Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Culpas Colectivas
Eduardo García Gaspar
13 marzo 2006
Sección: FALSEDADES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


No sólo hay contaminación ambiental, también la hay mental y causa más estragos. Una ilustración de esto es el caso de Diego Santoy Riveroll, un joven del que se reporta ha confesado haber asesinado a cuchilladas a un niño de 7 años y luego estrangulado a una de 3, para luego dar una cuchillada en el cuello a su novia y haber secuestrado varias horas a la criada de la casa de la joven.

Los sucesos acontecieron en Monterrey, México, y dieron origen a una serie de comentarios de varios tipos. Quiero poner atención en uno de los tipos de comentarios que surgieron, el de las culpas colectivas.

Esta categoría de lamentaciones tiene como común denominador el establecimiento de una responsabilidad masiva, muy bien ejemplificada en el comentario que dice que “es la sociedad la culpable de sucesos como ése”.

Son los comentarios que afirman cosas como las siguientes. “Son los profesores y maestros los culpables de una falta de orientación del joven… Somos todos nosotros los que fallamos en la educación que damos… Debemos considerarnos criminales todos lo que formamos una sociedad que ha caído tan bajo… El muchacho es un producto de la sociedad actual que difícilmente puede ser culpado…”

Son lamentaciones que todos hemos oído y tienen como común denominador esa idea de que el culpable de un delito es la sociedad y no el delincuente. Es la sociedad la que debe ser asignada con la responsabilidad de la realización de actos criminales. Y, desde luego, la idea es muy bienvenida… por parte del criminal, el que ahora puede decir que no fue él, que fue la sociedad la que le obligó a asesinar a dos niños, o a vender drogas, o a robar un banco, o a secuestrar personas.

Me recuerdo de la historia que un día me contó un amigo. Decía que en un muy pequeño poblado de México había habido un asesinato, por lo que el jefe de la policía habló con un sociólogo que por allí pasaba, creyendo que sus conocimientos le ayudarían a resolver el crimen. Después de hablar con el sociólogo terminó arrestando a Don Goyo, un inválido de 80 años que en 10 años nunca había salido de su casa.

Un periodista le preguntó qué le había hecho concluir que el asesino era un inválido de 80 años que estaba postrado en cama. El jefe de policía le respondió que el sociólogo le había dicho que el responsable era la sociedad, que por eso había decidido arrestar a todo el pueblo, pero que al único que había podido agarrar era a Don Goyo, porque el resto habían huido.

El tema bien vale una segunda opinión que trata sobre la existencia de ideas-basura que contaminan nuestra manera de pensar. Cuando las culpas de las acciones individuales se echan sobre los hombros de la colectividad, se destruye la noción misma de lo humano. Cuando la culpa es de todos, no es de nadie y, peor aún, el culpable tiene el precioso pretexto de quitarse de encima las consecuencias de sus actos.

Desde luego, los actos de Santoy no son míos en lo absoluto, ni de cantidad de personas que viven en la misma ciudad, ni de sus profesores, ni de sus vecinos. La culpa está en quien decide cometer un acto de ese tipo y hasta donde recuerdo, el joven Santoy nunca me consultó al respecto. Es decir, la idea de la culpabilidad social es falsa, físicamente falsa.

Pero la misma frase de “culpabilidad social” tiene su atractivo, pues vivimos en tiempos en los que todo lo que tiene el adjetivo social deja de pasar por el filtro de las neuronas y hace ver bien a quien la usa. ¿Quién podría rechazar las frases de justicia social, comunicación social, o similares? Tienen un atractivo inmediato, y no requiere pensar.

Y es por eso que se cuelan en la sociedad y son dadas como válidas sin que nada las justifique para volverse parte de la cultura-basura que contamina el clima intelectual y produce lo opuesto de lo que se pretende, más criminalidad y no menos… porque evita que el criminal sea castigado como debe, que es lo que produce un incentivo al criminal en potencia.

Santoy será juzgado, supongo que adecuadamente, por sus acciones personales, bajo el supuesto sano de que fue él el responsable de lo que él mismo realizó o no. La pena es que en todo esto habrá varios que piensen que él no es el culpable, a pesar de su confesión, que los culpables somos el resto. Contaminación intelectual.

POST SCRIPTUM

Desde luego, existen sociedades más propensas que otras a la existencia de acciones indebidas. Son ésas en las que predominan malas ideas, como el relativismo moral, las culpas colectivas y una mala aplicación de la ley.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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