Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Educación y Libertad
Eduardo García Gaspar
27 mayo 2005
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
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Hay algo que me molesta en la educación actual y que no he podido tratar en esta columna por no haber encontrado una forma clara de explicarlo. Quizá ahora pueda.

Empiezo por aclarar la diferencia entre cantidad y calidad. En nuestros tiempos el número de personas que tienen educación escolar es muy elevado, pero por todas partes hay quejas de que esa educación es deficiente. Doy otra pieza de información: el énfasis de la educación está en la preparación para el trabajo y no tanto en la preparación para la vida.

Hemos hecho una distinción falsa entre trabajo y tiempo libre, haciendo que el tiempo libre sea igual a diversión y a el simple no hacer nada. De esta manera, las personas salen de la escuela pensando en el trabajo y que lo que tengan de tiempo libre debe dedicarse a la diversión, al juego y a la nada.

En otras palabras, la educación formal no está creando personas capaces de enfrentar a la libertad de la que gozamos cada vez más.

Hay más libertad y la proporción de tiempo libre es creciente, pero no estamos preparando personas capaces de entender y gozar de ese tiempo libre como seres humanos. Del trabajo y los quehaceres, por ejemplo, pasamos a la diversión de la televisión con programas tontos que en nada nos cultivan.

Otra forma de verlo es ésta: con el trabajo nos ennoblecemos, pero con nuestro tiempo libre solemos envilecernos. Trabajar y producir es bueno y positivo, pero las más populares actividades del tiempo libre no lo son tanto.

El tiempo libre es mucho más que ver futbol, conversar sobre chismes de artistas y ver reality shows. La educación formal no ha preparado, a muchos, para que el tiempo libre los ennoblezca también.

Es así que demasiadas personas, viviendo en una democracia, no leen los periódicos ni están al tanto de los sucesos políticos o económicos. Ni siquiera una pequeña parte de su tiempo libre es dedicada a prepararse para vivir en una sociedad democrática que, por diseño, necesita de votantes razonablemente informados y pensantes.

Algo ha fallado en la educación cuando ella ha creado personas que producen altos ratings para programas tontos al mismo tiempo que bajas ventas de libros. Cuento lo que me contaron.

Una persona va al cine, ve Troya, la versión de Hollywood, y en el momento que lanzan la flecha a Aquiles, el que está sentado junto dice “Fallaron, le pegaron en el pie y no se va a morir.” La idea de un Aquiles cojo que llega a una edad avanzada es pavorosa.

Quizá sean esos sistemas modernos de educación que hablan de lograr la auto-estima del estudiante como meta gloriosa. No lo sé, pero lo que es real es una buena cantidad de personas sin preparación para usar su tiempo libre con respeto a su humanidad.

Me parece razonable suponer que la educación escolar ha fallado en su sentido de crear curiosidad intelectual, de querer saber más, de desear entender y de saber crear hábitos de aprendizaje.

La culpa no es de esos alumnos mal preparados, sino de la generación anterior que puso de lado el amor por al aprendizaje, que obligó a memorizar, que forzó a leer libros difíciles destinados a mayores, que se olvidó de las grandes ideas y de los autores de todos los tiempos.

Mi punto en esta segunda opinión, o mejor dicho, mi preocupación, es tener sociedades con grandes montos de tiempos libres que son desaprovechados en actividades bobas que en nada cultivan la nobleza de la dignidad humana.

¿Somos acaso una especie que llega a su clímax de desarrollo con Big Brother o con El Código da Vinci? El asunto se complica con esta edad de la información abundante, donde la proporción de información relevante disminuye. Somos realmente una especie única, diferente al resto de las especies, muy diferente y no podemos satisfacernos con la mediocridad de un espíritu escasamente cultivado.

La educación, mucho me temo, ha sido un fracaso enorme al crear personas que creen que el tiempo libre está diseñado para ser desperdiciado en actividades que nos abaratan haciéndonos creer que pensar, reflexionar, leer y cultivarnos es irrelevante e inútil. Cuando más necesitábamos educación de calidad, menos la tenemos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “Educación y Libertad”
  1. Jaime Garcia Narro Dijo:

    Bravo.





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