Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Son Falsas Impresiones
Eduardo García Gaspar
24 febrero 2004
Sección: FALSEDADES, SALUD, Sección: Una Segunda Opinión
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Muchas de nuestras impresiones son eso solamente, impresiones basadas en información incompleta y parcial.

Uno de los más claros ejemplos de esto que digo, es el del SIDA en África y la supuesta falta de colaboración de las empresas farmacéuticas para remediar ese mal.

Es muy probable que la impresión que tengamos sea la de estar de acuerdo con la imagen de esas empresas como egoístas sin remedio a quienes sólo importan las utilidades.

Déjeme echar por la borda esa impresión con la siguiente información de Alberto Mingardi, director del Istituto Alberto Leoni de Italia. Lo que sigue es un resumen de lo que hace poco escribió.

Toma él las declaraciones del padre Angelo D’Agostino como punto de arranque. Dice este hombre que la realidad del SIDA en África se debe a la “acción genocida” de los cárteles de medicinas que no quieren abaratar el precio de las medicinas a pesar de tener utilidades de 517 mil millones de dólares en 2002.

Y, para dejar las cosas claras. Mingardi aporta la siguiente información. Las ventas totales mundiales de medicinas, genéricas y de patente, fueron en 2002 de 451 mil millones de dólares, una cantidad menor que las supuestas utilidades mencionadas en la declaración de D’Agostino.

Pero hay más, pues África desafortunadamente no sólo tiene problemas con el SIDA sino con enfermedades que en otras partes ya no son problema; por ejemplo, cada año mueren de malaria un millón de africanos, lo que en otras latitudes no sucede ya que el costo de las medicinas para esa enfermedad tienen un costo menor a dos dólares.

Veamos ahora algunas acciones reales de las farmacéuticas. Ellas han donado a África unos 2 mil millones de dólares desde 1998. La empresa Boehringer Ingelheim dan sin costo Nevirapine para prevenir la transmisión a los hijos. Pfizer dona Diflucan para tratar trastornos del SIDA.

Dice Mingardi, “ los precios de descuento están típicamente por debajo de las mejores gangas en cualquier parte del mundo”.

Merck ofrece Stocrin a un precio sin utilidad, 30 por ciento por debajo del más barato genérico. Igualmente, esas empresas tienen programas de ayuda, por ejemplo, Merck/Gates tiene el programa de HIV más grande de África.

Pero además, deben considerarse los costos de desarrollo medicinas.

En 2001 esos costos totales fueron de 30 mil millones y una medicina tiene un costo promedio de desarrollo de 800 millones de dólares.

Para tener una opinión y no una impresión, también hay que tener en cuenta las acciones de los gobiernos. El autor menciona las siguientes. El gobierno de Sudáfrica redujo en dos terceras partes su programa contra el SIDA e impuso un IVA de 14 por ciento a las medicinas incluyendo las más necesitadas.

Ghana y Senegal tienen 10 por ciento de impuesto a la importación de medicinas, igual que Tanzania. Y, luego está algo más de fondo.

Sin el incentivo de utilidades no habría esas medicinas, un punto en el que Mingardi cita a Juan Pablo II quien afirma que la experiencia indica que el negar el derecho a la iniciativa económica en nombre de la igualdad puede destruir el espíritu de la creatividad humana. En fin, creo que he dejado clara mi idea usando el ejemplo de ese autor.

Las informaciones incompletas de muchos medios y las simplificaciones irreales de lo que desconocemos, suelen crear impresiones falsas que llegan al extremo de condenar sin razón y de culpar sin escuchar el otro lado de la historia.

En otras palabras, por falta de datos y por pereza mental, podemos caer en errores severos de entendimiento de la realidad. El ejemplo del SIDA en África es uno de esos casos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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