Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Falacia de la Caricatura
Leonardo Girondella Mora
6 septiembre 2010
Sección: FALSEDADES, Sección: Asuntos
Catalogado en: ,


Quiero hacer siquiera un apunte rápido de una forma de argumentar que está equivocada —una variante de la falacia ad hominem, que consiste en lanzar calificativos odiosos al opositor y con ello creer que se ha ganado la discusión.

Esta es una variante de esa falacia y la he titulado de la caricatura —la que puede ser ejemplificada con un caso específico: supóngase que una persona partidaria de ideas socialistas enfrenta a su opositor, otra persona pero que sostiene ideas liberales. Puede ser igualmente la situación contraria, la de alguien liberal criticando a un socialista.

El truco consiste en tomar extremos simples, caricaturizados y asociarlos con el enemigo —por ejemplo, llamarle “fascista, nazi, homófobo, partidario de la superioridad racial”. Por supuesto, puede haber más adjetivos, pero esos ilustran el caso. Lo que ha sucedido es claro: se ha tomado un caso extremo y se ha aplicado a una persona sin justificación.

Es obvio que sí pueden existir el caso de alguien “fascista, nazi, homófobo, partidario de la superioridad racial” o varios de ellos, pero eso no significa que los calificativos puedan aplicarse libremente a todos y substituir el uso de una argumentación razonada.

Puede ser que uno de los más claros ejemplos de esto sea uno tratado varias veces en el pasado en diversos medios. Supóngase la opinión de una persona que se opone a las políticas de salud de B. Obama y que conversa con otra persona que sí está de acuerdo con ellas.

Esta última persona puede argumentar afirmando que “si no estás de acuerdo con las políticas de Obama, eso quieres decir que te opones a que un negro ocupe la presidencia de los EEUU y eres un racista neo-nazi que quiere que la raza blanca gobierne al mundo”. Desde luego, existen personas que así piensan y se oponen a Obama.

Pero no todos los que se oponen a Obama son así y allí está la falacia —se toma a un caso extremo que coincide con la opinión de otro, y a este otro se le aplican todos los rasgos de caso extremo. Es lógico que un racista se oponga a Obama, pero no todos los que se oponen a Obama son racistas.

Otro caso: una persona de creencias liberales está en desacuerdo con otra persona de creencias socialistas —el liberal puede acusar al otro de “ser un partidario de como en la URSS se enviaba a manicomios a los disidentes o a los gulags hasta que mueran”. Sí, habrá socialistas que eso quieran, pero no todos. Oponerse al liberalismo no significa necesariamente querer matar a los opositores.

El efecto neto de esta falacia de la caricatura del contrario es hacer de lado la posibilidad de argumentar sobre los desacuerdos —todo se ha reducido a encontrar un caso de caricatura y aplicarlo a la persona opositora.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



2 Comentarios en “La Falacia de la Caricatura”
  1. La Caricatura Criticable | Contrapeso
  2. De la falacia de caricaturización 1 « zetetic1500




esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras