Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Esas Preguntitas
Eduardo García Gaspar
6 octubre 2003
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Como profesor, ocasionalmente me encuentro con comentarios de alumnos que me dejan con la boca abierta, sin saber cómo explicar la realidad de manera que sea comprensible.

Un ejemplo de esto, proveniente de dos alumnos que en semestres diferentes, me hicieron la misma pregunta. Se lo cuento porque es, en serio, sugestivo.

Una de las partes de un curso que doy examina la época mexicana del proteccionismo. Usted lo recuerda si tiene unos cuarenta años o más. Eran los tiempos de las fronteras cerradas y el abundante contrabando. Del rechazo a la inversión extranjera y de la sustitución de importaciones.

La responsabilidad del gobierno era muy alta, pues los déficits fiscales eran evitados. Los primeros años de esa época fueron buenos, pero el sistema no podía aguantar indefinidamente.

Vimos a toro pasado los defectos y graves consecuencias de esa política de aislamiento y mal entendida soberanía.

Son tan poderosos los argumentos en contra del cierre de fronteras que esos dos alumnos con muy buen sentido común preguntaron ambos la razón por la que se había aplicado una política económica que era mala y que se sabía que era mala.

Le repito, fueron dos alumnos distintos en semestres diferentes los que hicieron ese comentario devastador.

Sabemos que algo es incorrecto, que todo apunta a que es un error y sin embargo, se hace.

¿Cómo contestar eso a un alumno que inicia su vida y entra en contacto con la realidad? ¿Cómo explicar que se cometen esos errores tan graves?

Digo graves porque no se puede alegar ignorancia por parte del que toma esas decisiones equivocadas, ya que en ese tiempo y desde mucho antes existía evidencia de que cerrar fronteras y aislarse del mundo estaba equivocado.

La cosa empeora porque incluso ahora se cometen esos mismos errores, con las absurdas medidas de Bush para proteger el acero americano y los subsidios a la agricultura de ese país, por no mencionar eso mismo de los europeos, los coreanos y los japoneses.

La ingenuidad del estudiante es en realidad sentido común del más puro. Intentaré contestar esa pregunta de mis estudiantes.

Primero, hay que reconocer que los humanos somos imperfectos y que nos equivocamos. De allí que se explique al menos parte esa transparente incapacidad de los gobernantes, quienes son humanos también a pesar de que ellos se sientan demasiadas veces superiores al resto.

Segundo, hay que reconocer terquedad, esa insistencia en hacer de lado al sentido común y creer que la realidad no existe, que lo que uno piensa es lo que va a suceder.

Somos imperfectos y somos tercos. Igualmente, somos egoístas y buscamos nuestro bienestar a veces sin importar las consecuencias. Por eso los agricultores de aquí y de allá se pegan a las ubres presupuestales, porque nos les gusta competir con otros.

Así, ponen presión a las autoridades, usando argumentos falsos, para lograr que se les otorguen favores a pesar de que así se dañan a los demás. Igualmente, somos ignorantes.

Las bondades del libre comercio han sido manifestadas sistemáticamente desde hace más de dos siglos en muchos libros y análisis, incluso antes.

Pero no sabemos eso, no lo hemos leído y creemos que no existe ese conocimiento. Sucumbimos a las presiones del corto plazo, con remedios que solucionan a la corta pero causan problemas a la larga.

El más obvio ejemplo mexicano fue la locura populista de Echeverría y la irresponsabilidad absoluta de López Portillo, por cuyas mentes jamás debió haber pasado la idea de las consecuencias de largo plazo de sus tonterías.

En fin, que la respuesta a esos alumnos resulta al final de cuentas una simple: los humanos somos imperfectos y por eso hacemos lo que no se debe incluso sabiéndolo. ¿Desilusionante para un alumno? Sí, definitivamente, pero realista y conveniente.

Así se le prepara para enfrentar el mundo de todos los días, lleno de imperfecciones humanas, de errores y de estupidez.

Pero si uno pone atención, el panorama no es tan negativo, pues a pesar de todos hemos avanzado, porque la verdad es que vivimos una época tal que la pobreza nos preocupa cuando en épocas anteriores la pobreza era vista como la norma y no como la excepción que indigna y merece acción.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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