Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Estado de la Prensa
Selección de ContraPeso.info
23 marzo 2009
Sección: MEDIOS DE COMUNICACION, Sección: Asuntos
Catalogado en: , ,


ContraPeso.info presenta una idea de Jordan Ballor. Agradecemos al Acton Institute el amable permiso de publicación. La idea central del escrito es examinar la transición de medios impresos a medios digitales, expresando una preocupación concreta: los nuevos medios deben aprovechar las lecciones de los medios viejos.

La fila de suplicantes en Capitol Hill se ha vuelto larga en verdad. Difícilmente pasa un día sin el anuncio de algún paquete de rescate o sin ver a representantes de una industria “demasiado grande para quebrar” suplicando créditos puente al gobierno.

Una institución que es verdaderamente demasiado importante para fracasar (algo que no puede genuinamente decirse de todos los recipientes de la generosidad del congreso), es la prensa libre.

El periodismo, como mucho más hoy, está en crisis. Los ingresos publicitarios decrecientes, igual que las suscripciones, la popularidad de las noticias en Internet, así como también la reducida confianza pública en la prensa dominante, han creado la tormenta perfecta para la desaparición de los viejos medios.

El reporte 2009 del Estado de los Medios Noticiosos, del Pew Project for Excellence in Journalism, muestra que los ingresos por publicidad de los periódicos han caído 23% en los últimos dos años [en EEUU]. Algunos periódicos están en bancarrota y otros han perdido tres cuartas partes de su valor.

Según los cálculos de Pew, “casi uno de cada cinco periodistas trabajando en periódicos en 2001 han sido despedidos y 2009 puede ser el peor año hasta ahora”. Para que el periodismo no sólo sobreviva sino que vigorice a una sociedad libre y virtuosa, los expertos de los nuevos medios tienen mucho que aprender de sus predecesores.

Hay algunas señales esperanzadoras de que esto sucederá. Igual que para Martín Lutero cada creyente es un sacerdote, también así el concepto de periodismo ciudadano ha transformado a cada ciudadano en un reportero. Aún así, el sacerdocio de todos los creyentes no destruye a la oficina ministerial y los bloggers amateurs no son sustituto de los periodistas profesionales.

Sin los medios tradicionales de noticias, nada hay para que los chatters chateen. El blogging, como se practica hoy, depende si es que no es parásito del arduo trabajo de los viejos profesionales de los medios. Pero nada inherente hay en las formas digitales que impida la migración de los “viejos” hábitos a los “nuevos” medios. El periodismo profesional no necesita atarse a ningún medio en particular.

Muchos bloggers aun ven a sus plataformas como vías para el fin de algún “viejo medio”. La lista de bloggers-como-autores-de-libros, o escritores de columnas de opinión editorial, es larga. En esta transición, la novedad y el vigor asociados como los medios digitales están aparejadas y afiladas por la integración a los canales establecidos de los medios.

Este fenómeno muestra la paradoja que está en el corazón de nuestro mundo de medios: los autores aún desean ver a sus obras en prensa pero quieren consumir digitalmente el trabajo de otros.

Las presiones que se tienen en la distribución y consumo de medios académicos (scholarly media), especialmente el prestigio que acarrean las publicaciones impresas, son menos marcadas en los medios populares. En algún punto, la proliferación de fuentes digitales nativas de calidad mitigará el “prestigio” asociado con lo “impreso”.

Y una vez que los medios impresos no tengan ya el monopolio del prestigio periodístico, la última barrera real del dominio digital desaparecerá. Pero esto sólo puede suceder si la calidad no sufre en la transición de los medios impresos a los digitales.

El profesionalismo profesional debe estar presente para que florezca una sociedad libre. Es en el logro de esto que la reflexión cristiana y su práctica, en los dos pasados siglos, tiene un papel crítico por jugar. Nadie menos que el culto conservador, Edmund Burke, describió a la prensa como el “cuarto estado” (fourth estate), sobre el que, junto con el gobierno, la iglesia y los ciudadanos, se construye una sociedad floreciente.

El talentoso teólogo holandés y político, Abraham Kuyper, fue también un columnista y editor de periódicos. Kuyper creyó que la prensa es una defensa vital para la realización de su visión de una “iglesia libre” y una “nación santa”. El periodista no es menos el recipiente de un llamado divino que el gobernador, el ministro religioso, o el ama de casa.

Los estándares éticos conectados con el periodismo como una profesión provienen de una tradición de siglos de práctica y reflexión. En el corazón de cualquier ética auténtica de comunicación debe estar la prohibición bíblica en contra de la mentira y un compromiso con, como lo dice el Catecismo Heilderberg, el “amar la verdad, decirla con candidez y reconocerla abiertamente”.

El cultivo responsable y el tratamiento de las fuentes, incluyendo el reconocimiento de la razón por la que alguien quiere hablar off the record, son parte de las lecciones que los nuevos profesionales de los medios necesitan aprender. Abandonar estos estándares en la prisa hacia los nuevos medios empobrecerá el discurso público, en detrimento de todos nosotros.

El economista Joseph Schumpeter acuñó la frase “destrucción creativa”, como una descripción del bien que viene del caos y del trastorno asociados con la transición de una fase de desarrollo a otra. Los periódicos, como los conocemos, están siendo destruidos. Si serán o no sustituidos por algo cualitativamente mejor o igual, si su destrucción será creativa y no degenerativa, eso está por verse.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras