Moral y Ética, sus diferencias. Las dos palabras se usan con frecuencia y, demasiadas veces, con poca precisión. Un examen de sus diferencias.

Moral y Ética: sus diferencias

En ocasiones se les diferencia mucho, dando a cada una un significado muy distinto —en otras se les trata como sinónimos de igual significado.

En lo que sigue examino diferencias y similitudes entre esas dos palabras.

Como dije, en muchas partes se les trata como iguales, como términos que significan lo mismo. Como palabras que pueden ser intercambiadas sin perder exactitud en lo que se dice.

Pero en otras ocasiones, se intenta darles un significado distinto, lo que las diferenciaría mucho. Esto es parte de las guerras culturales.

Moral y Ética misma esencia

Las dos palabras contienen en realidad una misma esencia, que es la de significar cosas que deben ser en oposición a cosas que son. Eso que simplemente se entiende como descriptivo.

Por ejemplo, el asesinato de una persona en un periódico. El reportaje describe los hechos.

En cambio, la moral y la ética son prescriptivas, es decir, establecen lo que debe ser. Lo que en el caso del asesinato prescribirían como reprobable porque lo que debe ser es el respeto a la vida humana.

Moral y Ética: sus diferencias

Quienes sí diferencian entre ética y moral señalan rasgos de diversa naturaleza. Una de las distinciones que son más frecuentes es la siguiente.

Origen distinto

Dicen que la moral es distinta de la ética por el origen que tienen. Afirman que la moral se deriva de creencias religiosas, de textos sagrados en cada religión, como la Biblia, el Corán y otros más. A veces se habla de moralismo refiriéndose a esto.

Dicen que en cambio, la ética se origina sólo en la razón, el poder de raciocinio que los humanos usan para concluir qué debe ser y qué no debe ser.

«La diferencia entre ética y moral es que la moral se refiere al conjunto de normas y principios que se basan en la cultura y las costumbres de determinado grupo social. Por otro lado, la ética es el estudio y reflexión sobre la moral, lo que permite que un individuo pueda discernir entre lo que está bien y lo que está mal». diferenciador.com

No es una mala distinción la que las distingue por su origen, pero que enfrenta una situación peculiar. La coincidencia de ideas sobre lo bueno y lo malo en ambas, moral y ética.

Aún más, existen preceptos religiosos que contienen un fuerte componente racional, no sólo dogmático.

¿Producto cultural?

Existen otros que hacen una distinción aún mayor y más profunda entre moral y ética.

Según ellos, la moral es un producto cultural y nada más que eso, estando formada por una serie de mandatos que rigen el deber ser de formas de vestir, de comer, de saludar, de servicios religiosos, de construir. Y en general todas las costumbres de una comunidad, como la estructura familiar y el criar a los hijos.

En cambio, dicen también, la ética es algo que va más allá de las culturas y que es universal. Una serie de ideas sobre lo que debe ser y lo que no debe ser que tiene aplicación en todas partes, como por ejemplo, el deber ser de la justicia, o la honestidad.

«La Moral tiene una base social, es un conjunto de normas establecidas en el seno de una sociedad y como tal, ejerce una influencia muy poderosa en la conducta de cada uno de sus integrantes. En cambio la Ética surge como tal en la interioridad de una persona, como resultado de su propia reflexión y su propia elección». campusdigital.com

Esta distinción cultural es un tanto artificial porque la moral también tiene principios que son universales, como el valor de la persona humana. De lo que deriva mandatos como el no robar, no matar, no mentir y que no son sólo privilegio de la ética.

Además, las costumbres y hábitos de una comunidad son en muchos casos irrelevantes para la moral.

Como en el caso de vestimentas regionales, platillos, forma de saludar que no tienen un impacto moral en el sentido de deber ser. Cuando mucho están influidas indirectamente por creencias morales o interpretaciones locales de sus principios.

Lo mejor es ignorar esta distinción, dejando que las descripciones de costumbres culturales sea el terreno del estudio de la antropología y que las describa. Y asignando el terreno de lo que debe ser a la moral y a la ética.

Fronteras borrosas

Hay otra postura realmente extrema que se caracteriza por hacer borrosos los límites entre lo que es y lo que debe ser. Para ilustrarla acudo a ejemplos reales.

¿La discusión sobre la homosexualidad pertenece al terreno moral o ético? En terrenos psiquiátricos se ha alegado que la homosexualidad no es una enfermedad y que por eso no presenta problemas morales ni éticos.

La psiquiatría trata enfermedades, las describe, no entra a terrenos de lo que debe o no ser. S mentalmente es o no una enfermedad, eso no anula las controversias morales y éticas.

Igualmente, la defensa del aborto usa el argumento de que aún considerándolo contrario a la moral y la ética, se realizarían abortos —lo que no anula la discusión moral y ética.

La proliferación de robos y asesinatos no es argumento para anular la idea de que no deben suceder.

Esta postura con frecuencia cae en el extremo de pensar que el origen de la moral está en la ley. Es decir, que es la ley la que tiene la última palabra sobre lo que es bueno y lo que es malo. Es falso, los mandatos morales y éticos son el origen de la ley, no al revés.

En resumen

Lo que he querido hacer es aclarar ideas sobre las diferencias entre ética y moral —exponiendo diversas opiniones sobre el tema.

En mi opinión, las distinciones que encuentro entre ellas son demasiado artificiales, poco reconocidas en las discusiones y, por eso, origen de confusiones sin sentido

Prefiero la idea de que la moral y la ética hablan de lo mismo, de lo que debe ser y que tienen un origen superior a la de las leyes.

[La columna fue revisada en 2019-07]