ciclo intervencionista

¿Qué es economía solidaria? Su definición hace referencia a la incorporación de ciertas variables a la actividad económica. No se refiere a la ciencia económica, sino a propuestas normativas sobre la conducción de la economía de una sociedad.

Primero, la definición

Una fuente afirma esto, un enfoque normativo:

«La economía solidaria, es un enfoque de la actividad económica que tiene en cuenta a las personas, el medio ambiente y el desarrollo sostenible y sustentable, como referencia prioritaria, por encima de otros intereses». economíasolidaria.org

Otra fuente afirma algo similar:

«La economía solidaria o economía de solidaridad es una búsqueda teórica y práctica de formas alternativas de hacer economía, basadas en la solidaridad y el trabajo». luisrazeto.net

Entonces…

El principal elemento del concepto de Economía Solidaria es, como expresas esas ideas, la subordinación «de la economía a su verdadera finalidad: proveer de manera sostenible las bases materiales para el desarrollo personal, social y ambiental del ser humano».

En su esencia misma, la tesis de la economía solidaria es un llamado a considerar al ser humano y a su dignidad. Es decir, tomando en consideración valores de justicia, caridad, equidad y similares. Un llamado moralista que apela a las acciones de todas las personas,

Más que hacer referencia a la Economía misma como ciencia, resalta la conducta moral de las personas en sus actos económicos. Es una posición correcta que recuerda obligaciones morales humanas, no solo económicas sino también en todas sus conductas.

Puede observarse que la conducta moral de las personas no solo es aplicable a sus actividades económicas, sino también al resto de sus acciones de otro tipo.

La Economía Solidaria presenta problemas, sin embargo, cuando se lleva al extremo de suponer que una ciencia descriptiva puede ser transformada moralmente —lo que es el tema de esta columna en lo que sigue.

Economía solidaria, concepto incompleto

La Economía es una ciencia. Ella estudia, describe, analiza y permite conocer y explicar la conducta humana para el uso de recursos finitos para la satisfacción de necesidades infinitas.

Es la ciencia que permite conocer el funcionamiento de los intercambios de bienes entre seres que desean satisfacer sus necesidades.

La Economía es una ciencia descriptiva y, como tal, no acepta calificativos que la condicionen tratándola como si se tratase un ser humano. No puede hablarse de la Economía como una ciencia moral, es una ciencia que busca explicaciones y no un reclamo prescriptivo de conducta humana.

De la misma manera que sería absurdo hablar de Física solidaria, es dificultoso hablar de Economía solidaria. Porque el calificativo «solidario» es solo aplicable a la conducta humana, no a una ciencia descriptiva.

Describir y prescribir

En la página citada primero, por ejemplo, se hace un llamado concreto a un modo de conducirse en la Economía:

«Queremos favorecer la cooperación en lugar de la competencia […] Pretendemos construir colectivamente un modelo de sociedad basándonos en el desarrollo local armónico, las relaciones comerciales justas, la igualdad, la confianza, la corresponsabilidad, la transparencia, el respeto…».

Esas ideas no pertenecen a la ciencia económica propiamente, sino a la conducta humana.

Las ciencias no pueden modificar sus descubrimientos para hacer que la realidad sea armónica, transparente, o justa. Las leyes de oferta y demanda no admiten un calificativo moral, ni una evaluación ética.

La asociación íntima entre oferta monetaria e inflación, o el principio de utilidad marginal, son descubrimientos que no son sujetos de una calificación moral, como solidaridad o justicia.

Con esto apunto explícitamente el riesgo de la interpretación incorrecta de «economía solidaria», cuando ella sea llevada al extremo de negar descripciones de la realidad.

La inmoralidad está en la conducta humana y no en la realidad de, por ejemplo, los incentivos económicos.

Economía solidaria, solo buenas intenciones

En la misma fuente varias veces citada, se afirma que,

«Partimos de que la Economía Solidaria está basada en una ética participativa y democrática, que quiere fomentar el aprendizaje y el trabajo cooperativo entre personas y organizaciones, mediante procesos de colaboración, de toma de decisiones conjuntas, de asunción compartida de responsabilidades y deberes, que garanticen la máxima horizontalidad posible a la vez que respeten la autonomía de cada una, sin generar dependencias».

Todos esos calificativos morales, o más bien políticos —«ética participativa y democrática», cooperación, colaboración, decisiones conjuntas y el resto— solo pueden referidas a conductas humanas, no a la ciencia económica.

Concluyendo…

El riesgo que es inherente al concepto de Economía Solidaria es significativo. Consiste en que el anhelo de querer una conducta humana moral y ética lleve a suponer que pueden ignorarse o modificar a gusto realidades que la ciencia económica ha descubierto.

Es admirable que se ambicionen conductas económicas moralmente positivas, que se reprueben acciones económicas moralmente negativas. Pero es necesario admitir que la Moral no tiene aplicación en las ciencias descriptivas.

Tratar de combatir problemas de pobreza, desempleo y demás es admirable. Sin embargo, eso se refiere a conducta humana, no a la ciencia cuyo propósito es solamente descubrir y entender a la economía, descubrir leyes económicas.

Finalmente, es un principio razonable que los esfuerzos morales que se hagan por remediar pobreza, solucionar desempleo, elevar ingresos y otros similares, partan de principios sólidos y conocimientos ciertos —las buenas intenciones de la economía solidaria no son suficientes, ella necesita conocer la realidad del funcionamiento de la economía.

El principal requerimiento de una Economía Solidaria que con seriedad persiga el bienestar personal de las personas es el partir de conocimientos ciertos y sólidos, que son aquellos con los que la ciencia económica puede proveerle.

Addendum

En concreto, mi temor es que conceptos como el de la Economía Solidaria lleven a la aprobación de medidas gubernamentales, como el aumento de salarios mínimos con la intención de elevar ingresos de gente pobre. Y hacer cosas similares sin considerar lo que la ciencia económica prevé que sucederá.

Eso convertiría a la Economía Solidaria en un pretexto del intervencionismo económico.

Y algo más…

En Economía y el significado de justicia social, F, Hayek (1899-1992) plantea un caso similar al tratado en esta columna.