Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Entonces, Policía Moral
Eduardo García Gaspar
24 febrero 2012
Sección: ETICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Suponga usted que un gobernante quiera hacer una constitución moral para el país.

Una constitución que sea creada en una reunión de personas seleccionadas.

Que lo que ella diga sea, más tarde, enseñado en las escuelas y llevado a los medios.

No una constitución legal, sino una moral.

La idea de redactar una constitución moral podría ser justificada como una novedosa manera de hacer política. De que el gobierno se haga realmente responsable del bien de todos.

No sólo de lo material, sino también de lo espiritual. ¿Suena esto exagerado y alocado? Por supuesto, pero sucede.

Uno de los candidatos en México lo ha propuesto. Ha escrito que pide a los mexicanos que “… hagamos el compromiso de convocar… a la elaboración de una constitución moral a especialistas en la materia…”.

Esto es la creación de un nuevo código moral de valores, creencias y mandatos morales para aplicarse al país.

¿Cómo crear esa constitución moral? López Obrador, que es quien hizo esa propuesta, en una columna de La Jornada (6 diciembre 2012), dice que se llamará a especialistas, como “… sicólogos, sociólogos, antropólogos…”.

Una iniciativa curiosa porque ninguna de esas profesiones indica una especialidad en el estudio de la moral. Pero no sólo llamará a ellos.

También llamará a “…. los ancianos venerables de las comunidades indígenas, los maestros, las padres y madres de familia, los jóvenes, los escritores, las mujeres, los empresarios, los defensores de la diversidad y de los derechos humanos, los practicantes de todas las religiones y los libre pensadores”.

Tampoco son ellos especialistas en moral. Los únicos que pueden serlo, de los convocados por el candidato, son los filósofos, y muchos de ellos no tienen especialidad en moral, sino en otros campos.

Total que México tendría una constitución moral creada bajo los auspicios del nuevo gobierno por consensos (me imagino) entre no especialistas en moral. Una propuesta política que, al menos en la superficie, no deja de ser curiosa y folclórica.

Pero es el fondo de la propuesta electoral lo que merece una segunda opinión.

Tengo mis dudas sobre lo que significaría una constitución moral formada por una autoridad política. Si es una constitución, ella tendría que tener artículos con mandatos y disposiciones que necesariamente serían obligatorios. Estaríamos obligados a cumplirlos todos, igual que la constitución política actual.

Sería una moral por decreto, aplicada por la fuerza. ¿Qué sucedería si no la obedezco? Sería multado y encarcelado. Un poder que no tienen la iglesias. Si difiero de alguno de sus mandatos, no importa, estaría obligado a cumplirlo.

Cumplir lo que sea que hayan acordado los no especialistas y avalado por el gobierno. Quizá la constitución quiera fomentar la diversidad sexual y aprobar el aborto. Si usted está en contra de eso, cometería un acto inmoral.

El asunto tiene más de fondo de lo que parece a primera visita. Sí, puede ser interpretado como una estrategia electoral destinada a suavizar al agresivo carácter del candidato, envolviéndolo en el manto de su “república amorosa”, pero hay mucho más que eso en la propuesta de crear una constitución moral para el país.

El real fondo de esto es la ruptura del último freno al poder gubernamental, el de la conciencia personal.

La ambición central del gobernante, de todos ellos casi sin excepción, es el poder. A más poder, mejor. Y si puede romperse el impedimento moral, nada hay que frene ya al gobernante.

Cuando él defina lo que es bueno y lo que es malo, nada lo podrá detener. Nada. Este es el riesgo de la constitución moral propuesta por el candidato. No es un riesgo irreal, es un peligro real y presente.

Cuando un amigo me explicó las consecuencias de tal propuesta electoral, debo confesar que en mi primera reacción deseché su preocupación. Vi la propuesta como parte de un disfraz, como una locura electoral, como palabras que no significaban lo que aparentaban.

Le tomó tiempo hacerme ver la realidad. Mi temor es que esa propuesta se comprenda como lo hice yo al principio, como algo sin importancia, parte de la batalla electoral. No lo es.

Un gobierno no puede definir la moral, ni la ética. No puede determinar lo bueno y lo malo, ni por decreto, ni por plebiscito, ni por especialistas en consenso.

Post Scriptum

Una de las mayores defensas de la libertad es la separación de la moral o ética de la ley, que es lo que permite juzgar a las leyes como no justas. Si el mismo que emite las leyes es el que determina lo que es justo, se pierde la división del poder y se llega al totalitarsmo.

El análisis completo de la propuesta de crear una constitución moral está en De Político a Predicador.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Entonces, Policía Moral”
  1. Corina Dijo:

    Claro que es un riesgo enorme para el Pais, pues si esto envuelto en el amor que predica por ahora el Candidato de Izquierda, pero que nos haga pensar que es el principio de tomar el poder absoluto, pues el Gobernante decide que es bueno y que es malo para la poblacion, esto es sin lugar a dudas el principio de la Dictadura Socialsita, que ha llevado a la ruina a los Paises, que la tienen, tal vez no tan clara como en Europa , en España en Portugal en Grecia todos estos Paises con Gobiernos Socialistas lo mas notable en ellos es la Bancarrota Economica, pero esto no mas que una consecuncia de la Bancarrota Moral, y ahora este candidato prentende ser quien diga que es lo inmoral o lo moral para el Pais. Esto suena como algo terrible para Mexico. NOTA DEL EDITOR: no, no es peligro socialista, es un peligro totalitario, que es muy diferente.





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