¿Qué es costo de oportunidad? Su definición, cálculo y ejemplos. Uno de los conceptos más básicos en la toma de decisiones y uno de los más ignorados.

¿Qué es costo de oportunidad?

De todos los conceptos o ideas que inventa el ser humano, hay uno que quiero señalar por dos razones —es excepcionalmente útil y muy poco aplicado.

Una columna de Russell Roberts, la trata con excepcional claridad y a ella me acojo en algunas de sus partes.

La idea es la del costo de oportunidad, la que en pocas palabras establece que al realizar algo, lo que sea, estamos perdiendo la oportunidad de hacer otra cosa distinta —y eso tiene un costo.

Es obvio, cualquiera lo entiende, pero lo admirable es que se haya descubierto y tenga poder para explicar conductas humanas. Más aún es una herramienta para aprovechar los recursos y elevar la calidad de la vida.

Dice Roberts, muy directamente, que “Opportunity cost is what you have to give up to get something”. El costo de oportunidad es eso a lo que usted debe renunciar para obtener algo.

El costo de oportunidad es lo que debe perderse para conseguir algo —sencillo, simple, directo, comprensible, pero difícil de aplicar en la práctica.

Un caso común

Roberts expone un ejemplo clásico, el de la invitación a una comida, cuando con inocencia la persona invitada cree que aceptar la invitación no tiene costos —y probar así que todo tiene un costo y que por eso siempre existe un costo de oportunidad.

La persona A acepta la invitación de B y piensa que en realidad todo es gratuito. Sin embargo, enfrentará costos: la expectativa de en el futuro corresponder a la invitación, el escuchar a A durante la comida, la oportunidad de hacer otra cosa en ese tiempo.

El asunto, desde luego, es apuntar que todo tiene un costo y que, por lo tanto, la mejor opción es dejar de hacer lo que tiene un costo menor, es decir, perder la oportunidad menos valiosa.

Son las decisiones diarias que implican en ellas la renuncia a otras posibilidades —ir al cine significa no ir al teatro, ver la película A significa no ver la película B, comer el plato C significa no tomar el plato D; casarse con Elena significa no casarse con Lucía, trabajar en un banco significa no trabajar en otra empresa.

Si la decisión es buena, entonces se desecha la opción menos valiosa y todo va bien, pero si sucede lo opuesto eso significa haber desechado la opción de mayor valor.

Costo de oportunidad, definición

El concepto ha sido definido de esta manera:

«[…] el coste de oportunidad son aquellos recursos que dejamos de percibir o que representan un coste por el hecho de no haber elegido la mejor alternativa posible, cuando se tienen unos recursos limitados (generalmente dinero y tiempo). El término coste de oportunidad también es denominado como “el valor de la mejor opción no seleccionada”». economipedia.com

Y también de esta otra forma:

«El costo de oportunidad es una manera de medir lo que nos cuesta algo. En lugar de limitarse cuantificar el beneficio que se obtiene por una cierta inversión, este beneficio se compara con los que se obtendría por una inversión alternativa. Esto es, los beneficios perdidos de las alternativas a nuestra elección, son el costo de oportunidad de la elección original». enciclpediafinanciera.com

Todo apunta a un mismo sentido, que es el considerar eso a lo que se debe renunciar por causa de hacer seleccionado otra opción.

Ejemplos

Por eso pueden calcularse los costos de una decisión: entre dos oportunidades de inversión, una paga 10% y la otra 9%, es posible ver que si se acepta la primera, el costo que se paga es el de la segunda y que se obtiene una diferencia positiva —pero al revés, se estará perdiendo.

Cuando alguien usa sus ahorros, que estaban en un banco ganando 7%, para abrir un negocio y ese negocio le rinde beneficios de 15%, la decisión ha sido buena. Si gana lo mismo que en el banco, la decisión fue neutral, y fue mala si gana menos que en el banco.

El costo de oportunidad de la universidad

Quien calcula que los estudios universitarios tienen como costo total el monto de las colegiaturas comete un error, pues debería considerar los ingresos obtenidos trabajando en vez de estudiar, y lo que hubiera hecho con ese dinero en lugar de pagar colegiaturas.

Y eso explica que quienes estudian en una universidad piensan que vale la pena pagar los costos de oportunidad porque esos estudios darán más al final que la oportunidades perdidas.

Se explica así lo malo que puede ser el guardar el dinero bajo el colchón, ya que se pierde el mínimo que se pagaría en interés en un banco —un mal negocio pensando racionalmente, pero puede ser que la persona que eso haga prefiera manejar su dinero así por la razón que sea y crea que sale ganando.

Discusión

Roberts usa el ejemplo de la compra de una casa y la creencia de que si ella se eleva de valor el negocio es redondo. Si se toma el valor de compra de una casa que 10 años después es vendida y se cree que la diferencia es una utilidad, el cálculo es erróneo.

Habrá que considerar costos adicionales, como mantenimiento, reparaciones, impuestos, pagos legales, remodelaciones —más el costo de oportunidad: lo que hubiera hecho con ese dinero de no haber comprado la casa.

Es por costo de oportunidad que las personas contratan, por ejemplo, a niñeras durante el día para cuidar a los hijos. Lo que gana la madre en su trabajo es más que lo que le paga a la niñera y el saldo es positivo al menos en términos de dinero —y habría que considerar el costo de no atender a los hijos personalmente.

O el muy usado ejemplo del neurocirujano excelente que es el mejor limpiador de coches —al que le conviene pagar los servicios de un lavacoches en lugar de hacerlo él mismo, pues sus ingresos como doctor son mayores.

Este es el principio que justifica la especialización del trabajo y el libre comercio internacional, incluyendo el internacional: todos vivirán mejor seleccionado hacer lo que más resultados les da.

La obligación de sembrar cultivos para la autosuficiencia alimentaria, en lugar de otros cultivos que hubieran rendido más ingresos a los agricultores, es un caso de un costo de oportunidad mal decidido.

Complejidades

La noción del costo de oportunidad es sencilla, pero usarla tiene sus complejidades.

Roberts señala una de ellas: cierta persona vive en una casa cuyo precio sube mucho y por eso tiene la oportunidad de venderla, comprar una más barata y tener una utilidad, pero decide no venderla.

Hacer eso no significaría perder, al contrario, la persona eleva su fortuna y no empeora, ni de su bolsa sale un centavo.

Es decir, el costo de oportunidad no es un pago que se hace a alguien, sino la oportunidad perdida de hacer algo —es un trade-off: si alguien compra una casa no comprará la otra y esa será su oportunidad perdida, esperando que sea de un monto inferior a la oportunidad ganada con la otra.

Y, sobre todo, el costo de oportunidad es el beneficio que se hubiera obtenido con la siguiente mejor alternativa considerada, la opción B. La segunda mejor solamente y no la suma del resto de las alternativas.

Más ejemplos

Para el dueño de una propiedad rural, el costo de oportunidad puede calcularse entre la opción de rentarla a otros, o usarla él mismo para cultivar.

Para un gobierno, puede verse este concepto en la decisión de invertir en una refinería estatal, o bien dedicar ese dinero a, por ejemplo, labores policiales (u otras alternativas).

Estructura del costo de oportunidad

El concepto puede ser explicado gráficamente de la forma siguiente:

  • La persona A tiene a su disposición opciones de inversión
  • Existen varias opciones, k,l,m,z,x,,v,w….
  • Entre esas alternativas las dos de mayor beneficio son en primer lugar k y w en segundo lugar.
  • El costo de oportunidad es el beneficio dado por w, el que debe ser menor al de k.

Por ejemplo, construir una refinería petrolera con costo de 14,000 millones de dólares debe dar más beneficios que usar ese mismo dinero en seguridad policial (y considerar además, la rentabilidad de la empresa).

Y unas cosas más si el lector es curioso…

Bonus track: sobre el costo de oportunidad y su aplicación a obras de caridad.

El costo de la mala caridad

Un libro plantea un ejemplo concreto, el de respiradores médicos necesarios para enfermos sin seguridad social. Un caso interesante porque es una de las aplicaciones del concepto de costo de oportunidad.

No faltará quien a esos respiradores como un reclamo que debe cumplirse con urgencia y además, con un añadido: acusar de insensible a quien piense de manera diferente.

Quien sea que se oponga a un programa de gobierno como el siguiente, será acusado de falto de caridad. Piense en otros casos, como el dar viviendas a madres solteras o construir refinerías para crear empleo.

«A través de este programa se otorgarán 10 mil viviendas a madres solteras y trabajadoras (en todo el país) que no cuenten con un sistema de seguridad social que les permita adquirir un crédito para la compra de una casa». amqueretaro.com

«De construir refinerías, en vez de tener miseria espantosa habría creación de empleo y derrama económica, algo que un aristócrata como Anaya y sus cómplices no les interesa: investigador de la UNAM». revoluciontrespuntocero.mx

¡Es el costo de oportunidad!

Lo que trato de examinar es un tipo de suceso frecuente, el de la mala caridad —que hace un reclamo de implantación urgente y emocional de algo concreto y considera al opositor a tal medida como un enemigo insensible y cruel.

Si, por ejemplo, se opone alguien a los subsidios a los autos eléctricos o a las medicinas para el SIDA, podrá ser por un razonamiento muy sencillo de seguir:

  • Los recursos son limitados, lo que significa que hay un paso previo que tomar: el de seleccionar qué cosas deben recibir menos dinero para que esas otras lo reciban.
  • Lo anterior se llama costo de oportunidad y eso eso a lo que se renuncia por hacer otra cosa.

Si alguien quiere subsidiar a las medicinas contra el SIDA tendrá que decidir también qué otras cosas recibirán menos recursos o ninguno —y eso es algo que no puede ser evitado.

La oposición a la propuesta de regalar útiles escolares muy bien puede estar plenamente justificada por el costo de oportunidad que tiene —como dejar de invertir en mejores tribunales.

Como fue explicado el costo de oportunidad en relación con la caridad:

«Cada dólar de un presupuesto del gobierno que gastamos en los pobres es un dólar que no se gasta en educación, infraestructura, vigilancia, salud pública, o alguna otra función crítica». Robert G. Kennedy

Resumen

Lo que he tratado de hacer es resaltar el problema de la mala caridad, del reclamo de ayuda urgente a una causa concreta —y que es el que presenta la realidad de recursos escasos, el costo de oportunidad de la medida específica reclamada.

La mala caridad es esa que es miope a los efectos colaterales de lo que propone, la que ignora que los recursos son limitados. La que no considera el costo de oportunidad.

Addendum

El ejemplo de los respiradores está en Landsburg, Steven E. The Big Questions: Tackling the Problems of Philosophy with Ideas from Mathematics, Economics, and Physics. New York: Free Press, 2009.

[Laa columna fue actualizada en 2020-01]