Participación política, su significado, definición y características. Uno de los conceptos vitales de los regímenes liberales, como democracia y república. El contrapeso a la concentración y abuso de poder.

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Introducción

La participación política es una frase usual dentro de la retórica diaria. Más aún, es usada con connotaciones positivas, pues cuanta más de ella exista, mejor salud habrá en el país que la tenga.

El significado de la participación política, sin embargo, es vago y necesita ser sujeto a precisiones en su definición. Puede tomar muchas formas, no siempre deseables y tiene intensidades variables.

Significado general de participación política

Como una generalidad, su definición es la del ciudadano que en lo personal toma parte en la vida pública de su sociedad, es decir, adquiere el papel de ser una fuerza de influencia en ella.

«El nivel general de participación en una sociedad es la medida en que las personas en su conjunto son activas en política: el número de personas activas multiplicado por la cantidad de su acción, para decirlo aritméticamente». McLean, Iain,McMillan, Alistair. The Concise Oxford Dictionary of Politics (Oxford Paperback Reference) (p. 391). Oxford University Press. Kindle Edition.

Una visión cuantitativa

Lo anterior permite aislar dos variables de la participación política, la cantidad de personas y el monto de su participación, si es que pudieran medirse (especialmente la segunda).

Un ejemplo simplificado ayuda a comprender eso. Supongamos una sociedad de 10,000 personas que votan en elecciones cada cuatro años. Si su participación se limita a votar y nada más que eso, más un 40% de abstencionismo, pudiera hacerse un cálculo así.

Votaron 6,000 personas y a eso dedicaron en promedio 4 horas un día del año. ¿Una cantidad baja, muy baja, suficiente? Puede tenerse algún estándar.

Si todos votaran se multiplicaría 10,000 por 4 horas en promedio, lo que daría un resultado de 40,000 horas de participación política. Ya que solo votaron 6,000 se tienen solo 24,000 horas de participación política.

Cobertura y profundidad

Lo aprovechable de esta idea es comprenderla mejor como formada por dos elementos, su cobertura o amplitud y su profundidad u hondura.

La cobertura de la participación política puede medirse por el número de personas que en ella toman parte, siquiera en una expresión mínima. Y puede expresarse en un porcentaje del total de personas con edad para votar.

La profundidad de la participación política puede medirse por el número de horas que las personas dedican a asuntos públicos. Podrá expresarse quizá en el número de horas a ello dedicadas o de alguna otra forma.

Esta última es la parte compleja y difícil de esta actividad pública.

📌 Su sentido y razón de ser

Como sea que ella sea definida, la participación política es vista como una cualidad positiva en una sociedad, ya que significa que los ciudadanos son parte activa de la vida pública. Ejercen así la soberanía que en ellos reside.



Con ese tomar parte en la vida pública de la sociedad, las personas muestran su libertad en cuanto a su capacidad de gobernarse a sí mismas. Y forman, por tanto, un contrapeso a regímenes autoritarios que abusen de su poder.



La participación política debe entenderse en realidad por su efecto central, que es el de servir de dique al crecimiento del poder de los gobiernos y sus abusos potenciales.

Las generalidades usuales

El uso ordinario de la frase es usualmente vago y general, pero que añaden características descriptivas del concepto.

«[…] es el conjunto de acciones llevadas a cabo por los ciudadanos que no están necesariamente involucrados en la política de forma directa, y cuya acción pretende influir en el proceso político y en el resultado del mismo. En otras palabras, la participación política describe, acciones directas o indirectas que realizan los ciudadanos para influir en las decisiones o en la elección de los gobernantes y se puede llevar a cabo de forma convencional, por ejemplo, la participación electoral y el activismo humanitario o de forma no convencional como las actividades de protesta y el contacto con las autoridades». es.wikipedia.org

📌 Esa explicación, por ejemplo, adiciona unan idea útil. Ese ser parte de la vida pública se refiere a quienes no tienen un papel directo de trabajo político, como los gobernantes. Se trata, entonces, del ciudadano común.

«La participación política es cualquier acción realizada por un individuo o grupo con la finalidad de incidir en una medida u otra en los asuntos públicos. La participación puede ser individual o colectiva, espontánea o planeada, y puede darse a través de medios convencionales y/o no convencionales» farodemocrático.juridicas.unam.mx

En esta otra exposición, llama la atención que se haga referencia a «cualquier acción» que persiga influir en la vida pública. Como dice la misma fuente, «La principal dificultad al estudiar la participación política es la diversidad de conductas que pueden encuadrarse en esta categoría y la distinta naturaleza de las mismas».

Modalidades de participación política

El centro de la naturaleza del concepto está en las modalidades o formas que ella pueda tomar y hay muchas y muy variadas.

Violentas

Quizá sea esta la primera forma que venga a la mente. Consiste en actos que persiguen influir en la vida política pero que lo hacen de modos que violan el estado de derecho. Los ejemplos obvios son los actos terroristas, pero también deben incluirse las protestas que usan violencia.



Electorales y de voto

Este tipo de participación en la vida política es la clásica, es decir, es la proporción de personas que votan durante una elección cualquiera. Pero tiene diferentes niveles de profundidad.

Puede ir desde la superficialidad de quien simplemente vota sin mayor análisis ni conocimiento hasta la mayor hondura de quien se ha preocupado por seguir las campañas y valuar las propuestas de los candidatos.



Partidistas

Estas formas son las de pertenencia a un partido político y la intervención en las campañas electorales por parte de ciudadanos comunes voluntarios. Incluye a los «fans» de los candidatos quienes hacen labor de proselitismo formal o no.



De interés en política

Con esto se divide a los ciudadanos en dos grupos simples. Uno es el de quienes muestran interés en los asuntos públicos, están informados y tienen opiniones, razonables o no. Del otro lado, están quienes se declaran «apolíticos», no tienen opiniones y su nivel de conocimiento es nulo.

Organizacionales

Formales o informales, se trata de organizaciones que tienen propósitos de influir en los asuntos públicos, con agendas claras y de tipo activista. Un ejemplo claro es el de las ONGs.



Las otras organizaciones de personas, y sin propósitos académicos, no deben descartarse. Con espacios de reunión en los que sus miembros tiene ocasión de discutir asuntos públicos y desarrollar iniciativas de acción.

Académicas

Este terreno es el de la creación y difusión de ideas y textos que influyen en los asuntos públicos, donde se crean y difunden para influir más tarde en la política.

Es una modalidad de influencia que puede entenderse en las enseñanzas ideológicas de profesores en sus alumnos y, más tarde, la conducta de esos alumnos cuando se convierten en gobernantes. O, también, en la difusión de ideas doctrinales en publicaciones, editorialistas y reporteros.

Tipos de ciudadanos por participación política

Es posible usar este concepto para lograr clasificaciones de ciudadanos según su actitud política.

Por participación

Esta es una clasificación que puede ir desde el extremo de la apatía y el desinterés hasta la pasión y el compromiso, llegando incluso al extremo de la provocación.



Por actitud

Otra clasificación posible que en un extremo tiene a los desligados intencionalmente de los asuntos públicos y en el otro a los activistas siempre envueltos en asuntos públicos.

Entre esas dos posiciones podrán encontrarse actitudes pasivas, conformistas, o reformistas de intensidad.



La distribución

Como en otros casos, seguramente la participación política está distribuida con sesgo del tipo: 80% de ella es realizada por el 20% de la población. Es decir, es una imposibilidad que el total de ella sea producto de un idéntico interés en todos.

Una consideración que invita a la pregunta de si es acaso ideal que todos tengan una participación total en los asuntos públicos. No todos tiene el tiempo necesario para eso, porque después de todo es necesario dedicar tiempo y esfuerzo al sostenimiento propio. La participación política es una de las posibilidades del tiempo libre de la mayoría.

También, invita a otra consideración. ¿Es participación política la realizada por grupos y personas a las que ella les proporciona un ingreso directo? Por ejemplo, quienes participan en una marcha o protesta a cambio de dinero o dádivas de quien la organiza. Claramente no lo es porque no es una iniciativa propia.

Conclusión

Ha sido examinado el concepto de la participación política, su naturaleza y las sutilezas de su esencia en dos dimensiones.

Primariamente, ella debe ser comprendida como un fenómeno deseable para la defensa de la libertad y el estado de derecho. Se trata de un contrapeso y un freno a la erección de autoridades demasiado poderosas y que, por eso, cometan abusos de autoridad.

Esta defensa de la libertad es responsabilidad individual de los ciudadanos.



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[Actualización última: 2021-09]