Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Cosas Urgentes, Cosas Importantes
Eduardo García Gaspar
30 abril 2013
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Conozco muchas personas que siempre están muy ocupadas.

Yo mismo estoy muy ocupado casi siempre. Seguramente, usted también.

Eso es bueno, pues significa que estamos haciendo cosas y que esas cosas, si están bien pensadas, van a tener buenas consecuencias.

Pero aquí hay dos problemas que pueden estar ocultos entre todas esas ocupaciones.

El primer problema es el tipo de cosas que tanta ocupación producen. El segundo problema es la pérdida del tiempo libre. Voy a tratar de explicarme.

Primero, el tipo de cosas que nos mantienen muy ocupados deben ser analizadas. ¿Son cosas importantes, urgentes, esenciales, superficiales?

Lo que cada quien tiene que hacer, por lógica, es ocuparse en lo importante. Y, si acaso eso es que es importante es también urgente, con mucha más razón debemos ocuparnos de ello. Dicho de otra manera, hay que conocer la importancia y la urgencia, que son dos cosas distintas, de lo que hacemos.

Puede haber una persona muy ocupada, pero haciendo cosas poco importantes. Puede haber otra persona muy ocupada, pero haciendo cosas nada urgentes.

Si nos vamos a ocupar en algo, que sea en cosas importantes y cosas urgentes. Dejemos para después lo que es poco importante y lo que no es urgente. Entonces, sale otro problema, ¿cómo saber si algo es importante o urgente?

La respuesta está en las consecuencias que se tienen. Por ejemplo, es muy importante, para mí, presentarle a mi jefe en la oficina un buen reporte el día y la hora que me lo solicitó.

Pero si en ese momento me avisan que un familiar tuvo un accidente serio, dejo lo que sea que estoy y me voy a verlo.

Lo mismo sucede con las cosas urgentes. Si veo que está empezando un incendio en la casa, dejo lo que estoy haciendo y voy a apagarlo, aunque en ese momento me encontrara escribiendo un artículo. Las consecuencias de descuidar el incendio cinco minutos son mayores que las consecuencias de no publicar mañana la columna.

Segundo, creo que existe un problema serio en la gente que siempre está muy ocupada. Ese problema es el del tiempo libre. Quien siempre está haciendo cosas, presionado de tiempo y en continua acción, pierde las ventajas del tiempo libre.

La más obvia de esa ventajas es el descanso. Tenemos que descansar, pues de lo contrario no gozaremos de toda nuestra capacidad.

Pero hay ventajas mayores. El tiempo libre nos permite salirnos del peligro real de estar siempre ocupados en cosas urgentes que distraen la atención de las cosas importantes.

Cuando lo urgente nos domina, la importancia se nos olvida y acabamos haciendo eso que no es esencial. Este es un peligro real y se cura teniendo tiempos libres en los que podamos pensar y distraernos sin presiones.

Muchas de las ideas de estas columnas y de otros escritos vienen de momentos en los que estaba ocioso, o haciendo otras cosas de mera distracción. La idea de AMA-YI la tuve un día que había pasado varias horas leyendo una novela.

Creo que tenemos los humanos el deber de hacer cosas, lo que significa que debemos ocuparnos. ¿En qué nos ocupamos?

Primero, en lo que es al mismo tiempo importante y urgente. Después en lo que es importante. Y si no hacemos lo que no es ni importante, ni urgente, nada grave nos va a pasar.

La cuestión obvia, por tanto, es usar la inteligencia. Sólo hay una manera de distinguir lo importante de lo que no lo es, y lo urgente de lo que no lo es. Esa manera es pensar en las consecuencias.

Apagar un incendio de inmediato es urgente por sus consecuencias siguientes: las llamas se propagan rápido, que es lo que lo hace urgente; y los daños pueden ser enormes, que es lo que lo hace importante.

Estudiar para los exámenes del mes siguiente es importante, pero no es urgente si tengo cuarenta días para hacerlo. Hoy puedo ir al cine hoy sin graves preocupaciones, siempre que sepa que la urgencia estará creciendo con cada día que pase.

Mi consejo: ocuparse sólo de lo que es urgente, hace olvidar a lo importante; hacer cada día de la vida algo importante y se verá que al cabo del tiempo tendrán consecuencias muy buenas.

Y lo más importante que puede hacerse, en mi opinión, son cosas que tienen que ver con la salvación del alma. Cada pequeña obra de caridad, cada favor a cada persona, por poco importante que pueda parecer al principio, acumula las razones de la salvación.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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