidad y prudencia extremas.

Hé aquí algunas de las razones:

• Es común y razonable la idea de que el dinero apareció como solución a los intercambios de bienes y servicios —la dificultad de cambiar cuántas medidas de trigo por cuántas de sal. El dinero se convirtió en una medida de valor común para todas las cosas posibles de intercambiar.

• El dinero almacena valor en el bolsillo —para que sea hoy o sea mañana o pasado o el mes que entra que pueda comprarse algo. Una ventaja que presupone que no pierde valor en el tiempo.

• La expresión física del dinero fue la natural —un material con valor aún en pequeñas porciones, que admitiera amplias divisiones y fuera aceptado por todos: oro, plata típicamente. Ventajas que presuponen que en cada moneda existe siempre la misma cantidad del material valioso.

• El dinero tiene necesidad de medidas de valor —como el de la libra esterlina antigua: libras, chelines, peniques, o el de pesos, medios pesos, centavos —y algún tipo de identificación de su origen que le dé una identidad.

• El dinero tiene la misma naturaleza del resto de los bienes, en el sentido de que su valor es producto de la evaluación subjetiva de la persona —la que evalúa los billetes y monedas usando criterios como su percepción del emisor y del valor que tiene a los ojos de otros.

Es decir, el dinero también tiene un precio que puede moverse —son los cambios de cotización entre monedas y el poder adquisitivo que tiene.

• El dinero puede ser trasladado de un lugar a otro, en el bolsillo de su dueño —e incluso por medios bancarios de correspondencia entre oficinas entre ciudades y países.

• El dinero puede ser almacenado por su dueño en el bolsillo o debajo del colchón —pero también en bancos, lo que resuelve el riesgo y las molestias de tener grandes cantidades físicas con uno mismo: es el caso de una cuenta de cheques.

• El dinero puede ser prestado entre quienes lo tienen y quienes no lo tienen y necesitan —ya sea directamente entre particulares o bien con un intermediario financiero. Es un mecanismo de ahorro que permite ganar interés.

Si la persona posee dinero pero no tiene necesidad de liquidez, puede optar por poner en uso su dinero en manos de terceros que lo necesitan — y por lo que se recibe una compensación llamada tasa de interés.

• El dinero puede depreciarse, es decir, sufrir una reducción en su valor —un fenómeno conocido desde hace tiempo: si el contenido de oro de las monedas lo reduce su emisor, ellas bajarán su valor en el sentido de que comprarán menos bienes que antes.

En lo general, cuando aumenta la cantidad de dinero que se tiene en una comunidad, su apreciación se reduce y, por eso, tiene un poder adquisitivo menor —cuando las personas notan que los precios suben aunque lo que en realidad ha sucedido es que el valor del dinero ha bajado.

• El valor del dinero, insisto, es subjetivo a la persona —como le sucede a cualquier otro bien: es valorado de acuerdo con la utilidad que la persona le concede según su opinión y si se percibe que una moneda pierde valor, por ejemplo el euro, será una reacción instintiva el cambiarlo por otra moneda, tal vez el dólar.

• El dinero tiene necesidad de ser manejado físicamente en alguna proporción, lo que puede dañar las monedas de oro y plata, así como hacer molesto el peso de ellas en los bolsillos —lo que dio origen al billete: un papel de difícil falsificación que funciona como un vale.

Este vale o cupón llamado billete puede emitirse en diversas denominaciones y facilita su traslado físico —derivando su valor original en la promesa del vale: el portador puede presentarse en el banco central y pedir que le sea entregado en oro o plata el valor de los billetes que presenta.

En la actualidad, los billetes ya no tienen esa cualidad de redimirse por metales preciosos —y su valor reside solamente en la percepción generalizada de que son y serán aceptados por todos los demás. Nada hay que respalde al valor de un billete que no sea la percepción de confianza.

• El emisor de billetes es el gobierno o una entidad pública, como un banco central, y en ellos es siempre necesario cuidar el riesgo de una emisión desproporcionada de billetes físicos o sus equivalentes bancarios. Este riesgo es real y responde la la siempre presente tentación gubernamental de gastar más.

Los gobiernos pueden gastar más que sus ingresos provenientes de impuestos —y una de las maneras es emitiendo más billetes o sus equivalentes bancarios, lo que reduce el valor de la moneda y es otra manera de cobrar impuestos (por medios ocultos).

Lo que he querido hacer con las anteriores consideraciones acerca del dinero es, primero, exponer con brevedad su naturaleza que es central para el bienestar personal —pero por encima de todo, enfatizar el riesgo que se tiene cuando el emisor reduce su valor, lo que es una forma de robo.

Nota del Editor

Una buena referencia general sobre el dinero es la serie de ideas de Juan de Mariana (1536-1623). Por ejemplo, véase Juan de Mariana y los Escolásticos Españoles.

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso: Inflación.

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