Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Mantener Pobres a los Pobres
Eduardo García Gaspar
25 octubre 2007
Sección: ETICA, PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
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Acostumbrados a escuchar llamados a la caridad seguramente respondemos a ellos con beneplácito y algunas veces con acciones personales. Sabemos que hacer caridad es universalmente aceptado. ¿Como reaccionaríamos por tanto, cuando alguien dice “por el amor de Dios, paren de ayudar”?

Eso es lo que llama la atención de una nota de Spiegel en la que se cita esa misma frase y que salió de la boca de un economista africano, James Shikwati, de Kenia. Todo su punto es sostener que la ayuda produce más daño que alivio y que eso es precisamente lo que han hecho por cerca de medio siglo. Peor están las naciones que más ayuda han recibido. Hablar de esto abiertamente es, desde luego, políticamente incorrecto para la industria de la caridad.

Dos cosas hay en esa afirmación. La primera ha sido comentada muchas veces: el dinero de la ayuda va a manos de la burocracia nacional que siendo corrupta es así subsidiada y mantenida. La segunda: la limitación del espíritu empresarial de quien está bajo el dominio de esa burocracia. Dice el economista que si la ayuda se suspendiera, los únicos que lo notarían serían los gobernantes, quienes por eso exageran las cifras dramáticas.

Shikwati cita palabras de Jean Bedel Bokassa, el dictador de la República Central Africana: “El gobierno francés paga todo en este país. Les pedimos dinero a los franceses. Lo recibimos y después lo desperdiciamos”. Pero a eso agrega una idea enorme: los africanos mismos se ven como pordioseros y nadie piensa en la posibilidad de un empresario africano.

Mucho me temo que eso mismo sucede en otras partes. Vea usted los programas de ayuda a los pobres y en general ellos toman como cierta una premisa. Creen que los pobres son infantes incapaces a los que siempre debe ayudarse y, por consecuencia, quienes reciben la ayuda se ven a sí mismos como víctimas también incapaces de hacer nada. Dependerán por siempre de la ayuda que reciban y es así que la pobreza recibe incentivos.

¿Debe detenerse la ayuda totalmente? No lo creo, pero si ella es caridad tradicional, deberá ser focalizada, temporal y canalizarse por vías no gubernamentales. Más aún, quien ayuda deberá recibir instrucciones para saber qué donar. Donar ropa usada, por ejemplo, puede ser irrelevante para ciertos climas y dañar a las industrias locales. Hacer caridad es bueno, pero sólo si ella se hace con inteligencia.

Si en verdad quiere ser caridad, de la buena y que tiene efectos reales, debe perseguir un objetivo mayor, el de volver a los necesitados gente que se valga por sí misma. Es lo que Shikwati dice: si en realidad se quiere luchar contra la pobreza, la ayuda debe ser detenida y crear oportunidades de trabajo. La caridad que tranquiliza la conciencia enviado ropa, dinero, alimentos y demás, por tanto, puede estar provocando lo opuesto de lo que intenta.

La parábola del buen samaritano es un buen ejemplo de esta idea. Encontrar herido en un camino a alguien y ayudarle es un acto bueno. El samaritano deja al herido al cuidado de otros y paga por eso, pero no promete una ayuda ilimitada. Es un caso de ayuda urgente, necesaria y personalizada. No uno de ayuda que sustituya la iniciativa posterior del necesitado.

Lo que el keniano ha puesto sobre la mesa es políticamente incorrecto y produjo de seguro expresiones de sorpresa e incredulidad en mentes ortodoxas. De nuevo, es una cuestión de encontrar causas y atacarlas. La pobreza tiene causas y a ellas debe dirigirse. La ayuda es de efectos negativos en el largo plazo, y debe ser usada de corto plazo sólo en casos extremos.

Al final de cuentas todo no es más que eso que dice que no debe regalarse pescado sino enseñar a pesar. Y también lo mismo que dice que no debe darse dinero a los menesterosos de la calle, porque suelen hacer de eso su negocio, sino dar recursos a las instituciones que saben dar ayuda.

Lo dicho por Shikwati, por tanto, debe inquietar mucho a ese que hasta ahora ha sentido la conciencia tranquila después de dar ropa usada, o comida. Es una posibilidad real que esté ayudando… a mantener pobres a los pobres.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar explicaciones.





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