Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Apuesta en Dios
Eduardo García Gaspar
16 julio 2003
Sección: RELIGION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Hace mucho que no leía sobre esa apuesta. Resulta que estoy leyendo un libro sobre apologética cristiana y me encontré de nuevo con esa intrigante apuesta.

¿Apostaría usted o no a que Dios existe? Este irreverente enfoque tiene su gracia.

La idea es de Blas Pascal, el genio francés. Pascal nació en 1623 y murió antes de los cuarenta años, en 1662. Fue un gran tipo, un genio con especialidad en ciencias, matemáticas y filosofía, donde la religión juega un papel principal.

Es decir, estamos en presencia de un tipo al que debemos juzgar al menos como superior al promedio de inteligencia entre los humanos.

La idea de la apuesta de Pascal tiene una apariencia sencilla y está basada en esa noción, la del riesgo que representa equivocarse en una decisión, ¿apuesta usted a la existencia de Dios?

Por lógica, la decisión es alterna. Puedo aceptar la apuesta diciendo que Dios existe, pero también diciendo que Dios no existe. Tengo sólo dos opciones y no hay salida de esa apuesta. La tengo que hacer.

Esto nos lleva al monto arriesgado en la apuesta. Eso que apuesto es la vida futura. Si gano, mi vida eterna será de felicidad plena y absoluta, si pierdo la apuesta mi vida futura será de interminable sufrimiento. El monto apostado es, por tanto, enorme, el mayor que se pueda hacer.

Estoy apostando una vida feliz o infeliz que nunca terminará. Bajo estas condiciones, desde luego, debe haber un comportamiento racional que se concluye con un análisis muy sencillo.

Supongamos que Dios existe y que yo apuesto a que existe. Me comporto de acuerdo a sus mandamientos y con eso gano la apuesta, que es una ganancia considerable, la de esa felicidad eterna.

Pero supongamos que Dios no existe, y yo apuesto a que sí existe. Me comporto de acuerdo a sus mandamientos y al final no gano nada, pero tampoco pierdo nada. Simplemente, mi existencia desaparece en la nada.

Sigamos suponiendo que Dios existe y que yo apuesto a que no existe. No me comporto de acuerdo a sus mandamientos y con eso pierdo la apuesta, con lo que tengo una pérdida considerable, la mayor de toda mi existencia. Me condeno a una vida eterna de sufrimiento.

Ahora supongamos que Dios no existe y yo apuesto a que no existe, al final no gano nada, pues desaparezco en la nada.

Con lo que al final se queda este análisis es, si Dios existe, tengo todo que ganar creyendo en Él y todo que perder si no lo creo. Si Dios no existe, no pierdo nada creyendo en Él. Por tanto, la conducta más racional del que hace la apuesta es creer en Dios.

La idea de Pascal con esta apuesta me parece superlativa, propia de un tipo inteligente, dedicado a las matemáticas. No debemos tomar esta jugada como una demostración de la existencia de Dios porque no lo es.

Simplemente es un ejercicio de inteligencia de un creyente racional que se puso a jugar en términos de probabilidades. Es tan grande el premio y tan grande la pérdida que la decisión más lógica, racional y sólida es la de creer en Dios.

La apuesta de Pascal tiene una alta probabilidad de causar una reacción negativa, pues se le da un tono muy pedestre a la existencia de Dios.

Muchos dirán que es una postura irrespetuosa e irreverente. En un sentido sí lo es y mucho. Pero por el otro lado, la jugada ofrece una perspectiva por demás interesante.

Existen varios argumentos muy serios y complejos que demuestran la existencia de Dios, para los que se requiere saber bastante de filosofía y lógica.

Lo que Pascal ofrece con su idea es una herramienta más accesible al resto de los comunes. Incluso al humilde nivel de hacer una puesta, la balanza se inclina a creer en Dios como la más razonable de las opciones. Esto me parece maravilloso.

Desde la alta demostración de silogismos complicados hasta la baja sencillez de una apuesta, la balanza se inclina claramente en la dirección de Dios.

Allí no para el asunto. Si uno termina convencido de lo razonable de apostar a que Dios existe, muy probablemente uno realice acciones siguientes destinadas a saber más de ese Ser al que se le ha apostado, que es cuando comienza lo mejor.

En fin, sólo quise compartir con usted una de las ideas más interesantes que he leído en mi vida. Usted, lo quiera o no, está apostando en esta jugada.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “La Apuesta en Dios”
  1. ANTONIO Dijo:

    estoy vendiendo en mercado libre la existencia de dios cientificamente comprobable. NOTA DEL EDITOR: fantástico, hay otro que está vendiendo las pruebas científicas de la no existencia de esas pruebas.





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