¿Qué es el comercio? Definición del comerciante, sus funciones, contribuciones, conductas y riesgos. La realidad es más compleja que la imagen de caricatura que tiene esta actividad legítima.

Introducción

El comercio tiene un historial de reputación vulgar y ordinaria. Se ve en el comerciante a alguien preocupado por lo bajo y material, y sin aspiraciones altas.

«¡Cuídate de los comerciantes abusivos!». lavozdemichoacan.com.mx

Un tipo ruin dispuesto a aprovechar toda oportunidad para ganar un centavo extra. Uno de los villanos usuales en una sociedad de consumo.

«A los comerciantes sin escrúpulos [de Venezuela] que especulan con el hambre del pueblo debe aplicárseles todo el peso de la ley, ya que solo son delincuentes, solicitó la Asociación Civil en Defensa del Derecho a la Alimentación (ACDA)». 20minutos.com.mx

Esa imagen logra buenos personajes en novelas que colaboran a abonar el de por sí propicio terreno a la caricatura y la exageración.

«Profeco multa hasta por $2,000 a comerciantes abusivos en mercados». eleconomista.com.mx

Funciones del comercio, sus cosas buenas

En lo que sigue exploro al comercio y al comerciante intentando lograr una visión menos novelesca y más allegada a la realidad sobre las funciones del comercio.

El comerciante, un intermediario que acerca productos

El comerciante se dedica al comercio, o sea, a ser intermediario entre el productor y el comprador. Puede tomar la forma de la persona que tiene una pequeña tienda hasta la gran cadena de supermercados y las tiendas departamentales.

Su función central es acercar al productor con el comprador. Esto significa un beneficio para ambos. El comprador no tiene que ir hasta la fábrica a comprar. Este es un valor que el comercio añade al mercado y que, dada su popularidad, es bien reconocido.

Una intermediación con costos

Ese acercamiento, entre el productor y el comprador, puede verse en la acción de almacenaje de los productos que se hace en la tienda haciéndolos disponibles en un solo lugar.

Varios productos de varios fabricantes están concentrados en un sólo sitio al que el comprador acude. No tiene que ir a Escocia a comprar whisky, ni a México para comprar tequila. Tampoco a la cervecería más cercana, ni a la productora de colchones.

También, el acercamiento incluye la acción de transportación del lugar en el que abundan y son fabricados, al sitio en el que podrían ser muy escasos de otra manera.

El comercio es una especie de igualador de disponibilidad geográfica de bienes, se produzcan donde se produzcan. Un producto inevitable del libre mercado.

Ganancias para el comercio

El comerciante obtiene un beneficio por ese acercamiento de productos. Es el diferencial entre el precio al que compra y aquel al que vende. Es su margen de utilidad y su variabilidad es grande.

Muchos critican que el comercio obtenga provecho económico sin ser productor. Se llega a decir que quien no produce no tiene derecho a tener una utilidad.

La realidad es que el beneficio que obtiene el comercio está justificado por ese servicio de acercamiento que realiza (como almacenaje, exhibición, transporte, control de calidad y demás).

El comercio es una realidad

Es lógico pensar que dada la existencia de la actividad comercial por siglos, ella tiene una justificación a los ojos de quienes producen y compran.

Como en las caravanas de transportación de sedas y especies del Oriente a Europa, y como en la tienda de la esquina que tiene productos fabricados a muchos kilómetros.

Siendo un fenómeno económico, el comercio está bajo los principios de la oferta y la demanda. Una abundancia de supermercados, por ejemplo, tenderá a inducir precios más bajos para un mismo bien que si existiera una sola tienda en la comunidad. Esto es beneficioso.

El comercio es de humanos

El comerciante, como cualquier otra persona, intentará obtener el mayor beneficio posible. Si pudiera, vendería los bienes almacenados a precios muy elevados.

Pero se enfrenta a la limitación que le impone la intensidad de la competencia, la disponibilidad de otros bienes similares y la valoración de los compradores.

Ese afán de utilidad le llevará a acomodarse a los gustos y preferencias de los compradores: conforme mejor los satisfaga más beneficios tendrá.

Excepto cuando no existan otros comercios que sirvan de alternativa al comprador. Y tendrá incentivos para aumentar el beneficio al cliente.

En resumen

Es una percepción común las caricaturas generalizadas de comerciantes abusivos y deshonestos que se proyectan a toda la actividad comercial.

Es cierto que el egoísmo del beneficio propio da incentivos a vender productos inservibles, kilos de 800 gramos y otras cosas similares. Pero eso es sólo posible por corto tiempo donde no existen otras opciones.

La función de acercamiento de productos al comprador es una fuerza de estabilización o igualación. Es la que lleva productos abundantes a donde son escasos y, por eso, suaviza las diferencias de precios entre distintos lugares.

•Para el comprador, el comerciante es la primera cara que ve en la adquisición de bienes y, por eso, es el que recibe las críticas más duras en casos de crisis.

Como cuando el aumento de precios es atribuido a la voracidad de los comerciantes olvidando que la inflación tiene otro origen.

Las personas dedicadas al comercio son seres humanos, con virtudes y vicios que todos tienen y que se presentan en toda actividad. Ellas cumplen con una función que es útil para todos y que, como en el resto de las cosas, pueden prestarse a abusos.

[La columna fue revisada en 2019-07