Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Renuncio a lo Que Soy
Eduardo García Gaspar
29 octubre 2009
Sección: NACIONALISMO, Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
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La intención es hacer un cambio de nombres. Sucede en Cataluña, España, según reportó El Diario Exterior. Habla de una propuesta para que “la Navidad y la Semana Santa figuren en el calendario oficial como fiestas de ‘invierno’ y ‘primavera’”.

Lo interesante no es el cambio de palabras, sino las razones por las que un gobierno quiera modificarlas. Una es “permitir un primer paso hacia una distribución más racional de los períodos lectivos y de descanso”, lo que sea que eso signifique. Otra razón es, cambiar el nombre de las fiestas de Navidad y Semana Santa en el calendario oficial escolar, en respuesta “a la multiculturalidad que existe en las aulas catalanas”.

Los opositores, por su parte, hablan de “que la Semana Santa y la Navidad forman parte de ‘nuestras tradiciones y raíces’”. Es cierto lo que dicen.

Total que se tiene otra situación en la que se muestra una tendencia general, la de hacer de lado tradiciones culturales, principalmente religiosas, para adoptar lo que sea que las pueda sustituir. Se trata realmente de una renuncia cultural y de la tradición, lo que deja un vacío que se llenará con lo que sea que dicte el gobernante.

Una renuncia voluntaria, que es lo que más llama la atención. Es más o menos equivalente a que el gobierno catalán decrete que la sardana, su danza más popular, tenga ahora otro nombre, que ya no se festeje ni se mencione, ya que dentro de la región existen otras danzas de otros países. O de que en México ya no exista el Dia de Muertos porque hay otras culturas en el país.

El razonamiento para el cambio de nombres, de Navidad a fiestas de invierno y de Semana Santa a fiestas de primavera, por razones de multiculturalidad, es un razonamiento que no se sostiene. Significaría que por esa multiculturalidad ninguna otra cultura podría manifestarse de forma alguna: si no puede haber manifestaciones de la cultura local, sería absurdo que las hubiera de las culturas recién llegadas. NI siquiera de una nueva. Lo único que se podría tener es un vacío de festividades culturales.

Peor aún, el cambio de nombres, que es una renuncia a la cultura tradicional local, es otra manifestación cultural, como quiera que ella se llame. Los nuevos nombres que sustituyen a los tradicionales son, al final, una cultura también, y por definición no podrían usarse. Si alguien prohibe una manifestación cultural, no la puede sustituir por otra. La multiculturalidad anula a toda cultura si se sigue ese razonamiento.

La situación catalana reportada en esa nota es parte de la serie de sucesos que contienen medidas gubernamentales ilógicas por dos razones. La más obvia de ellas es una renuncia voluntaria a las tradiciones de la cultura local, que es la que ha creado y da sustento a la sociedad. Retirarlas no es gratis. Tendrá un precio, que es el debilitamiento de la sociedad que lo hace.

La menos obvia es que se trata de una medida ilógica. Con el pretexto de que se retiran costumbres culturales locales porque se tiene un ambiente multicultural, en realidad se está adoptando otra cultura. No es más que un cambio de cultura, la tradicional por la nueva y la nueva es la que los gobernantes impongan.

Para entendernos mejor. Uno de los platillos catalanes típicos es el pan con tomate, que tiene aceite de oliva y sal. Muy bien, pues por causas multiculturales ese pan tendría que cambiar de nombre y desaparecer como tal. Todo porque existen otros restaurantes, italianos, asiáticos, árabes, franceses. Es un absurdo. Es como una trama de un libro escrito en colaboración por Kafka y Orwell.

Algunos interpretan estas medidas, de la que ésta es un ejemplo, como una de las maneras en las que los gobiernos desean deshacerse de las influencias religiosas que limitan sus poderes. No es una opinión desencaminada. Después de todo, las iglesias son fuentes de moral y, por eso, pueden oponerse a dictados gubernamentales… lo que no agrada a los gobernantes.

En la medida que eso sea cierto, y creo que lo es, la decisión del gobierno catalán muestra un área que merece gran atención. Cuando el gobierno toma como parte de sus poderes la determinación de la cultura, estamos en camino seguro al totalitarismo y de eso hay ejemplos notables en el siglo 20.

Termino con la idea de un autor, quien ha dicho que estos son tiempos curiosos y extraños, en los que quienes son ignorantes saben mucho más que los más educados (Budziszewski, J. (1997). Written on the Heart: The Case for Natural Law. InterVarsity Press). Las élites progresistas tan educadas tienen la ignorancia peor de todas, la del que ha estudiado.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.


No hay comentarios en “Renuncio a lo Que Soy”
  1. Corina Dijo:

    Si aqui en Estados Unidos tambien se ha pedido que la Navidad y no se conozca como Navidad sino como Fiesta de Invierno, asi quitandole todo significado Religioso pues asi, se le quiere dejar a la humanidad sin su identidad que somos seres creados por Dios…





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