Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Molestan Pero Defienden
Eduardo García Gaspar
20 abril 2004
Sección: MEDIOS DE COMUNICACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Es más o menos una posición común y cómoda la de ejercer críticas contra los medios.

Desde luego, muchas de esas críticas son justificadas y lo son en el sentido de que cantidad de programas de televisión y de notas noticiosas sencillamente no valen el tiempo gastado en verlos o leerlos.

Tomo, por ejemplo, la nota reciente de algunos medios que reportaron las declaraciones de Julio Iglesias acerca del tamaño de las partes íntimas de su familia.

Haciendo de lado esas nimiedades, lo que merece la pena ver más de cerca es lo referente a los medios noticiosos.

También aquí, la queja sigue siendo la misma por parte de muchas personas. Esos medios son escandalosos, son amarillistas y se regodean en reportar lo malo.

Esa crítica, expresada así, es sujeta a su vez a ser enjuiciada sobre bases sólidas. Un medio noticioso, por esencia, actúa como un canal de información que la lleva hacia su audiencia. Es como un gran captador de reportes sobre sucesos en muchas partes, a los que organiza y arregla para ser presentados a su público.

En este sentido, es un mensajero, y por ello no puede ser acusado de escandaloso si el medio ambiente es escandaloso.

Obviamente, puede objetarse lo contrario, el medio ambiente no es escandaloso pero el medio sí. Desde luego, el medio tiene sus limitaciones propias, dadas por la gente que en ellos trabaja y que, lo quieran o no, van a reflejar sus ideas en lo que hacen.

Por eso tiene usted al New York Times mucho más del lado izquierdo que, por ejemplo, el Wall Street Journal o The Economist. Igualmente, hay medios noticiosos en México que se inclinan más a la izquierda o que sensacionalizan la noticia.

No debería ser así en teoría, pero ésa es la realidad y poco hay que hacer.

Ésa es la libertad de expresión, la que mucho me temo, debe ser aceptada como el embarazo: o se está embarazado o no se está. O se tienen libertad de expresión o no se tiene. Con esa aceptación, no va a haber otra opción que admitir medios sesgados, a veces desesperantemente sesgados.

Si nuestro mundo no es perfecto, no debemos esperar que los medios lo sean. Pero a pesar de todo esto, hay un lado muy positivo en esos medios de los que tanta gente se queja.

Son los medios un poder que beneficia al ciudadano en el resultado neto, si es que ejercitan su libertad, pues gracias a ellos los políticos y sus actos son sujetos de escrutinio público. Sí, como los casos de amigos de Fox, del niño verde y de la corrupción en el gobierno de AMLO en el DF.

Eso es muy bueno, tanto que pasa desapercibido. Los ciudadanos tenemos en los medios armas de defensa contra gobernantes incapaces y corruptos. Ésa es una parte de la democracia de la que no nos damos fácilmente cuenta. En el caso de México, cuando existía una nula libertad de expresión, la apariencia era de un sistema más limpio o menos sucio que ahora.

Pero la libertad de expresión en México, que no lleva muchos años, debe ahora destapar lo cloaca y dar esa apariencia, la de una suciedad enorme que asquea. El riesgo es para los medios, pues se verán como deleitosos destapadores de porquería… cuando en realidad son amigos que molestan, pero defienden.

Lo que quiero establecer en esta segunda opinión es que al final los medios noticiosos pueden molestarnos con noticias negativas, pero eso es bueno en el fondo. Los medios independientes son los mejores amigos de los ciudadanos, aunque a veces nos desesperen.

Pero quiero agregar algo más, también señalado por Tocqueville hace muchos años, en el siglo 19. Cuando en un país hay una larga tradición de libertad de expresión, el ciudadano está acostumbrado a oír varias opiniones y discriminar entre ellas.

Sin embargo, en un país como México en el que no existe costumbre de libertad de expresión aún, las personas no tienen el hábito de discriminar entre diversas opiniones; ellas va a tender a hacerle caso al primero que oyen o al que más grita, no al que mejor razona… simplemente porque no hay costumbre de diferenciar las buenas de las malas opiniones.

El panorama, al final, es optimista, pues ya dimos el primer paso. Y si bien aún hay amenazas a la libertad de expresión, ellas son más la excepción que la regla, cuando antes era lo contrario. Y de ese primer paso, en un par de generaciones, tendremos a muchas personas capaces de pensar lo que oyen, leen y ven.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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