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Tiempos Seculares: Significado
Selección de ContraPeso.info
1 julio 2015
Sección: RELIGION, Sección: AmaYi
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La secularización o secularismo es un fenómeno propio de estos tiempos. Entender el fenómeno es de ayuda invaluable para todos.

Y eso es exactamente lo que hace Taylor en su libro, darnos una clasificación de tipos de secularización, especialmente de la que se vive ahora. Algo muy distinto a lo de otros tiempos.

El libro consultado para esta idea en el de Smith, James K. A. How (Not) to be Secular: Reading Charles Taylor (Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 2014), el que es una guía de las ideas de otro, el de Taylor, Charles, A Secular Age (The Belknap Press of Harvard University Press, 2007). Ver nota al final.

Lo que Taylor intenta es entender el significado de lo que vivimos, “tiempos seculares” (secular age). Más en concreto, la respuesta a la razón por la que en el siglo 16, por ejemplo, era prácticamente imposible no creer en la existencia de Dios, pero ahora, en el siglo 21, creer en Dios no solo es difícil, incluso es la opción primera.

Contestar la interrogante lleva al autor a entender “tiempos seculares”, una idea de lo que eso significa. Propone tres tipos de lo secular, que es lo que este resumen trata.

Una taxonomía que encuentra una idea prometedora: lo que hace diferente a la secularización de otros tiempos, comparado con la de estos días, está más en las cosas que se presuponen como dadas (default assumptions) que en las cosas en las que se cree.

Secularización 1. Cronológicamente, el significado de secular en otros tiempos, clásicos y medievales, describía a lo temporal de la existencia, a lo mundano y creaba una clasificación: lo mundano – lo sagrado.

El ejemplo que da el libro es el del sacerdote, considerado en el terreno de lo sagrado; y del otro lado, lo secular, como el panadero. Quizá esto pueda describirse con la idea de “seglar” aplicada a quien no tiene órdenes clericales, a lo que pertenece a lo material, al mundo.

Secularización 2. Tiempo después, en el comienzo del Renacimiento, las cosas comienzan a cambiar.

Ahora “secular” empieza a referirse a lo que es neutral con respecto a la religión; como una escuela pública laica en contraste con una escuela en la que se enseña religión. Secular tiene ahora el significado de independencia con respecto a la religión, una posición arreligiosa.

Aquí se encuentra la teoría de la secularización, la que sostiene que las creencias religiosas desaparecen paulatinamente con la modernización y el avance científico y tecnológico. Está también, la secularización que propone deshacerse de la religión por medios políticos sustentados en la razón neutral.

Quizá esto pueda admitir el uso de la palabra “laicismo” en español, interpretada como separar a los asuntos religiosos de la vida pública, e incluso pudiendo llevar a una posición activa contraria a la religión.

Secularización 3. Este tipo de secularización es la aportación central de Taylor, algo distinto a lo anterior. Una situación en la que las creencias religiosas son una alternativa entre muchas otras; una alternativa que se discute y que es discutible. Creer en Dios es ahora una opción refutable, rebatible y defendible.

Es el movimiento de una situación en la que creer en Dios fue indiscutible a otra en la que creer en Dios es una elección posible entre varias. Más inclusive, una alternativa que no es frecuentemente la más fácil.

No se trata de creencias religiosas que van disipándose por causa de adelantos modernos, sino de cambios en las estructuras de la sociedad que colocan a las creencias religiosas como algo que puede ser puesto en tela de juicio.

Situada como una de varias opciones, la religión enfrenta un mercado de creencias compitiendo contra una alternativa que la eclipsa, el “humanismo exclusivo” (exclusive humanism), una alternativa nueva y radical, jamás disponible antes.

Un humanismo que no acepta «metas finales más allá del florecimiento humano, ni alianza alguna con nada más allá de ese florecimiento». Nada más allá de lo inmanente es tomado en cuenta; todo es interno al humano y nada es el resultado de cosas fuera de él.

Es una secularización en el que la creencia en Dios ha dejado de ser axiomática; puede ser examinada y puesta en duda y defendida.

Bajo estas condiciones, si existiera un movimiento de renacimiento religioso, este se daría bajo condiciones distintas, nuevas, de esta secularización 3. No es posible volver atrás y ese posible renacimiento religioso, si se da, sería «una respuesta al secularización, no un escape de ella».

Taylor, dice Smith, «no solo explica el no creer en tiempos seculares; también enfatiza que incluso el creer ha cambiado» en los momentos que vivimos ahora. Hay personas que hoy mismo creen en lo mismo que se creía hace siglos y, sin embargo, ha cambiado el cómo ellas creen.

A partir de allí, Taylor expande la idea a alturas monumentales, haciendo de su lectura algo en extremo recomendable y que se convierte en algo mucho más accesible en el libro de Smith.

La apariencia de la idea de Taylor puede no impresionar al principio, pero una vez asimilada lleva a consecuencias considerables.

Si lo que dice es cierto, todos esos que piensan nostálgicamente en un regreso a condiciones anteriores de creencias religiosas incuestionables, están contemplando una opción imposible.

Los tiempos cambiaron, las situaciones bajo las que se cree son distintas y no tanto las cosas en las que se cree. Es un cambio en las circunstancias de la probabilidad de creer o no en algo y que ha hecho de la alternativa de no creer la opción primera (default option).

Nota del Editor

La obra de Charles Taylor es un complejo tratado sobre el significado de los tiempos seculares que se viven hoy. De lectura es difícil y complicada, las casi 900 páginas fueron apreciadas lo suficiente como para que J. K. A. Smith hiciera lo que muchos valoramos ahora, un resumen/explicación de las ideas de Taylor, una guía mucho menos difícil y más breve.

Esta columna está íntimamente ligada con otra, Secularismo: Una Definición. Igualmente conviene ver ¿Qué es el Laicismo?.

En español, la palabra “secular” se refiere a siglo, a algo que se repite cada siglo, o que dura un siglo, o que lleva siglos. Además significa “seglar”, eso que pertenece al mundo material en oposición a lo espiritual.

“Secularismo” no existe en el DRAE y resulta por eso cuestionable usarla, siendo preferible “laicismo” que apunta a la idea de la separación entre iglesia y gobierno. Las cosas se complican al ver que “secularizar” describe al convertir en secular a lo que antes era eclesiástico, como a un sacerdote devuelto al estado laical.

Sin embargo, me imagino que por influencia del inglés, “secularismo” y sus derivados se usan con libertad y sin problemas de claridad; como por ejemplo en Secularismo / Secularización. Palabra que da numerosos resultados de búsqueda en internet.

En fin, seguramente se está en un caso en el que las palabras existentes no describen fielmente este fenómeno, el “secularismo”. Aunque bien podría usarse “secularización”, que es lo que se ha hecho aquí.

Mi comentario sobre el libro de Taylor.

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La colección completa de resúmenes de AmaYi en tres partes, puede encontrarse aquí:

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