Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Embrujo Castrista
Eduardo García Gaspar
4 abril 2003
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


No es sorpresa lo que sucede en Cuba. Eso mismo ha pasado durante más de 40 años de existencia de esa dictadura.

Falta de libertades de todo tipo, bajo un sistema personalista, duro e inmisericorde que aplasta los derechos humanos. Las evidencias sobran y están tan a la luz del mundo que hasta en la ONU son mencionadas.

Los últimos sucesos fueron los encarcelamientos de personas que cometieron el delito de ser oposición política y, desde luego, el fusilamiento quienes cometieron la imprudencia de querer salir de la isla secuestrando una embarcación.

Otro chorro de agua que vuelve a llenar un vaso repleto de abusos, que incluyen un servilismo absoluto de Castro ante la desaparecida URSS.

Lo importante de esto es, no lo que acontece en Cuba, pues todos lo saben, sino un fenómeno por demás curioso que acontece fuera de la isla. El mundo ha sido ciego ante la dictadura castrista.

Los medios apenas se molestan en reportar los sucesos cubanos. La mayor noticia cubana en México de tiempos recientes fue esa llamada grabada por el dictador en la que expone una conversación privada con Fox. Los medios americanos quizá sean aún más ciegos.

El buen truco de Cuba parece ser el no convertirse en gran tema noticioso. De esta manera las barbaridades que allí suceden son menos notorias.

Pero sobre todo, lo que más llama la atención es la ceguera de innumerables personas que simplemente no ven que en esa isla se violan derechos humanos al por mayor, abiertamente.

No hay allí democracia, no hay libertad de expresión, no hay libertad religiosa, no hay libertad política, no hay sistema de justicia, no hay elecciones, no hay libertad económica.

Todo allí está sujeto a la voluntad de un hombre y su aparato burocrático. Le digo, lo que maravilla no es tanto que eso exista aún, sino que tenga admiradores como algunos diputados, gobernantes e intelectuales.

Cierto que no se distinguen esas personas mucho por su brillantez, pero aún así, no deja de ser un fenómeno curioso que tiene su dosis de morbo. Ya transcurrido un tiempo desde los arrestos a miembros de la oposición en Cuba, el ánimo está más tranquilo para comentar la aparición de un libro de un cubano exiliado, Miguel A. Faria, y que se llama Cuba in Revolution.

No he leído el libro, pero una de las críticas de la obra menciona que mucho del libro está dedicado a revelar información que deje las cosas en claro.

Por ejemplo, dice que los medios se han tragado entera la historia de Castro de haber hecho grandes avances en educación y salud. Según Faria es una mentira.

Por ejemplo, la reducción de la mortalidad infantil es muy cuestionable y lo que haya habido de avance ha sido a costo del empeoramiento de condiciones en la salud de adultos. Faria visitó Cuba en 1995 y reportó clínicas sucias, con falta de equipo y medicinas.

Otro dato es el de la supuesta seguridad. Lo que dice Faria es que dentro de una dictadura, no hay nadie seguro y que aún allí donde están prohibidas las armas la tasa de homicidios es mayor a la norteamericana.

Pero volvamos al punto, que es el del embrujo que Castro causa en los ingenuos. Sin duda el dictador tiene su encanto y hechiza a muchos. Como a un alto ejecutivo mexicano que regresando de Cuba después de haber tenido una reunión con Castro, me dijo, “es una figura impresionante y de gran visión para su país”.

Cuando le comenté que todos sabían que era un asesino, cabeza de un régimen dictatorial, se me quedó viendo y no respondió. La verdad es que no sólo Castro, muchos otros tiranos encantan a los ingenuos, porque después de todo, sin esa cualidad no habrían llegado a ser lo que son.

Embrujos similares produjeron Lenin, Stalin, Hitler, Pol Pot y otros en intelectuales y románticos que se negaron a ver la realidad y contagiaron la alucinación a otros.

Por todo esto, me parece que es posible llegar a una conclusión muy sencilla. Todo dictador y tirano necesita al menos dos cosas. Una, es un poder especial para atraer, engañar y embrujar a las personas. La otra es gente que sea sencilla de engañar, embrujar y cegar.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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