Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Estupidización Del Humano
Eduardo García Gaspar
30 abril 2015
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: , ,


Son como opuestos. Cosas que se oponen una a otra, que van en sentidos contrarios. androjo

Es eso de la razón y la emoción. Del raciocinio y el sentimiento.

Algo que merece verse un poco más de cerca y, si es posible, con más intelecto que sensaciones.

Un buen punto de arranque es una frase de C. S. Lewis (1899-1963):

“El corazón nunca ocupa el lugar de la cabeza: pero él puede y debe obedecerla”.

No hay duda: la razón debe dominar a la emoción, la cabeza al corazón. Pero eso no significa que los sentimientos deban ser ignorados como malos. Lejos de eso, los sentimientos son parte de nuestra naturaleza, algo que los hace temibles y admirables al mismo tiempo.

Regresemos a Lewis, con otra cita:

“Sin la ayuda de emociones entrenadas, el intelecto está indefenso ante el organismo animal”.

Surge una idea básica, la del dominio sobre las emociones. Debe entenderse como la capacidad de manejar a las pasiones, a los instintos, a los sentimientos.

Es la cabeza la responsable de domarlas y llevarlas por buen camino. Quizá algo comparable con la doma de un caballo, que salvaje no nos lleva a nada pero que domado llevará al lugar deseado.

La diferencia la hemos visto todos en esos casos tan claros de personas tranquilas y de personas viscerales. En estas últimas vemos lo que sabemos que no debe ser. La imposibilidad de dominar eso que debe ser domado. Llámele pasiones, instintos, sentimientos, como quiera.

La imagen del visceral acarrea ideas de violencia, gritos, insultos, golpes y demás. Lo podemos ver muy bien en cosas cotidianas, como las noticias de actos terroristas y muchas de las marchas de protesta. Son situaciones en las que, sin duda, no existe el dominio sobre las emociones. La cabeza ha sido dejada de usar.

Pero el predominio de las pasiones sucede también en casos en los que el sentimentalismo aparece disfrazado de tranquilidad y reposo. Lo vemos en muchos actos de autoridad en los que son aprobadas medidas irracionales, sea en el gobierno o en una empresa.

Esos y otros casos muestran lo que sucede cuando se pone de lado a la razón. Y eso que sucede es dar rienda suelta a las pasiones y las emociones. Un caso muy concreto, cuando el condón sustituye a la razón, no habrá otro camino que tener una educación sexual que apruebe el libertinaje.

O bien, cuando alguno se queje de falta de valores como causa de corrupción, deberá poner atención en otra cosa, que es la falta de la capacidad para pensar. Se pide honestidad sin darse cuenta que sin el uso de la razón lo único que se hará en obedecer a los instintos, dando rienda suelta a la deshonestidad.

Mi punto es simple. Existe un síndrome que en nuestros tiempos parece estar haciendo de lado a la parte más humana que tenemos, nuestra razón. Es como una especie de rebajamiento humano que lleva a colocarnos en un plano inferior al que tenemos. Es la estupidización del ser humano.

Tome usted, por ejemplo, al relativismo. Su efecto es obvio. Nos dice que la razón sirve de nada, esa idea postmodernista tan nefasta. Si a nuestra naturaleza le quitamos la cabeza, todo lo que queda son emociones imposibles de dominar. Y la nueva moral que de allí sale tiene un mandamiento único: todo es válido si causa placer.

Un aspecto de esta situación postmoderna es digna de apuntar abiertamente. En la superficie, nuestros tiempos presumen de ser racionales, de tener a la razón como fuente única y central. Se vanaglorian de ser racionales cuando eso es precisamente lo que no son.

Lo único que han hecho es justificar a las pasiones y a los instintos dando explicaciones sesgadas e incompletas. Si usted es caritativo, por ejemplo, olvide su mérito, todo se debe a genes que buscan proteger a la especie y sobre los que usted no tiene dominio. Si alguien es promiscuo, eso es solo un rasgo producido por la evolución.

Eso es realmente curioso, el cómo creyendo que se usa la razón se anula la capacidad para pensar, quedando como único camino el tener humanos que son dominados por sus pasiones creyendo que eso es racional. Esta es la estupidización a la que me refiero.

Post Scriptum

Las citas están en Lewis, C. S. (2001). The Abolition of Man. HarperOne.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras