Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Lección: Azafatas, Vestidos
Eduardo García Gaspar
3 mayo 2016
Sección: LIBERTAD CULTURAL, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La realidad lo hace. Nos provee con oportunidades para ejercitar las neuronas.

En otras palabras, ir más allá del estándar superficial de nuestros días. Un ejemplo.

Fue reportado a principios de abril: Air France vuela de nuevo a Teherán y eso le representa un problema de personal:

«Air France management agreed Monday that any female crew member not wanting to comply with Islamic dress code once the airline resumes long-suspended services to Iran this month may opt out of working on the route».

La condición de volar a Irán es un cambio en la vestimenta de las azafatas. No más faldas a la rodilla; para volar a Teherán las azafatas usarán vestidos largos que «oculten sus formas», además de pañoleta. Eso, si es que aceptan volar a ese destino.

La situación, en su visión inicial, tiene su gracia. ¿Qué sucedería si Air France vuela a un país que por ley es nudista?

Yendo un poco más a fondo, encontramos un asunto de simetría razonable.

Si las azafatas extranjeras están obligadas a usar ciertas vestimentas para respetar las leyes de Irán, se antoja considerar otra cosa: las azafatas de Irán que vuelen a Francia deberán usar las vestimentas acostumbradas en Francia (faldas cortas y demás, o de menos).

Esto es simetría y tiene su chiste. Si los iraníes que viven en Francia piden libertad religiosa y la practican, entonces lo simétrico sería que en Irán los cristianos disfrutaran de esa misma libertad religiosa.

Sabemos, sin embargo, que no tienen esa libertad.

Partiendo de una noticia pintoresca, que llama la atención por lo curioso que es para los ojos occidentales ver que un país pida ciertas vestimentas a las azafatas, estamos llegando a conclusiones interesantes.

Por lo pronto, está eso de simetría. Un asunto de lógica que es muy intuitiva y aplica a casos concretos cotidianos.

Un amigo pide que en su casa no se fume en su interior, algo que podemos tomar como la ley de su dominio. En casa de otro amigo, por el contrario, puede fumarse, lo que es la ley de su propiedad. Ninguno de los dos se impone sobre el otro y respetan las normas que ellos deciden.

Esto, que vemos normal, tiene en el caso de Air France e Irán una aplicación intuitiva inmediata, la de la simetría: si tú haces que mis azafatas se tengan que vestir de cierta manera cuando están en tu país, eso me otorga el derecho a hacer que las tuyas se vistan de cierta otra manera cuando estén en el mío.

¿Es eso la solución ideal? No lo creo, aunque ella tiene su lógica y fundamento nada despreciables. Hay otra solución, sin embargo, y que creo que es más prometedora.

Una que se refiere a crear un vacío razonable: yo no impongo códigos de vestimenta a las azafatas y tú tampoco.

Es una simetría también, pero una que no impone condiciones.

Si en algún lado se obliga a usar burqa, shalwar khamis, hiyab, en el otro en realidad no se obliga a usar nada en concreto. Cada quien viste lo que se le da la gana (demostrado demasiadas veces un gusto egregio).

La simetría vacía de limitaciones es una posibilidad y es la regla general. Las azafatas de Air France arriban a Roma sin preocupación alguna acerca de sus uniformes, y las de Alitalia llegan a París con la misma despreocupación.

Existe simetría, pero de un tipo abierto y sin condiciones realmente (a menos que se tratara de Air Nudist llegando a Estocolmo, o Reikiavik).

Entonces, hemos encontrado dos simetrías, la que impone condiciones de un lado y que abre la puerta a que la otra parte ponga también otras condiciones. En Nudilandia las azafatas extranjeras serían obligadas a llegar… bueno, usted se imagina.

La otra es la simetría que está vacía de condiciones. Es la simetría de las libertades, a la que estamos acostumbrados en Occidente, con una mentalidad que coloca como una curiosidad esa petición de Irán para que las azafatas se vistan de cierta manera.

Pero hay más. Esa simetría «vacía» de condiciones mutuas no está exenta de reglas. Creer que lo está es un error común de los defensores de la libertad que piensan que la resguardan aduciendo una condición sin normas ni mandatos.

La libertad, mucho me temo, tiene sus reglas y normas, las que si no se respetan terminan por producir lo opuesto a la libertad.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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