Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Aprender Del Pasado
Selección de ContraPeso.info
1 agosto 2004
Sección: PROSPERIDAD, Sección: AmaYi
Catalogado en:


La inteligencia ha sido definida por algunos como la capacidad de aprender de las experiencias pasadas. Habiendo cometidos errores, esas fallas pueden ser vistas como inversiones futuras. Lo sucedido en América Latina a finales del siglo pasado presenta una oportunidad de aprendizaje.

Si se toma a la región de América Latina durante el siglo XX, seguramente se verá una etapa naciente en sus principios, otra etapa de crecimiento hacia la mitad del siglo y una época de caída hacia sus finales. Explicar qué es lo que le sucedió a la región en esa caída es una muy valiosa aportación futura. Quizá al menos pueda dar indicaciones, no sobre lo que se debe hacer, pero sí sobre eso que no debe hacerse.

Kennedy presenta en unas pocas páginas lo que él considera las razones de esa caída latinoamericana en los años ochenta. Su perspectiva regional tiene la desventaja de ser más generalista, pero la ventaja de tratar puntos de mayor fondo.

La idea resumida en esta carta es de Paul Kennedy, Preparing for the Twenty-first Century, Vintage Books, 1993, pp 202-208. La obra de Kennedy está claramente orientada al futuro, pero lo que en este resumen se destaca es su análisis del pasado de la región latinoamericana.

Dentro del esquema de su libro, claramente orientado a resaltar tendencias futuras, hay un apartado que trata sobre América Latina y que menciona causas de la situación de esta parte del mundo.

La exposición comienza con una aseveración: el futuro de América Latina se veía bien hace varias décadas, después del boom posterior a la década de los años cincuenta.

Desde 1945 hasta los setenta, la actividad económica avanzó de manera importante en la región.

El producto interno per cápita se elevó 2.8% durante los años sesenta y 3.4% durante la década siguiente.

Sin embargo, a partir de los ochenta ese crecimiento fue incluso negativo. Las razones de este retroceso es lo que ocupa el resto de las páginas vistas aquí y están fuertemente contrastadas con lo realizado en los países asiáticos.

La primera razón mencionada por el autor está referida a una política económica orientada hacia el interior de los países. Los gobiernos de los países latinoamericanos no fomentaron una política de exportación que considerara como objetivos a los mercados externos. Hicieron lo contrario.

Muchos gobiernos optaron por una política de sustitución de importaciones, lo que llevó a esas naciones a crear sus propias industrias de acero, cemento, automóviles y demás.

Esas industrias trabajaron bajo situaciones proteccionistas que las amparaban de la competencia externa por medio de impuestos a la importación, subsidios y tratamientos fiscales preferenciales.

Según Kennedy eso hizo que los productos fabricados internamente fueran menos atractivos fuera del país.

Peor aún, la política proteccionista pudo con relativa facilidad apoyar actividades de producción básica, por ejemplo de acero, pero no generó el establecimiento de industrias de mayor tecnología, como la farmacéutica  o la de computación.

Y esto condujo a la situación actual, en la que esos países dependen de exportaciones de materias primas e importaciones de bienes terminados.

Otra razón de la caída de los países de América Latina fue el manejo financiero de sus gobiernos. Ellos adoptaron políticas de desarrollo con políticas financieras laxas, sin disciplina, que dependían mucho de los préstamos exteriores.

El alto gasto gubernamental fue visto como generador de desarrollo y los gobiernos hicieron grandes inversiones en infraestructura, empresas de propiedad estatal, burocracias más grandes, ejércitos mayores, escuelas, cuyos costos fueron cubiertos con préstamos externos e impresión de dinero.

Esas acciones condujeron a una inflación acelerada por la indexación de sueldos y salarios. Los índices de inflación en la región fueron tan grandes que eran difíciles de entender y aún más de remediar.

Obviamente, el dinero en estas condiciones carece de sentido, al igual que la idea de elevar el ahorro para formar capital propio en el largo plazo.

Y, desde luego, un resultado adicional fue la colocación de la región comouna de las más fuertemente endeudadas del mundo.

Esos préstamos no fueron  canalizados a inversiones productivas sino a pago de gasto corriente, o bien desaparecieron en fuga de capitales, lo que dejó a los países en una situación de default financiero y convertidos en exportadores de capital.

Las naciones quedaron con monedas sin valor debido a su inflación y sin fuentes de crédito.

Hay otras razones dice el autor.

Una de ellas son los nulos logros de los sistemas educativos de los países latinoamericanos. Y añade que eso no es producto de falta de establecimientos educativos ni de universidades. Hay muchas escuelas y universidades en la región.

El problema educativo es uno de descuido y de baja inversión en esas actividades, al igual que la otra área importante, la de salud pública. Los profesores están mal pagados y los edificios mal mantenidos.  Si hubiera recursos, posiblemente eso no hubiera sucedido.

Durante los años ochenta estas naciones recibieron presiones externas para reducir el gasto gubernamental, combatir la inflación y pagar sus deudas.

Estas acciones son más fáciles de decir que de hacer, pues muchos países de la región estaban en situaciones delicadas de deudas muy grandes, movimientos revolucionarios interiores, indexación de sueldos, corrupción y personal incapaz.

El movimiento de esos países a regímenes democráticos fue bien recibido en el mundo, pero no recibió apoyo con préstamos frescos ni con economías abiertas.

Las decisiones internas, dice Kennedy, son las más importantes y ellas colocan una gran responsabilidad en los gobernantes de estos países, sin dejar de considerar la gran influencia de los Estados Unidos en el área.

Es decir, las soluciones a los problemas creados en los años ochenta tienen alta dificultad de implantación práctica, que es lo coloca esa gran responsabilidad en los gobernantes posteriores.

En resumen, por tanto, el autor señala como causas de la caída latinoamericana a una política económica equivocada, la del proteccionismo.

A otra política económica errónea, la del gasto gubernamental excesivo, generadora de inflación, déficits y deuda externa.

Y al descuido  e indolencia en la atención a servicios educativos y de salud.

Las políticas económicas de los países asiáticos que han tenido un gran desarrollo fueron prácticamente las contrarias a las implantadas en América Latina.

La colección completa de resúmenes de AmaYi en tres partes, puede encontrarse aquí:

Ideas Económicas

Ideas Políticas

Ideas Culturales

La sección AmaYi de ContraPeso.info fue fundada en septiembre de 1995 y desde entonces publica un resumen mensual de grandes ideas encontradas en diferentes publicaciones.



2 Comentarios en “Aprender Del Pasado”
  1. 11 Clisés de Clase media | Contrapeso
  2. 11 Clichés de Clase Media




esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras