Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Un Conflicto Bilateral
Leonardo Girondella Mora
5 marzo 2008
Sección: DIPLOMACIA, Sección: Asuntos
Catalogado en:


El conflicto entre Colombia y Ecuador contiene varios elementos —lo que sigue intenta hacer una lista razonablemente completa que propone la tesis de que el conflicto ha sido innecesariamente complicado por el gobierno venezolano.

Personajes

Los gobiernos de Colombia, Ecuador y Venezuela —elegidos por principios democráticos, pueden ser vistos como gobiernos legítimos en principio. La excepción mayor es Venezuela, en donde el gobierno no se rige ya por principios de división de poder, que está concentrado en su presidente —y donde también existe un gasto militar que ha sido juzgado excesivo. Por el otro lado, Colombia ha sido ayudada militarmente por los EEUU en la lucha contra guerrillas y narcotráfico. Los gobiernos de Ecuador y Venezuela son considerados aliados.

Las FARC, que han sido definidas por la Associated Press como rebeldes que durante más de 40 años han peleado por una mejor distribución de la riqueza financiados por medio de narcotráfico y secuestros. Ellas han sido clasificadas internacionalmente como terroristas y realizado ataques bien probados.

Los hechos

El arranque de la situación presente fue un enfrentamiento del ejército colombiano cerca de la frontera con Ecuador con miembros de las FARC —los terroristas buscaron refugio en Ecuador y el ejército colombiano entró en su territorio provocando la derrota de los terroristas y la muerte de varios, incluyendo una de sus cabezas.

Antes, debe darse por hecho que la soberanía de Ecuador había sido también violada por la existencia de fuerzas armadas distintas a las de su ejército nacional —las de las FARC, que sin autorización del gobierno ecuatoriano operaban en su territorio. En caso de haber operado las FARC con el beneplácito del gobierno ecuatoriano, la incursión colombiana parecería estar mucho menos injustificada.

El despliegue de fuerzas del ejército venezolano en su frontera con Colombia no tiene sentido —es un conflicto bilateral entre Colombia y Ecuador, en el que la movilización venezolana complica las cosas y no tiene razón justificable. Se han dado declaraciones claras de apoyo estadounidense al gobierno colombiano generadas más por la movilización venezolana que por el conflicto en sí mismo.

Las simetrías

Siendo consideradas terroristas, el gobierno colombiano tiene causa legítima para combatirlas en su territorio, no en el de los otros países —pero los otros países tienen igualmente la obligación de no dar refugio a fuerzas terroristas que deseen derrocar a otros gobiernos, lo que impone obligaciones internacionales a Venezuela y a Ecuador.

Lejos de cumplir con esas obligaciones, el gobierno venezolano ha protegido a las FARC abogando por ellas en la diplomacia internacional —de lo que debe deducirse que son sus aliados y comparten la meta de atacar al gobierno colombiano.

La simetría del conflicto es clara: de un lado, Ecuador y la incursión en su territorio, una acción indebida; del otro, Colombia y su combate a la guerrilla. Es un conflicto bilateral en su origen y que debía ser mantenido así para elevar sus probabilidades de solución. Pero es complicado, sin necesidad, por los movimientos militares de Venezuela y una actitud beligerante que pone en aprietos a Colombia y causa las declaraciones estadounidenses de apoyo. Si Venezuela hubiera actuado sólo con diplomacia, sin militarismo, el conflicto no tendría la escala que tiene.

Addendum

PRONUNCIAMIENTO DE LA RED LIBERAL DE AMÉRICA LATINA

SOBRE LA CRISIS COLOMBIA-ECUADOR

7 marzo 2008

Es tarea de todos detener la peligrosa escalada del conflicto

La Red Liberal de América Latina (Relial), en vista de la grave situación de crispación en Sudamérica, manifiesta lo siguiente:

1.    La violación a la soberanía de Ecuador por parte de Colombia es un hecho condenable, y nos parece justo que este país haya pedido disculpas, explícitamente, al gobierno ecuatoriano.

2.    Resulta también censurable que existan campamentos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en territorio ecuatoriano. El incidente, que no ha tenido un ánimo de afectación contra el Estado ecuatoriano, pone en grave evidencia que Ecuador no ha sido diligente en evitar que su territorio se utilice como santuario de las guerrillas de las FARC.

3.    En efecto, se ha probado que las FARC perpetran desde allí sistemáticas violaciones a las libertades individuales de los colombianos y promueve ataques violentos a la institucionalidad democrática de Colombia. Como establece la Carta de la Organización de Estados Americanos, ningún Estado soberano y democrático puede albergar pasivamente, en su interior, a fuerzas subversivas que se levantan en armas contra otro Estado, de su misma condición, a riesgo que su inacción se interprete como una forma de complicidad con el terrorismo. En tal sentido, nos aunamos a las solicitudes, dirigidas al gobierno ecuatoriano, a suscribir un compromiso claro y exigible de no seguir permitiendo la presencia de las FARC en su territorio.

4.    Consideramos que los pronunciamientos de varios países de la región, tomando posición por uno u otro gobierno, no reparan en lo esencial: el enemigo es el narcoterrorismo de las FARC y no los gobiernos de Colombia ni de Ecuador. Todos los países de América Latina deben condenar, sin atenuante alguno, las violaciones de derechos humanos perpetradas por las FARC, incluidos el secuestro y la tortura a más de 500 personas retenidas en las selvas colombianas en condiciones inhumanas, hechos manifiestamente violatorios del Derecho Internacional Humanitario. Es hora que nuestras naciones demanden, en su conjunto, la liberación de todos los secuestrados que las FARC mantienen en las selvas nacionales y en las zonas de frontera. En estas horas difíciles no puede haber indiferencia ni parcialidad ante el terror.

5.    Lamentamos profundamente la inmoderada intromisión del mandatario venezolano Hugo Chávez en este delicado asunto, el mismo que, consideramos, debe ser resuelto de manera bilateral entre Colombia y Ecuador. Su no solicitada intrusión ha agudizado la crisis entre estos dos países hermanos, y obedece en realidad al propósito de distraer la atención de graves problemas internos en Venezuela. Entre éstos, se cuentan la escasez de alimentos, la sistemática corrupción, la ya insuperable inflación, la inseguridad ciudadana, su derrota en el referéndum de diciembre pasado, y su baja popularidad de cara a los próximos comicios locales en Venezuela. En tal sentido, condenamos que el presidente Chávez pretenda unificar tras una causa supuestamente nacionalista a su generoso pueblo, aumentando, todavía más, el número de sus padecimientos. Del mismo modo, censuramos que sus excesos autoritarios amenacen seriamente la paz y la estabilidad de la región, y exhortamos a los gobiernos soberanos y democráticos de Latinoamérica a no aunarse a esa actitud.

6.    Finalmente, hacemos un llamado a la comunidad internacional para detener, por la vía del diálogo y el entendimiento, la amenaza de un conflicto armado entre naciones hermanas. Advertimos que la posibilidad de violencia es muy alta, por lo que demandamos a los gobiernos de Colombia y Ecuador el mantener vivos los mecanismos y canales diplomáticos. Solicitamos que ningún país se interponga en este problema, pues esto sólo escala el conflicto. Hoy, América Latina está en riesgo de perder la conquista más tangible de la democracia y la apertura económica en la región: la paz entre sus países. No podemos permitirlo. Todos debemos permanecer alertas.


ContraPeso.info es un proveedor de información e ideas que buscan explicar la razón de ser de sucesos económicos, políticos y sociales.





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