Intención de corregir 

Hacer algo indebido y luego darse cuenta de que lo es, para tratar de evitarlo en el futuro. Cometer un acto reprobable y a continuación tener conciencia de eso, con la intención de ya no hacerlo.

Es una idea fascinante y curiosa, en la que pensé después de leer esto:

«En medio de esta esclavitud universal, solamente una civilización rechazó la esclavitud humana: la cristiandad. ¡Y lo hizo dos veces!» Stark, Rodney. Bearing False Witness: Debunking Centuries of Anti-Catholic History (pp. 73-74). Templeton Press. Mi traducción.

Tomemos el caso en su sentido más abstracto y rompámoslo en sus elementos.

1. Una conducta cualquiera, la que usted quiera. Puede ser la esclavitud, como en la cita, o el consumo de drogas, o genocidios, acciones que uno o más hacen. Pueden ser fraudes, robos, asesinatos, abusos de poder. Los ejemplos son muchos y usted puede pensar en otros.

2. La evaluación moral o ética de esos actos, es decir, la existencia de ideas que permiten calificar a algunas conductas como reprobables y malas. Este es el elemento central, la presencia de criterios que derivan en reglas que hacen posible emitir un juicio con respecto a una conducta específica.

3. El darse cuenta de la existencia de una acción indebida, es decir, el cobrar conciencia de que se ha cometido un acto reprobable según las reglas que se han aceptado.

4. La intención correctiva que es el propósito de enmendar y que puede incluir (1) reparar el daño y (2) la intención de no repetir la acción reprobable. No hay aquí garantía de que jamás posteriormente se repetirá la acción, pero sí la sincera intención de no hacerlo.

Y si llegara a repetirse ese acto, entraría de nuevo en juego el mecanismo de darse cuenta y reforzar la intención de no repetir.

Lo que vale una segunda opinión es el énfasis en el punto 2, la disponibilidad de ideas que sirvan de fundamento para razonar normas morales que se usen como instrumentos que sirvan para calificar la moralidad de las acciones humanas.

Así, habría actos calificados como buenos y deseables o como malos e indeseables; más, por supuesto, actos evaluados como indeterminados, sin relevancia moral.

¿Qué sucedería si no existieran esas normas morales? Primero, ningún acto sería bueno ni malo ni irrelevante. Segundo, no entraría en juego el mecanismo de corrección. El resultado sería un escenario general en el que todo se permite y no existe un método de corrección para minimizar al menos las acciones indebidas. Algo sumamente indeseable.

Vuelvo a la cita. Digamos que existe la esclavitud pero que no existe la norma moral que permita emitir un juicio sobre ella. Simplemente existe y no se dispone de un instrumento que la evite. Con ese mecanismo moral de corrección podría tenerse de nuevo su reprobación en caso de volver a instalarse la esclavitud.

En fin, lo que he tratado de hacer es resaltar una idea, la de que el mundo nuestro sería terrible en caso de no tener esas ideas que nos ayudan a crear normas morales. Y esas ideas que tanto nos ayudan son precisamente las que el relativismo moral afirma que no existen.

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