Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Una Farmacia, Dos Mundos
Eduardo García Gaspar
18 agosto 2014
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Todo comienza con un titular. Un periódico encabezó la noticia, “Cuestionan venta de androjoalcohol en farmacias, ante alza en adicción”. Otro de los muchos casos de miopía política.

Se dijo allí que “líderes sociales, legisladores y autoridades de gobierno” afirmaron que debe ejercerse un control mayor de la venta de ciertos productos.

La causa: una decisión de empresa. Una cadena de farmacias, en Monterrey, decidió añadir a su línea de productos “la venta de cerveza y licores”.

La protesta es clara. “Farmacias Guadalajara no debería vender bebidas embriagantes debido a que su nombre o giro inicial corresponde a la salud”, afirmó uno de los consultados por el periódico. “No es sano” que se mezcle la venta de medicamentos con la venta de licores.

Eso piensan los expertos consultados. La motivación de su opinión es el evitar fomentar adicciones,como el alcoholismo, porque ellas elevan el gasto público de salud. En fin, un caso más de este tipo, el de la afición prohibicionista de los gobiernos.

El caso bien vale una segunda opinión para ver su fondo. Y ese fondo es un gobierno con una mentalidad curiosa, la de creerse salvador de la humanidad por medio de prohibiciones.

Más o menos igual a la medida de poner impuestos adicionales a los refrescos y fritos y dulces. O a la prohibición de cigarros vendidos en farmacias. O al forzarlas a vender condones y anticonceptivos.

En una situación racional y lógica, las empresas deciden sus giros de negocio. En este caso, la empresa decidió dedicarse a la venta de medicinas y otros productos que la colocan como un pequeño supermercado con énfasis en medicinas. Y, parte de esa decisión, ha sido vender cerveza y licores.

En ese mundo normal, la empresa tiene libertad de hacer eso. Allá ella y sus decisiones de negocio. Puede que sea exitosa, puede que no. Y lo será si atiende necesidades del consumidor. Déjala libre a ella y a la gente; que ellos decidan lo que quieren.

Pero en el mundo alterado por los gobiernos convertidos en trabajadores y agentes sociales, las personas son tontas y tomas decisiones tontas. Por eso hay que prohibirles y ordenarles. No vendas alcohol aquí, tampoco cerveza. No bebas refrescos, ni comas papas fritas. No consumas drogas.

Con esa manera de pensar, los gobiernos van en busca de problemas proponiendo remedios descabellados que siempre toman la forma de añadir más poder a la autoridad. Como el de prohibir que ciertas empresas vendas ciertos productos.

Se justifican a sí mismos con las más loables intenciones. Desea evitar el alcoholismo y la conducción de autos en estado de ebriedad. Su solución, en parte, evitar que una empresa venda licor, como si eso evitara realmente el problema.

Según esta mentalidad, la gente dirá que “ya que no puedo comprar la cerveza en la farmacia, entonces beberé agua de naranja”.

El asunto puede entenderse mejor como el contraste entre dos mundos.

El mundo de la libertad, en el que se presupone que la gente piensa y decide y acepta la responsabilidad de sus acciones. Y el mundo distorsionado del intervencionismo, donde se piensa que la gente no piensa ni es responsable, por lo que el gobierno de iluminados debe decidir por ella.

Y es curioso que el periódico no distinga entre esos mundos. A juzgar por el reportaje, El Horizonte da énfasis a la idea del control gubernamental por causas de salud pública. Curiosa posición que abre la puerta a la posibilidad del control gubernamental de noticias económicas, esas que pueden causar estrés a la gente y elevar el costo de la salud pública.

El periódico defendería su libertad de expresión para reportar lo que crea que debe reportarse. ¿Por qué entonces no respeta la libertad de otros para vender lo que ellos creen que deben vender?

Post Scriptum

Debo mencionar un fenómeno fascinante en estos casos, el de los expertos a los que se acude para obtener opiniones.

En este caso, la crítica a la venta de licores en esas farmacias fue reprobada por

“líderes sociales, legisladores y autoridades de gobierno…El presidente de No A Conducir Ebrio (Nace), Ricardo Cantú Jauckens… el diputado federal, Martín López, integrante de la Comisión de Hacienda y Crédito Público… el coordinador de regidores del PRI del municipio de Monterrey, Eugenio Montiel Amoroso”.

Todos ellos con un sesgo de opinión muy claro. ¿No valdría también la pena el preguntar a otros con otras opiniones distintas?

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Una Farmacia, Dos Mundos”
  1. Jesús Dijo:

    Interesante esta última propuesta sobre la consulta de otras opiniones, entre esas diversas opiniones me gustaría conocer las de países más desarrollados, lo que aquí se manifiesta como acción de protección social creo que no existe en otros países.Hace un buen tiempo ya estuve en España por cuestiones de trabajo, y me sorprendió que en la cafetería de una universidad también vendieran cerveza y licor.Creo sinceramente que esos programas de “ayuda” social deberían de tener otro tipo de seguimiento o de apoyo educativo.





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