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Sesgos Ideológicos y Marx
Selección de ContraPeso.info
1 junio 2011
Sección: FALSEDADES, Sección: AmaYi
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Este resumen presenta una idea de Schumpeter (1883-1950), el célebre economista. En unas pocas páginas ofrece una introducción al tema del sesgo ideológico, su significado y críticas básicas.

El tema es importante por la costumbre arraigada de quienes usan el concepto de ideología como una herramienta que sirve para hacer desaparecer a sus oponentes intelectuales. El tema es más complicado que eso porque en parte las distorsiones ideológicas si tienen influencia ubicua, pero no total.

La idea fue encontrada en la obra de Schumpeter, Joseph A. History of Economic Analysis: With a New Introduction. Oxford University Press, USA, 1996. Pp. 35-37.

Schumpeter, en la sección denominada La Exposición Marxista del Sesgo Ideológico, inicia el tema apuntando que medio siglo antes de que que se diera pleno reconocimiento al fenómeno de la ideología, Marx y Engels lo descubrieron y usaron en su crítica de la economía “burguesa” de su época.

Este reconocimiento es expreso y meritorio.

La idea de Marx propone que las ideas humanas o los sistemas de ideas no son las principales causas de los sucesos históricos, sino que ellos forman una supestructura sobre aspectos más fundamentales.

Más aún, esos sistemas de ideas que contienen proposiciones sobre la realidad y las inferencias sobre ella, están contaminadas por las mismas razones que vician a las teorías de la persona sobre su propia conducta individual.

En otras palabras, existe un alejamiento de la verdad con respecto a lo que la gente piensa. La gente tiende a glorificar sus intereses y sus actos, especialmente los de la clase a la que pertenece.

El autor usa el ejemplo de los caballeros de la Edad, que se veían a si mismos como protectores de los débiles y de la religión, una visión que no corresponde con la que tendría quien observa esos sucesos en otros tiempos y posición.

Estos sistemas de ideas es lo que Marx llamó ideologías, sosteniendo que gran parte de la Economía de su tiempo estaba seriamente alterada por la ideología burguesa de las clases industriales y comerciales.

Schumpeter califica a ésta, como una gran contribución a nuestra visión de los procesos de la historia y de la ciencia social.

Pero la idea de la ideología es refinada por Schumpeter. La visión que de la realidad se tiene está alterada por la ideología, pero no destruida.

Puede aceptarse que se tiene esa visión alterada de la realidad, pero ello no significa que deje de confiarse totalmente en las ideas que tenemos. No puede decirse que algo es falso simplemente porque se dice que tiene vicios ideológicos.

El autor señala tres fallas en esta idea de Marx.

Primero, Marx era muy entusiasta con los sesgos ideológicos de los sistemas de ideas con los que no concordaba y así negaba. Pero estaba ciego con respecto a los sesgos de sus propias ideas.

Sin embargo, el principio de interpretación que radica en el concepto de ideología es general, aplicable a todos.

No permite a nadie decir que sólo él posee la verdad y que todo lo demás está afectado por la ideología. En este caso, las tesis marxistas, por lógica, no pueden estar exentas de ese principio general de afectación.

Si la afectación ideológica es cierta, nadie está exenta de ella. No puede haber excepciones. Acusar a otros de estar ideológicamente afectados implica por necesidad lógica que uno también lo está.

Segundo, hay una reducción demasiado simple. El pensamiento marxista abrevia a las ideologías o sistemas de ideas a un sólo aspecto: los intereses de clase. Y, más aún, los intereses de clase están reducidos aspectos económicos solamente.

Es una doble reducción de la afectación ideológica, primero a intereses de clase, y luego a dimensiones económicas nada más.

Esta reducción no es parte de la idea general del sesgo ideológico, sino una teoría mucho muy dudosa.

Para Marx, la ideología del la sociedad capitalista es al final de cuentas una aclamación de la clase capitalista y su obsesión con el beneficio monetario. Las ideologías que glorifiquen otras cosas, como el patriotismo, o los sentimientos religiosos, o la curiosidad intelectual, deben ser reducidas a los intereses económicos.

En realidad, la idea del sesgo ideológico, dice el autor, sostiene sólo dos cosas.

Una, las ideologías son superestructuras construidas encima y por las realidades que están bajo ellas.

Dos, esas ideologías ven a la realidad de manera sesgada.

Es otro asunto totalmente el creer que esas realidades pueden ser entendidas en términos económicos de clase y nada más.

Sin duda, el lugar social que ocupamos es un factor que tiene poder en la formación de nuestras opiniones, pero no es lógico concluir que nuestras mentes están alteradas sola y exclusivamente por una única variable, los elementos económicos de la posición en la que estamos.

Y tampoco en caso de que eso fuese posible, que nuestras mentes están únicamente afectadas por una muy bien definida clase social o grupo de interés.

Tercero, la idea de un sesgo ideológico ha causado equivocadamente, que con demasiada prisa se haga de lado a todo lo que se piensa que tiene ese sesgo, una práctica muy seguida por Marx y sobre todo sus seguidores.

Es una manera de invalidar las posiciones contrarias sin necesidad de examinarlas. Es como se se usara a la ideología como un arma de ataque a terceros y no como algo que indica la posibilidad de que se distorsione el entendimiento de la realidad en todos.

Es una gran tentación terminar de un plumazo con las propuestas con las que no se está de acuerdo, mediante el simple mecanismo de llamarlas ideologías. Es una táctica efectiva, tanto como el atacar a los motivos del rival. Pero nada de esto puede ser admitido. No es lógico.

Las razones por las que una persona dice algo no son prueba de que lo que dice es falso, o cierto. Puede sospecharse de lo que tiene una influencia ideológica, pero ello puede ser cierto.

Decir que algo posee un sesgo ideológico, necesitará tener una manera de probarlo, una forma de aislarlo y eliminarlo, para tener afirmaciones sin ese vicio, examinando lo que de ellas quede.

Pero quienes argumentan el sesgo ideológico de los demás, tienen otra herramienta de defensa, como una escalera de incendio por la que quieren escapar a esas críticas.

Esta herramienta sostiene que el sesgo ideológico es la situación normal y estándar de la mayoría del género humano, pero que existen mentes aisladas, que desprendidas del mundo común disfrutan del privilegio de ser una excepción a la regla del sesgo ideológico.

Lo que dice esta defensa es que todos son afectados por la distorsión ideológica con excepción del moderno radical intelectual, dice el autor, que es el juez perfecto de todo lo humano, el que está parado sobre la roca de la verdad. Lo que al respecto puede decirse es que ese intelectual está convencido de su propia serie de prejuicios.

La herramienta basada en el intelectual que es la excepción es inadmisible si se acepta que el sesgo ideológico es omnipresente.

Lo que Schumpeter ha hecho es de extrema utilidad. Ha mostrado refinamiento al examinar el sesgo ideológico según fue propuesto por Marx y apuntar los defectos de su popularidad simplificada.

Para muchos seguidores de Marx suele ser el argumento último y más efectivo de todos: acusar a alguien de estar contaminado de la ideología de su clase y no entender la realidad, es una forma estándar de su defensa.

Para los enemigos emocionales del marxismo, el simple mencionar las cuestiones ideológicas les causa inquietudes febriles.

Si es reconocida la falibilidad humana no queda otra opción que reconocer que padecemos de visiones distorsionadas y que ellas afectan a nuestras mentes. ¿Es una distorsión que nos impide conocer la verdad o acercarnos a ella? Claro que no, el hecho de admitir que existe es parte de la verdad.

La colección completa de resúmenes de AmaYi en tres partes, puede encontrarse aquí:

Ideas Económicas

Ideas Políticas

Ideas Culturales

La sección AmaYi de ContraPeso.info fue fundada en septiembre de 1995 y desde entonces publica un resumen mensual de grandes ideas encontradas en diferentes publicaciones.



3 Comentarios en “Sesgos Ideológicos y Marx”
  1. Dr. Eduardo Sousa Dijo:

    Excelente idea la elaboración de la colección completa, los invito a seguir en esta línea

  2. daniel santos rivera Dijo:

    Un artículo importantísimo. Marx no parece darse cuenta que su sistema de ideas era tan reduccionista que contradice el principio por él enunciado respecto al sesgo de las idelogias. Sin embargo es importante destacar, que esta aportación de Carl Marx sigue siendo el resultado del avance continuo del desarrollo de las ideas que ha venido haciendo la humanidad en su devenir en este espacio-tiempo llamado realidad. A este desarrollo de las ideas también se han venido a sumar este portal y todos aquellos que participamos en él.

    Excelente Artículo!!

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