Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Tierra Fue el Centro Del Universo
Eduardo García Gaspar
31 mayo 2006
Sección: FALSEDADES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Tuve la gran fortuna de ser testigo presencial de una conversación por demás interesante, en la que una persona hizo afirmaciones muy claras, en las que muchos creen, pero no articulan de manera tan coherente y organizada.

Dijo esa persona que cada cultura, pueblo y civilización tienen sus verdades y que deben ser todas igualmente respetadas, sin que nadie pueda reclamar para sí el señalamiento de errores. La noción es fascinante hasta el punto de no poder resistir su análisis. ¿En verdad todo es relativo?

La respuesta estándar y suficiente para advertir el error de tal aseveración es que ella misma es absoluta y por eso, falsa. Si todo fuese en realidad relativo, no podría hacerse tal afirmación porque ella es absoluta. Con eso bastaría para negar el relativismo cultural… pero hay más, y es divertido.

Vamos a suponer, sin conceder, que efectivamente todo es relativo y que cada comunidad tiene su verdad sin que ella puede ser acusada de falsedad.

Podemos hacer un viaje al pasado, a los tiempos en los que se creía que el cerebro servía para enfriar la sangre que se calentaba al circular por el cuerpo. Si el relativismo cultural fuese cierto, entonces efectivamente en esos tiempos el cerebro servía para eso, pero luego su función cambió a otra.

Tiempo después, en Europa se ignoraba la existencia de América y en América la de Europa. Por tanto, no existía ninguno de los dos continentes, si es que ambas civilizaciones poseían la verdad. Lo que estamos viendo es algo muy sencillo y obvio, la realidad existe a pesar de nosotros.

Para Galeno no existían los microbios ni los virus y las enfermedades se debían a trastornos internos. Si tuviera razón el relativismo cultural, los virus efectivamente no existieron en los tiempos antiguos.

Las idea de un universo con la tierra como centro alrededor del cual giraban todos los cuerpos celestes, era la verdad establecida hace muchos siglos y debería haber sido cierta, hasta que otros dijeron que no y entonces la tierra físicamente empezó a girar alrededor del sol y se fue a un punto lejano del centro de una de miles de galaxias. Es absurdo. Significaría negar que los protones existían antes de que fuesen descubiertos.

Es fácil ver, por tanto, que el relativismo cultural tiene su dosis de humor involuntario, como una especie de gracia descabellada. Vayamos algo más a fondo. ¿Qué pasa si en algún momento dentro de una misma civilización se tienen dos maneras de pesar? ¿Cuál de las dos es la verdadera?

No hay manera de ser relativista cuando simultáneamente en una misma sociedad unos piensan que la tierra es el centro del universo y otros dicen que ella gira alrededor del sol. Una de esas creencias debe ser la real, o quizá ninguna de las dos. Todo se debe a una cuestión involuntaria: la realidad existe fuera de nosotros y es independiente de nuestra percepción.

Por mucho que pensemos que no existen los protones, ellos existen y son reales. Nuestros conocimientos de la realidad avanzan, poco a poco, conociendo más de ella, de su realidad. Por tanto, la verdad es la coincidencia entre nuestras ideas y la realidad. Lo difícil es saber cuándo se da esa coincidencia.

Existe un continente llamado América y esa realidad no era afectada por su desconocimiento antes de su descubrimiento. El relativismo cultural que dice que cada pueblo tiene sus verdades y que ellas son reales y deben ser respetadas, por lo explicado antes, es una teoría sin sentido.

A eso añado que si entre las personas deben existir tratos respetuosos, ello no significa que el respeto signifique aceptar como verdadero a lo falso. Muchas ideas en muchas sociedades, antes de nuestros tiempos y en los actuales son falsas y es responsabilidad importante usar la razón para señalar su inexactitud.

Para eso nos dio Dios la capacidad de pensar. La tolerancia de otras ideas, por lo tanto, no implica aceptar que ellas son verdad. Pueden ser tan falsas como las nuestras.

Mi punto final es señalar el peligro de una idea tan absurda como el relativismo cultural cuando ella es explicada de una manera tan formal y lógica como lo hizo esa persona. Como persona la respeté señalando con amabilidad sus errores de razonamiento, los que mucho me temo no aceptó.

• Un libro fascinante sobre los descubrimientos es el de Boorstin, Daniel J (1983). THE DISCOVERERS. New York. Random House. 0394402294. Existe una versión en español.

• Del mismo autor es también aconsejable Boorstin, Daniel J (1992). THE CREATORS. New York. Random House. 0394543955. Y el tercero de la serie Boorstin, Daniel J (1992). THE CREATORS. New York. Random House. 0394543955.

• Clark, Kenneth (1969). CIVILISATION: A PERSONAL VIEW. London. British Broadcasting Corporation. 0563085444, es otro de los clásicos, producto de la célebre serie de televisión.

• Kennedy, Paul M (1989). THE RISE AND FALL OF THE GREAT POWERS : ECONOMIC CHANGE AND MILITARY CONFLICT FROM 1500 TO 2000. New York. Vintage Books. 0679720197, es un interesantísimo ensayo sobre el poder de las ideas para influir en la capacidad de las civilizaciones


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.



1 comentario en “La Tierra Fue el Centro Del Universo”
  1. laura Dijo:

    es mucho para leer. NOTA DEL EDITOR: quizá quiera ver las cosas en la televisión.





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