igualdad

El problema de las brechas de desarrollo. Ellas no son el centro del problema, son solo indicaciones de que la mala situación de una de las partes tiene solución imitando a la otra.

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La definición inicial

Para comprender el problema de las brechas de desarrollo, debe comenzarse con el término ‘brecha’. Significa,

 «Rotura o abertura irregular, especialmente en una pared o muralla. Rotura de un frente de combate. Resquicio por donde algo empieza a perder su seguridad». dle.rae.es

Aquí, esa idea de ‘rotura’ se usa en el sentido de diferencia entre dos elementos, por ejemplo, en:

«La brecha salarial es la diferencia existente entre el salario medio de los hombres y las mujeres, como porcentaje del salario medio de los hombres». economipedia.com

Por tanto, las brechas de desarrollo se refieren a diferencias de desarrollo entre dos elementos, por ejemplo, entre Cuba y Hong Kong. Y en general, el término ‘brecha’ tiene ese significado de ‘diferencia’, por ejemplo, en:

«La brecha digital es cualquier distribución desigual en el acceso, en el uso, o en el impacto de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) entre grupos sociales». es.wikipedia.org

El problema de las brechas de desarrollo

Los elementos del concepto son, por tanto, los siguientes:

  • Desarrollo, comprendido como prosperidad creciente
  • Brecha, entendida como diferencia entre dos unidades, por ejemplo, dos países.
  • Problema, determinado como algo indebido que debe solucionarse, la diferencia entre, por ejemplo, dos regiones de un país.
  • Premisa, la mejor situación es que no existan brechas de desarrollo, una situación sin diferencias notables.

Existe una cierta poderosa fascinación por el tema de las brechas —entre ricos y pobres, entre norte y sur, además de la brecha digital y las guerras culturales, que en realidad son brechas de opinión.

Brecha igual a problema

Lo llamativo es que, por principio, que ‘brecha’ haya sido comprendida como problema que se soluciona por medio de la cancelación de esa diferencia —es decir, la igualación.

Se dice que las brechas son factores que pueden causar un colapso social y se concibe como problema a las brechas de ingresos, de desarrollo, de educación y demás. Problemas de diferencias.

¿Es de verdad un problema la brecha de desarrollo?

La realidad cotidiana muestra una tremenda cantidad de diferencias entre personas, sociedades, regiones y países y que no son necesariamente malas. Sería una imposibilidad que entre ellos no existiera diferencia alguna.

Las diferencias son un estado natural y, más aún, solo pueden concebirse como un problema cuando ellas llaman la atención sobre un estado lamentable de una de las partes comparadas.

Por ejemplo, si el país A crece al 6% y el país B al 0.1%, el problema no está en la brecha de desarrollo —sino que está en el país B y las razones de su débil desarrollo.

La brecha entre ambos países solo sirve para resaltar el problema de B, indicando que es posible solucionar su bajo desarrollo ya que el país A lo está logrando.

La confusa solución igualitaria

De lo anterior, puede concluirse que la solución de igualar el desarrollo económico de ambos países radica en las acciones que pueda realizar el país B para elevar su crecimiento y el país A para conservarlo.

Sería absurdo el solucionar las brechas de desarrollo como un problema que mande reducir el crecimiento del país A —reducirlo a 2% reduciría la brecha entre ambos, pero no solucionaría la situación del país B.

Desigualdad de desarrollo

Si entre las personas existen diferencias notables que producen desigualdad material, no sorprende que también existan diferencias notables de desarrollo entre países —e incluso entre regiones dentro de un mismo país.

Si un país tiene un PIB per cápita de 50,000 dólares y otro de 3,000, es obvio que existe una brecha notable, pero la diferencia no es un problema en sí mismo. Ella es solo una forma de llamar la atención a la mala situación de algo.

Llama la atención que la República Centroafricana tenga un PIB per cápita de unos 700 dólares y que en Noruega es de más de 70,000 y en Singapur de 98,000 —pero eso solamente indica una cosa.

Indica que la República Centroafricana puede reducir la brecha de desarrollo —que si alguien ya lo ha hecho, ello indica que es posible.

Continuidad de desarrollo

Otro error en la interpretación de las brechas de desarrollo como un problema de igualación es el olvido del factor tiempo —es decir, la continuidad del crecimiento, su solidez.

Cerrar una brecha, por ejemplo, entre Bolivia, con 3.500 dólares de PIB per cápita y Canadá con 46,000, le tomará a Bolivia un buen tiempo de desarrollo sostenido —y a Canadá el conservar eso que la ha permitido su desarrollo.

Supóngase que dos países parten del mismo PIB que es de igual para ambos, pero uno crece al 2% y el otro al 4%. Los pocos primeros años no pasa mucho, pero a los 10 años, el PIB del que más crece es casi 20% mayor. A los 20 años es 44% mayor. A los 30, 75% y a los 37 años, más del doble.

Esto con una diferencia sostenida de 2 puntos porcentuales. Si el país que crece al 4%, lo hiciera al 5%, su PIB sería 73 por ciento mayor al año 20.

El olvidar la continuidad durante largo tiempo invita a tomar medidas espectaculares pero contraproducentes para el desarrollo continuo.

Cuidado con los agregados

Las brechas de desarrollo, concebidas como un problema de igualación, pueden estar olvidando que sus cifras son agregados de partes más pequeñas y ricas en contenido.

Por ejemplo, si se toma a México, es notable la brecha de desarrollo entre los estados del país —mostrando una cierta tendencia a tener grandes brechas entre el norte y el sur, con una concentración en la capital del país.

Lo que la brecha de desarrollo regional hace es resaltar la diferencia entre, por ejemplo, en México, Nuevo León y Chiapas —y realmente diciendo que este último estado sí puede resolver su problema de desarrollo como lo está haciendo Nuevo León.

Y, más aún, lo anterior sugiere que las brechas de desarrollo personal, mostradas en desigualdad de ingresos, significan en su fondo que las personas de más bajos ingresos sí pueden elevarlos.

Retórica de la igualdad

Interpretar a las brechas de desarrollo como un problema que debe resolverse es una parte esencial de buena parte del discurso político. Pone su atención es el diferencial de ingresos, de desarrollo, y promete igualación.

Pero la solución no es la igualación en sí misma. Ella puede lograrse drásticamente sin realmente resolver el problema de fondo, que no es la brecha, sino la situación de quien está en la situación negativa.

Si desaparecieran del mapa estados seleccionados de México, la brecha de desarrollo nacional se solucionaría quedando estados como Oaxaca, Chiapas, Tlaxcala, Guerrero y otros más —todos en mala situación.

Lo que resalto en este apartado es un cierto clima intelectual que se ha obsesionado con la igualdad porque considera a las brechas como injustas y las entiende como un problema solucionado por redistribuciones gubernamentales de riqueza entre regiones del país.

Concluyendo

Las brechas de desarrollo son una realidad y han sido interpretadas como un problema que se soluciona por medio de políticas de igualación justificadas como actos de justicia.

El error central de esa manera de pensar es claro: define como problema al diferencial de desarrollo entre dos partes, cuando todo lo que muestra la brecha es el potencial para que la parte en la posición mala pueda mejorarla.

Y unas cosas más para el curioso…

Conviene ver aunque sea un par de estas columnas:

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